Trabajando con Entusiasmo

Lectura de Hoy:
Efesios 6:5-9 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Siervos, obedezcan a sus amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de su corazón, como a Cristo.” Efesios 6:5


Trabajando con Entusiasmo

(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Cuando era niño en la escuela que estudiaba nos pedían de manera obligatoria llevar una agenda donde anotábamos la tarea, las fechas de los exámenes y alguna otra información que la maestra nos mencionaba. Algo que me gustaba hacer en esas agendas era anotar en una esquina de cada día de la semana una cuenta regresiva para saber ¡cuánto tiempo faltaba para las próximas vacaciones! Disfrutaba mucho las vacaciones, jugar con mis hermanos, levantarme tarde, desayunar cereal o galletas con leche y desvelarme jugando o viendo alguna película. Cuando uno entra a trabajar se da cuenta que la vida no es tan sencilla como uno la imaginaba de niño, dependiendo las responsabilidades que te asignen, la empresa en la que labores, los compañeros de trabajo que convivan contigo o el jefe que te dé las ordenes será la experiencia que tendrás cada día al ir a la oficina. ¡No es tan sencillo dar el ejemplo de una vida cristiana cuando se está bajo presión, a prueba, cansado o abrumado por el trabajo! Pero en medio de tanto estrés y pendientes por realizar Dios está con nosotros, Él no se queda en la casa esperándonos ni mucho menos en la iglesia para saludarnos el próximo domingo, Él siempre está a nuestro lado dispuesto a amarnos, ayudarnos y animarnos a tomar un nuevo paso y cumplir con excelencia y buen ejemplo con toda responsabilidad.

Haz de Dios tu objetivo
“Siervos, obedezcan a sus amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de su corazón, como a Cristo”. Dios a través de su Palabra nos invita a cambiar el enfoque de nuestra mente y del esfuerzo que realizamos cada día cuando estamos trabajando, nos pide que en lugar de hacerlo para agradar a otras personas lo hagamos todo pensando en Él. Porque más de una vez nos tocará trabajar para algún jefe injusto o recibir un trato que consideramos que no merecemos y ¿qué haremos al respecto? Aunque pareciera que la opción más sencilla es renunciar y buscar otro trabajo lo cierto es que ¡no podemos pasarnos la vida evadiendo las injusticias de la vida porque a la vuelta de la esquina siempre habrá otra esperándonos! ¿Y entonces?, ¿debemos de vivir frustrados y resignados ante la maldad que gobierna este mundo? ¡De ninguna manera! Pero debemos de vivir confiados en que por encima de nuestra oficina, nuestros jefes y cualquier situación laboral ¡está nuestro amado Señor! Él tiene el control de todo lo que sucede, siempre tiene la última Palabra, Él puede en un instante resolver un malentendido y darte gracia ante los ojos de quien puede mejorar tu situación ya sea en el lugar en el que estás o invitándote a uno nuevo. Dios tiene tu currículum, conoce tu historial laboral, todas tus habilidades, fortalezas y debilidades, así que en lugar de abrumarte por lo que sucede a tu alrededor escoge poner tu situación en manos de Dios y mientras llega el momento en que Él responde o abre una puerta nueva: obedece a tus autoridades con temor y temblor, con sencillez de corazón.

Siendo ejemplo cuando nos ven y cuando no
“No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios”. Dios siempre nos está viendo y aún más está atento a los motivos de nuestro corazón y a todos nuestros pensamientos, el autor del Salmo 38 hace la siguiente declaración: “Señor, delante de ti están todos mis deseos, y mi suspiro no te es oculto”, ni aún nuestros suspiros de cansancio, frustración o rendición le pasan desapercibidos. Sabiendo esto, ¡escojamos agradar a Dios en todo momento! Hagamos las cosas bien porque Él nos ve, cuidemos lo que hablamos, vemos y decimos porque Él está atento, seamos excelentes en nuestro desempeño para reflejarlo a Él, amemos a quien no lo merece, ayudemos a todos y honremos a las autoridades porque todo esto trae alegría y honra al corazón de nuestro Señor. Sea que nos vean o no tengamos siempre en mente que nuestro Dios nos está viendo y está siendo halagado o menospreciado por nuestra conducta, decisiones y deseos. Como bien lo menciona nuestra lectura bíblica de hoy: “Trabajen con entusiasmo, como si lo hicieran para el Señor y no para la gente”, porción que bien podría complementarse con lo mencionado en el capítulo 3 de la carta a los Colosenses: “Y todo lo que hagas, hazlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibirás la recompensa“.

Conclusiones
“Y ustedes, amos, traten a sus esclavos de la misma manera. No los amenacen; recuerden que ambos tienen el mismo Amo en el cielo, y él no tiene favoritos”
. Dios no tiene favoritos, cuando alguien más en tu trabajo prospera en tu lugar o recibe una promoción o puesto que tú anhelabas ¡no quiere decir que haya sucedido eso porque el Señor te olvidó o te ama menos! Él siempre está en control, siempre te está amando y siempre está permitiendo lo que es mejor para tu corazón, tu madurez, tu carácter, tu familia, tu presente y aún más tu futuro que aunque tú no alcanzas a ver, ¡Él sí lo conoce bien! Dios te hará justicia en sus términos, sus tiempos y sus maneras, ¿estás dispuesto a confiar en Él, aceptar su voluntad y descansar en que Él tiene cuidado de tu situación laboral? Porque lo cierto es que ¡Él tiene cuidado de ti! Vivamos de manera ejemplar sabiendo que al hacerlo agradamos a Dios, que nuestra vida refleje la pureza, rectitud, excelencia y perfección de nuestro Señor, pongamos la otra mejilla, vayamos la milla extra, amemos a nuestros enemigos y sirvamos con diligencia a las autoridades que Dios ha permitido sobre nosotros porque a su tiempo nuestro Señor y Juez Justo vendrá a pagarle a cada quien lo que merece y a nivelar la balanza a favor de sus hijos a quienes ama. “Recuerden que el Señor recompensará a cada uno de nosotros por el bien que hagamos”.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Si tienes trabajo dale gracias a Dios por la fuente de provisión que te ha dado, si aún no tienes ora y confía en que Él te dará el trabajo que requieres para que proveas para ti y los tuyos. Sea cual sea tu situación dale gracias a Dios porque cuida de ti y recuérdale en oración cuánto dependes de Él y confías en su respuesta.
2. Ora por tus jefes y compañeros de trabajo para que se acerquen a Dios, sírvelos con amor y rectitud, da el máximo sabiendo que estás agradando al Señor y que estás abriendo puertas para que el Evangelio fluya con libertad.

1 Comment

  1. Betty

    February 10, 2015

    Gracias por compartir cada día estos devocionales, en lo personal son de mucha bendicion y el de hoy en especial llego a recordar y afirmar puntos claves en mi trabajo. Dios te siga bendiciendo!!!!

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