Transformados por Dios

Lectura de Hoy:
1 Samuel 10:1-16 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“En ese momento el Espíritu del Señor vendrá poderosamente sobre ti y profetizarás con ellos. Serás transformado en una persona diferente.” 1 Samuel 10:6


Transformados por Dios

(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

¿Alguna vez has escuchado la frase: “las personas nunca cambian”?, ¿Y esta otra: “todos (o todas) son iguales”? Aunque los seres humanos somos expertos en cambiar nuestra apariencia física e imitar a otros en nuestras maneras de hablar, movernos y actuar quien nos conoce bien o convive suficiente tiempo con nosotros se da cuenta que seguimos siendo la misma persona en nuestro interior aunque por fuera nos veamos diferentes. ¿Es que realmente las personas no podemos cambiar?, ¿el que fue infiel una vez lo será siempre?, ¿quién es esclavo de la inmoralidad sexual nunca será libre?, ¿el que es corrupto para hacer negocios nunca será capaz de hacerlos de manera recta? Aunque podemos con disciplina cambiar algunos de nuestros hábitos y aprender nuevos comportamientos pareciera que aquello que nos controla dentro de nosotros, eso que ocultamos tan bien de los demás y que nos resistimos a reconocer que nos controla, pareciera que nunca cambiará ni se irá de nosotros. El Rey David se hace esta siguiente pregunta en el Salmo 19 que escribió: “¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?“, para luego dirigirse a Dios y decirle: “Límpiame de estas faltas ocultas.” Una de las cosas que tienen en común todas las personas que leemos en la Biblia que tuvieron un encuentro con Dios o que conocieron a Jesús es que después de esa experiencia: ¡nunca volvieron a ser las mismas personas! Enfermos fueron sanados, esclavos fueron liberados, hombres sin propósito recibieron una razón por la cual vivir, personas con pecado fueron perdonados, marginados de la sociedad fueron restaurados e incluso muertos ¡fueron resucitados! Porque esa debilidad que no puedes vencer, ese hueco en tu interior que nada parece llenar, esa hambre de “algo más” o “algo nuevo” que nada puede saciar y esa carga tan difícil de cargar no son más que una continua invitación a rendirte a tus fuerzas, tus maneras y tus métodos para permitirle a tu Creador tomar el control y renovar y transformar tu vida. Porque un verdadero cristiano es reconocido por ser alguien que tras encontrarse con Dios fue transformado por completo.

Redefiniendo nuestro rumbo
“Hago esto porque el Señor te ha designado para que gobiernes a Israel, su posesión más preciada”. El capítulo 10 del primer libro de Samuel que estamos estudiando captura el momento exacto en que el profeta Samuel toma un frasco con aceite para derramarlo sobre la cabeza de Saúl como señal de que Dios lo había escogido para ser el primer rey de Israel. ¡Saúl no se imaginaba que su vida estaba a punto de cambiar para siempre! El capítulo anterior que estudiamos el día de ayer culmina con Samuel pidiéndole a Saúl que se detenga unos minutos antes de partir porque tiene un mensaje especial de parte de Dios para él, y durante el capítulo 10 y tras ser ungido como rey, Samuel le platica una serie de eventos que están por ocurrir en su vida, ¡demasiada información en muy poco tiempo! Si hubiera estado en su lugar ¡hubiera sentido que me acababan de sacar de mi órbita! El mensaje de Dios estaba lleno de cambios, nuevas responsabilidades, habilidades, un nuevo estilo de vida, una nueva posición de autoridad y por si fuera poco el profeta Samuel le dice: “El Espíritu del Señor vendrá poderosamente sobre ti… Serás transformado en una persona diferente“, ¡no solamente le estaban cambiando todo su entorno sino que aún él mismo desde su interior estaba a punto de ser transformado en alguien diferente! Porque esto que experimentó Saúl ¡es exactamente lo que Dios quiere hacer contigo y conmigo! Quiere sacudirnos en nuestra comodidad, sacarnos de nuestra rutina, abrir nuestros ojos a los planes que tiene para nosotros y redefinir el rumbo de nuestra vida de modo que caminemos por sus caminos y no por los nuestros. Pero para hacer todo esto primero quiere llenarte con su Espíritu y su poder para que así puedas ser transformado en el hombre o la mujer que Él quiere que seas. ¡Dios sí puede hacer que alguien cambie por completo! Se necesita mucho valor para creerle a Dios, aceptar sus direcciones y seguirlo por el camino que Él nos pide que vayamos pero ¡no tenemos más alternativas! Lejos de Él no hay esperanzas de cambiar.

