¡Confía en Dios! ¡Él no te dejará solo!

Lectura de Hoy:
Daniel 3 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“—¡Miren! —gritó Nabucodonosor—. ¡Yo veo a cuatro hombres desatados que caminan en medio del fuego sin sufrir daño! ¡Y el cuarto hombre se parece a un dios!.” Daniel 3:25


¡Confía en Dios! ¡Él no te dejará solo!

(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Hace algunos años mientras trabaja administrando un negocio de anuncios y publicidad llegó conmigo un cliente para pedirme la cotización por una importante cantidad de productos, cuando le di el preció me hizo la siguiente pregunta: ¿y cuánto me toca a mí? (haciendo referencia a alguna cantidad de dinero que esperaba a cambio de aceptar la cotización), ante mi ceño de confusión me volvió a decir: “Sí, ya sabes, gano yo, ganas tú y todos ganamos”. Este hombre me estaba proponiendo que le pagara dinero que se iría directamente a su bolsillo a cambio de manipular a su empresa para que trabajara con nosotros. ¿Alguna vez has recibido una oferta para hacer algo incorrecto, participar en algún acto de corrupción, deslealtad o infidelidad? Todos seremos tentados en más de una ocasión, la fe que hoy edificas y la relación con Dios que hoy desarrolles determinarán tu capacidad de resistir ante la tentación o de rendirte a hacer aquello indebido que te proponen. ¿Qué tan firme está tu corazón en tu amor y compromiso por Dios? Un buen ejemplo de esto que comentamos viene en nuestra lectura bíblica del estudio de hoy, tres hombres de fe fueron confrontados por el rey por negarse a rendirle culto a otros dioses con la siguiente pregunta: “¿Es cierto, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que ustedes se rehúsan a servir a mis dioses y a rendir culto a la estatua de oro que he levantado?” ¿Qué hubieras contestado en su lugar?, ¿qué haces cuando tu jefe te pide hacer algo indebido, un amigo te invita a hacer algo malo o eres seducido por alguien más para pecar? ¿qué si tu vida dependiera de tu respuesta?

La última oportunidad del enemigo
“Les daré una oportunidad más para inclinarse y rendir culto a la estatua que he hecho cuando oigan el sonido de los instrumentos musicales. Sin embargo, si se niegan, serán inmediatamente arrojados al horno ardiente y entonces, ¿qué dios podrá rescatarlos de mi poder?”
. El diablo busca intimidarnos a como dé lugar, sabe que si siembra el miedo en nuestro corazón ya ha ganado terreno en su batalla para alejarnos de nuestra fe. A veces pareciera que entre más buscamos a Dios y más recta es nuestra manera de vivir, ¡más problemas vienen a nuestra vida! Y no llegan solos, ¡llegan en grupo y en diferentes frentes! En medio de nuestra lucha por resistir la tentación el diablo siempre nos manda a alguien para darnos un “ultimátum”, alguien que muestra una “falsa misericordia” al darnos una última oportunidad de ceder o si no vendrán consecuencias terribles. Pero, ¿qué opina Dios al respecto? ¿Desde cuándo la última palabra o la última oportunidad la tiene el enemigo? ¡Dios es el Rey soberano que tiene poder y control sobre todo! Aferrarnos a nuestra fe y a nuestro compromiso por vivir en rectitud y santidad invariablemente atraerá el poder, la provisión y la respuesta del Señor en medio de nuestra crisis. ¡No le cedas terreno al diablo! ¡No te rindas en tu fe! ¡No permitas al miedo instalarse en tu corazón! Llénate con la verdad de la Palabra de Dios, busca a amigos cristianos, ora con todo tu corazón y ve delante de la presencia de tu Salvador, ¡Él tiene el control de tu situación!

