¿En dónde estás buscando a Dios?

Lectura de Hoy:
1 Samuel 4:12-22 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Al niño le puso por nombre Icabod (que significa “¿dónde está la gloria?”) porque dijo: “La gloria de Israel se ha ido.” 1 Samuel 4:21


¿En dónde estás buscando a Dios?

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Si estás buscando algo en el lugar equivocado no importa si tienes la mejor de las intenciones, los recursos ilimitados o si realizas tu mayor esfuerzo la realidad es que no lo encontrarás. Cuando tenía 16 años me inscribí a un concurso de oratoria en la escuela para aprovechar el foro ahí presente y usarlo de pretexto para compartirles de Dios. Solamente tenía 2 minutos para desarrollar mi tema y mi argumento a desarrollar era que la felicidad era una experiencia temporal de amor por lo que para ser felices permanentemente necesitábamos estar permanentemente en contacto con el verdadero amor. Tras llegar a este punto le dije a mi audiencia: “Imagínense que el verdadero amor estuviera en algo tan cercano a ti como tu zapato (y me quité el zapato y lo tomé en mi mano), ¿no sería frustrante saber que siempre estuvo tan cerca y nunca nos dimos cuenta? Pues la verdad es que la Biblia enseña que el verdadero amor está en Dios quien está más cerca de nosotros que nuestros propios zapatos y no nos hemos querido dar cuenta”. Me sigue sorprendiendo cómo la gente busca desesperadamente algo místico, divino o milagroso en prácticamente cualquier lugar para que su vida cambie de rumbo o se vayan sus problemas a los que también llaman “mala suerte”, “malas vibras” y de otras maneras más. Lo que estas personas no se han dado cuenta es que lo que su espíritu realmente está buscando ¡es a Dios! Tienen una necesidad de entrar en una experiencia con su Creador pero sus prejuicios, orgullo u obstinación los detiene de doblar sus rodillas e invitarlo a entrar a su corazón. ¡Es tan sencillo y la gente prefiere hacer sacrificios y acciones tan complejas y costosas para buscarlo en cualquier otro lugar! ¿En dónde sueles buscar a Dios?, y ahí dónde lo buscas, ¿ya lo encontraste?

¿Dónde crees que está Dios?
“Elí esperaba junto al camino para oír noticias de la batalla, pues estaba tan preocupado por la seguridad del arca de Dios que le temblaba el corazón. Cuando llegó el mensajero y contó lo que había sucedido (los filisteos habían robado el arca) un clamor resonó por todo el pueblo”. En nuestro estudio bíblico de hoy el pueblo de Israel acaba de ir a una batalla donde en su primer enfrentamiento perdió a 4mil hombres y por lo tanto decidió regresar a un segundo enfrentamiento contra sus enemigos llevando con ellos el arca de Dios asumiendo que si el arca estaba ahí Dios también lo estaría y por lo tanto ganarían la batalla. Sin embargo el resultado de esa batalla fue terrible murieron treinta mil soldados más, los dos hijos de Elí y el arca de Dios fue robada. Cuando la gente y Elí supieron que el arca había sido llevada por sus enemigos ¡se oyó un gran clamor en el pueblo! ¡La gente no había entendido que Dios no estaba contenido dentro de esa caja! Si lo hubiera estado verdaderamente ¡hubieran ganado la batalla! El pueblo de Israel tenía años alejado de una relación personal con Jehová, continuamente se alejaban de Él y hasta que estaban siendo asolados por sus enemigos se volvían a Dios quien les levantaba un juez para guiarlos por sus caminos sin embargo, los israelitas solamente obedecían los mandamientos de Dios mientras había guerra y enemigos presentes, tan pronto se iban volvían a su vida de idolatría y pecado. ¡Una y otra vez se repitió este ciclo en el libro de los Jueces! Y en nuestra lectura de hoy vemos al pueblo en la misma actitud que había tenido por años: no conocían a Dios, no sabían cuando estaban cerca de Él o cuando se habían alejado de su Presencia, no entendían que más allá de un arca era al Señor a quien debían buscar, honrar y conocer personalmente así que toda su fe se vino abajo cuando el artefacto donde consideraban que era el único lugar donde moraba la presencia de Jehová había sido robado por sus enemigos porque a su parecer, ¡les habían robado a Dios! Ese mismo Dios que despertaba a Samuel de sus sueños para platicar con él.

