La Biblia: el Manual de nuestra Conducta

Lectura de Hoy:
Efesios 4:25-32 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven.” Efesios 4:30


La Biblia: el Manual de nuestra Conducta

(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Como ya lo hemos mencionado en diferentes ocasiones la Biblia es el manual que Dios nos dejó a través del cual podemos conocer su corazón, contrario a lo que muchas personas piensan, la Palabra de Dios no es un libro de historias ni se trata sobre cómo ser como los hombres y mujeres que se mencionan en sus páginas, tampoco es un libro mágico que solamente por abrirlo produce algún tipo de energía positiva ni es un conjunto de reglas que seguir ciegamente. La Biblia es el conjunto de historias, experiencias, comentarios, principios y verdades que nuestro Señor nos dejó para que a través de ellas podamos detectar lo que le gusta, lo que le molesta, lo que espera de nosotros, las promesas que nos ha dado y crezcamos así en nuestra fe y relación personal con Él. Cada vez que te sientes a abrir las Escrituras necesitas estar muy consciente de que lo que estás por hacer es exponerte al corazón de Dios y por lo tanto debes estudiar con detenimiento todo lo que leas, meditar en ello, pedirle al Espíritu Santo que te guíe y poner en práctica todo lo que aprendas. Dios a través de la lectura de la última porción del capítulo 4 de la carta a los Efesios nos deja algunos principios de conducta que además de mostrarnos cómo comportarnos también nos enseñan su corazón que está detrás de estas instrucciones.

1) Por lo cual, desechando la mentira, hablen la verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Dios espera que nos hablemos siempre con la verdad, que estemos conscientes de que somos miembros los unos de los otros por lo cual la mentira que le hablas a otro hijo de Dios en realidad ¡te afecta a ti también! ¿Qué nos enseña este principio del corazón de Dios? Que Él siempre nos habla con la verdad, que no miente, que Él es la cabeza del cuerpo al que nosotros pertenecemos. Jesús dijo de sí mismo que Él ¡era la Verdad! (Juan 14:6) por lo cual hablar con mentiras es hablar en contra de la personalidad de nuestro Salvador. ¡Desecha toda mentira!

2) No pequen al dejar que el enojo los controle. No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados, porque el enojo da lugar al diablo. Es inevitable enojarnos, somos expuestos a muchas injusticias, eventos inesperados y aún a insultos contra nosotros, nuestros seres queridos, nuestra fe ¡y hasta a nuestro Señor! El problema con el enojo es dejarlo que tome control de nosotros. Una persona enojada hace justicia por su mano y hace a un lado la justicia de Dios. ¡No le des oportunidad al diablo de usarte para ejercer venganzas que dañen a otras personas! Lleva tu enojo delante de Dios, recuerda su gracia al perdonarte y escoge perdonar, poner la otra mejilla y orar por tus enemigos.

3) Si eres ladrón, deja de robar. En cambio, usa tus manos en un buen trabajo digno y luego comparte generosamente con los que tienen necesidad. El ladrón no es solamente el que entra a una casa a tomar lo que no es suyo, también lo es quien roba tiempo en el trabajo, quien no da los diezmos en su iglesia como Dios lo ordena en la Palabra, quien roba al gobierno al no pagar impuestos, en pocas palabras quien conscientemente “equilibra” las cuentas a su favor de acuerdo a su perspectiva sin importar si al hacerlo daña a otros o desobedece la ley. ¡Deja de robar! Un gobierno corrupto o un jefe estricto no serán los responsables de tu robo cuando estés delante del trono de Dios.

4) No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan. Cuida tus palabras, más personas de las que crees te están escuchando. Lo malo, ofensivo, grosero o inmoral que hoy digas será un impedimento para que el día de mañana alguien confíe en ti o acepte de ti consejo, apoyo o un mensaje de fe y salvación.

Conclusiones
“Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta”. Para poder ser capaces de ajustar nuestra conducta a lo que Dios espera de nosotros tenemos que tener muy en claro lo que se menciona hacia el final de nuestra lectura bíblica de hoy:

1) No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Escogemos vivir de manera ejemplar y como Dios lo pide porque no queremos causarle tristeza, no queremos desconectarnos de Él, no queremos que la relación con su Espíritu dentro de nosotros se detenga o deteriore. Queremos ser como Él, agradar su corazón y demotrarle que estamos dispuestos a vivir en el estándar de santidad que Él ha establecido.
2) Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo. Al final del día queremos cambiar nuestra conducta porque queremos ser más como nuestro Creador y Padre que está en los Cielos, necesitamos de su perdón por lo que estamos dispuestos a perdonar, queremos dar de gracia lo que de gracia hemos recibido y sobre todo, queremos hacer todo lo que está a nuestro alcance para agradar a nuestro amado Salvador y para seguir creciendo en nuestra relación personal con Él.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Pídele a Dios que te permita ver cómo está tu corazón el día de hoy respecto a la conducta que Él espera que tengas de acuerdo a lo que estudiamos hoy. En aquello en lo que te hace falta hacer cambios arrepiéntete y pídele al Espíritu Santo que te guíe a hacer los ajustes necesarios para vivir en obediencia.
2. Pídele al Señor que te permita conocer su corazón mientras lees la Biblia, que te dé la sabiduría para entender todo lo que Él tiene para ti y toma el compromiso de leerla cada día para conocerlo más a Él.

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