Un nuevo corazón
“Mientras Saúl se daba vuelta para irse, Dios le dio un nuevo corazón, y todas las señales de Samuel se cumplieron en ese día”. ¿No te gustaría que eso se escribiera de ti? “Mientras ________ (pon tu nombre en la línea) se daba la vuelta para irse, Dios le dio un nuevo corazón”. ¡Dios puede cambiar en un instante todo lo que tú tienes toda una vida tratando de cambiar! Las heridas de tu corazón, las experiencias del pasado, el dolor del presente o el temor por el futuro ¡no son obstáculo para el Señor!, ¡nada es imposible para Él! Cuando Él declara sanidad, libertad o vida nueva, ¡sucede! Por supuesto que es más fácil decirlo que creerlo y más sencillo imaginarlo que atrevernos a experimentarlo de verdad. Una nueva vida comienza cuando le cedemos el control de todo lo que somos a Dios y le pedimos que sea Él quien nos dirija hacia dónde Él quiera, como quiera, en sus tiempos y acompañados por las personas que Él así lo decida. ¡Esto no es sencillo en ninguna manera! Pero si lográramos tener un poquito de fe para entender que el futuro hacia el que Dios nos está llevando es prometedor, sorprendente y renovador nos dejaríamos moldear y guiar sin tantos reclamos, dudas ni quejas. Saúl escuchó todo el mensaje y regreso por su camino hacia casa de su padre mientras ante sus ojos se iban cumpliendo todos los eventos que Samuel le dijo que sucederían, ¡su mente no podía concebir lo que acababa de escuchar! ¿Realmente él sería el rey de Israel? Al regresar a su casa se encontró su Tío que le preguntó: “¿Dónde han estado?” Pero lo único que pudo contestarle fue: “Estábamos buscando a los burros” sin embargo: “no le contó a su tío lo que Samuel había dicho acerca del reino“. No es fácil explicar con palabras cuando uno ha tenido un encuentro con el Señor ni asimilar todo lo que ha dicho que hará con nosotros, pero lo que nos toca hacer es creerle, permanecer en nuestra fe y esperar para verlo cumplir lo que nos ha dicho.

Conclusiones
El cristianismo no se trata de pertenecer a una religión, cumplir con un ritual o de a cuál iglesia iremos cada domingo. Si esto por sí solo pudiera transformar a una persona ¡daría igual cualquier religión de la que fuéramos parte! El cristianismo tiene que estar construido sobre una experiencia con Dios y una relación personal con Él, porque si no le conocemos ni nos hemos topado con su amor, su poder y su perdón ¡nuestra fe nunca tendrá sentido! Será solamente esfuerzo humano que terminará por agotarnos, nos sentiremos frustrados al sentir que no hemos cambiado y nos daremos la vuelta para ir a buscar nuestra paz, sanidad y libertad en algo o alguien más. La vida cristiana no se trata de qué puedes hacer por Dios o de con qué metodología te puedes ganar su amor y su perdón, ¡se trata de Él y no de nosotros! Se trata de su amor, de que envió a su hijo a morir por nosotros en la cruz y de una salvación eterna que nos ha dado. Si nunca has experimentado al Señor de manera personal ¡deja de hacer todo lo demás! Detén tu vida de religión, ponte de rodillas y comienza una vida de relación. Sé honesto con Dios, dile cómo te sientes, pídele que te guíe a conocerlo por experiencia propia y no por lo que te han contado los demás, pídele que te llene de su Espíritu Santo así como llenó a Saúl, que abra tus ojos espirituales al leer la Biblia para encontrarte con su corazón y que los tiempos de oración a solas con Él produzcan vida espiritual dentro de ti. ¡No te rindas ni dejes de pedirle su Presencia y su intervención en su vida! Dios es el más interesado en comenzar una relación contigo y está esperando por ti cada día para que pasen tiempo a solas juntos. Porque debes saber que una vez que te encuentres con Él, ¡nunca serás el mismo! Recibirás un nuevo corazón, el rumbo de tu vida será definido y la verdadera vida cristiana y de fe que comenzarás a vivir será mucho mejor de lo que te imaginabas que podría ser.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Si tienes muchos años viviendo una “vida de fe” pero no has experimentado a Dios de manera personal tómate unos minutos para ponerte de rodillas y pedirle a Dios que no quieres una religión ni conocerlo a través de terceros sino que quieres lo que Él tiene para ti y conocerlo personalmente.
2. Así como harías con cualquier persona que quieres conocer y con quien deseas iniciar una relación debes hacerlo con Dios: separa tiempos para estar con Él, platícale todo de ti, pídele consejos, lee lo que te dejó escrito (la Biblia), acércate a otros que lo conocen para que te platiquen de cómo es y llámalo continuamente. ¡Dios contestará más pronto de lo que crees!

1 Comment

  1. Piedad campana

    December 17, 2014

    Un estudio maravilloso, Dios hablo de una manera especial a mi vida,seguiré,estos devociónales diariamente,para seguir conociendo a Dios y que el siga bendiciéndolos ,llenándolos de sabiduría .

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

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