Sin relación no hay cristianismo
“La nuera de Elí… cuando se enteró de que habían capturado el arca de Dios y que su suegro y su esposo habían muerto, entró en trabajo de parto y dio a luz… al niño le puso por nombre Icabod (que significa: “¿dónde está la gloria?”) porque dijo: “la gloria de Israel se ha ido”. Alguien que no tiene la vida de Dios no puede reproducirla en su vida ni compartirla con los demás a su alrededor. La actitud de la nuera de Elí al llamar a su hijo que recién estaba pariendo por nombre: “¿dónde está la gloria?” para luego morir era el vivo reflejo del estado de toda una nación. Una nación en la que todos deberían vivir como hijos de Dios, cercanos a Jehová y poniendo en práctica sus estatutos pero que en lugar de eso solamente se acordaban de su Creador en las pruebas y problemas. ¿Cuánta gente hoy en día habrá hecho algo similar? Es decir, que haya reducido su relación con Dios a simplemente buscarlo como si fuera el genio de la lámpara de Aladino: para pedirle que les conceda los deseos y peticiones de su corazón por obligación y no por relación. Un cristiano que cree que la presencia y el poder de Dios residen fuera de una relación personal con Él es porque lleva mucho tiempo alejado de su Señor y tal vez ¡ni cuenta se ha dado! Y cuando llega una prueba difícil que no se resuelve como esperaba hace la misma pregunta que la nuera de Elí: “¿dónde está la gloria de Dios?, ¿dónde está su poder?, ¿por qué no me contesta?, ¿es que acaso no me ama?, ¿por qué a otros sí les contesta?, ¿será que no le intereso?”. La verdadera pregunta que deberíamos estar contestando es la que el Espíritu Santo nos ha estado haciendo por mucho tiempo: ¿Cuándo volverás a buscar a tu Señor y regresarás a experimentar una relación personal con Él? ¿Hasta cuándo doblarás tus rodillas juntamente con tu orgullo para reconocer que lo necesitas y has estado buscando en todo lugar es a tu Creador y la vida eterna que tiene para ti?

Conclusiones
Recordemos nuevamente el pasaje del capítulo 29 de  Jeremías al que hicimos referencia unos cuantos estudios más atrás: “Entonces me invocarán, y vendrán y orarán a mí, y yo los oiré; y me buscarán y me hallarán, porque me buscarán de todo su corazón”. Dios no está jugando a las escondidas, no tiene un instrumento en el cielo que cuenta el número de veces que le has pedido algo y hasta que llegas a una cantidad desconocida es que ya decide escucharte o contestarte, ¡él es un Padre de amor que escucha la oración de sus hijos! El problema está en que nuestra falta de relación con Él nos hace imposible entender sus decisiones y percibir las maneras en que contesta a nuestras peticiones. Nuestra falta de experiencia con su poder nos hace tener una confianza y una esperanza muy frágil que no son capaces de esperar por sus tiempos, sus maneras y su perfecta Voluntad. Dios prometió que quien lo busca de todo corazón ¡lo encontrará! Pero de todo corazón no significa: “con toda nuestra desesperación en el día de los problemas” porque ¿no es verdad que antes de entregarle nuestro corazón a alguien primero lo conocemos, pasamos tiempo con él y nos enamoramos al grado que nos entregamos por completo? ¡Así se busca a alguien de todo corazón! Como resultado de una suma de experiencias y de una relación de confianza y amor. ¿Dónde estás buscando a Dios?, ¿has llegado a la misma conclusión en tu cristianismo a la que llegó la nuera de Elí, es decir que es una vida “sin gloria” y “sin Dios”? Icabod y Samuel vivieron al mismo tiempo, uno fue el reflejo de un corazón que nunca experimentó a Dios y el otro la respuesta de una oración de una mujer que amaba y confiaba plenamente en su Señor. ¡Qué gran diferencia! No hay cristianismo fuera de una relación personal con Dios, no puedes limitar tu relación con Él a un clamor desesperado en el día de tu aflicción,  ¡necesitas escoger buscarlo, conocerlo y seguirlo cada día! Nadie puede vivir tu vida cristiana por ti, tu fe es el resultado de cuánto has decidido invertir en conocer a Dios, en leer su Palabra, en platicar con Él en oración y en obedecer sus mandamientos. Dale todo tu corazón a Dios, búscalo con todo tu ser y ten por seguro que lo que dice la Biblia sucederá: ¡lo encontrarás!

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Si sientes que tu relación con Dios se parece más a la de la madre de Icabod que a la que tenía Samuel haz un alto total el día de hoy. Pídele al Señor que quite todo velo de pecado, rutina y religión de tus ojos, pídele que te guíe por el camino que te lleve a conocer su corazón. Haz un compromiso de leer la Biblia buscando su carácter y de buscarlo cada día con paciencia y perseverancia.
2. Pídele a Dios que te llene de su Espíritu Santo y una vez hecho esta oración pídele al Espíritu Santo que te guíe a hacer los ajustes necesarios en tu vida para encontrar, conocer y tener una experiencia con tu Padre Celestial.

1 Comment

  1. Zoraida

    July 12, 2018

    Ha sido de gran Bendicion para mi vida. Me ha encantado estos estudios del libro de Samuel de forma tan clara y articulada. DLB

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

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