Un compromiso incondicional
“Nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado”
. Dios puede librarnos de nuestros problemas y evitar que el daño golpee nuestra vida pero ¿qué pasa cuando no lo hace o al menos eso nos parece? ¿qué tan firme está nuestra fe?, ¿lo culpamos de nuestra situación? Más de una vez Dios ha permitido eventos o situaciones en mi vida con las que no he estado de acuerdo ¡ni un poco! Claro que esos días no es sencillo mantener la alegría de la salvación ni mostrar una fe “ardiente” pero ¿cómo reacciona Dios cuando somos nosotros quienes no le correspondemos con nuestra honra, obediencia o amor?, ¿está su amor listo para condenarnos y castigarnos o su gracia siempre tiene los brazos abiertos para amarnos y perdonarnos una vez más? La vida estará llena de injusticias y eventos inesperados, ¡no podemos dudar del amor de Dios ni permitir que nuestra fe se tambalee ante cada una de ellas! Viviremos infelices e inestables si no echamos raíces profundas en nuestro Salvador. ¡Confía en el Señor! ¡Él siempre sabe lo que hace y lo que Él hace siempre es lo mejor! Corresponde a su amor incondicional con un compromiso incondicional, con una firme determinación de amarlo pase lo que pase, de vivir en santidad sin importar si hay pruebas o dificultades, de mantenerte a su lado cuando pareciera que Él no pone atención. Porque al final tu fe hará que tu percepción de Él sea transformada por gratitud y sorpresa cuando lo veas actuar a tu favor.

Conclusiones
El rey Nabucodonosor se llenó de ira y mandó calentar el horno lo más alto posible al grado que las llamas mataron a los soldados que arrojaron a estos 3 hombres creyentes al horno. Cuando de pronto, Nabucodonosor, lleno de asombro, se puso de pie de un salto y exclamó a sus asesores: —¿No eran tres los hombres que atamos y arrojamos dentro del horno?, ¡había un cuarto hombre dentro del horno ardiendo y los 3 jóvenes que habían arriesgado su vida por su fe estaban vivos e intactos caminando entre las llamas! Cuando el rey llamó a estos hombres para que salieran del horno no se les había chamuscado ni un cabello, ni se les había estropeado la ropa. ¡Ni siquiera olían a humo! Porque cuando pones tu confianza y esperanza en el Señor ¡nunca quedas avergonzado! No solamente tú veras su amor y provisión sino que otros a tu alrededor se acercarán a preguntarte por aquello que te hace ver tan contento, pleno y satisfecho con tu vida ¡la bendición de Dios se nota y se antoja! Entonces Nabucodonosor dijo: «¡Alabado sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego! Envió a su ángel para rescatar a sus siervos que confiaron en él. ¡No hay otro dios que pueda rescatar de esta manera! La Biblia enseña que Dios es el mismo de ayer, si envió a su ángel a rescatar a quienes confiaron en Él, ¿tendrás fe para esperar su respuesta y provisión que viene en camino o cederás ante la corrupción y la presión que te empuja a pecar? Si un rey pagano e idólatra concluyó que no hay otro Dios que pueda rescatar como nuestro Señor ¡cuánto más nosotros sus hijos no veremos su respuesta y poder actuando en nuestras vidas! Confía en tu Salvador, resiste la tentación, afírmate en tu fe, comprométete incondicionalmente y espera con paciencia, la respuesta del Señor llegará.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Haz de tu oración de hoy una declaración audible de confianza. Ora con fuerza, con firmeza y con determinación. Escúchate decirle a Dios que no te rendirás, que no te volverás a tu vida anterior, que nada detendrá tu fe ni apagará tu amor y pasión por Él. Lléna de valor, coraje y perseverancia, decide honrar a Dios con tu vida pase lo que pase.
2. Pídele al Espíritu Santo que te guíe a palabras de verdad y afirmación en la Biblia para contrarrestar las mentiras del diablo y los miedos que quiere sembrar dentro de ti.

1 Comment

  1. Grace Siller

    September 7, 2016

    Buenos días, este estudio ha sido muy confrontante para mi ya que en el trabajo que actualmente tengo, hay que ‘hacer convenios’ con los clientes y muchas veces me he sentido atrapada en eso y debo confesar que me he dejado llevar con la forma que se maneja la empresa en lugar de ser firme en mi fe y en la Palabra de Dios, gracias por compartir, son instrumento del Señor para hablar a nuestras vidas, bendiciones

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