Dios quiere platicar contigo

Lectura de Hoy:
1 Samuel 3 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Samuel todavía no conocía al Señor, porque nunca antes había recibido un mensaje de él.” 1 Samuel 3:17


Dios quiere platicar contigo

(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Aunque conocí a mi esposa al coincidir con ella en la misma iglesia a la que asistíamos no fue allí donde nuestra relación comenzó a crecer. Ella tenía unos meses de llegar a la ciudad para comenzar a estudiar su carrera profesional y yo recientemente había sido asignado a trabajar en un proyecto en la misma universidad donde ella estaba, las redes sociales apenas estaban surgiendo así que utilizábamos un software de mensajería instantánea o “chat” para platicar. Recuerdo haber estado varias veces en la oficina con mis audífonos puestos escuchándola contarme algunas cosas mientras esperaba a que me asignaran alguna tarea nueva. Aunque yo la había visto antes, sabía cómo se llamaba y de dónde era, fue hasta que compartí tiempo platicando con ella que realmente la llegué a conocer. Entre más la conocía más quería estar con ella y el día de hoy sigo disfrutando mi vida a su lado. La religión nos ha hecho creer que la fe se trata de saber que Dios existe, conocer su historia y seguirlo de lejos, la realidad es que viviendo de esta manera ¡nunca tendremos una relación personal con Él! La fe y la vida cristiana se tratan de una sola cosa: de tener una relación personal con Jesucristo. ¡Él quiere platicar contigo! Quiere escucharte, enviarte mensajes, atraerte con su amor y compartir su vida aquí en la tierra y por la eternidad contigo. Si tu fe no está construida sobre una relación personal con Dios necesitas saber que lo mucho que creas conocer de Él no es nada comparado con todo lo que tiene para ti.

Dios te está llamando
“Samuel estaba dormido en el tabernáculo cerca del arca de Dios. De pronto el Señor llamó: -¡Samuel!”. En nuestra lectura bíblica del devocional de hoy estamos leyendo sobre el inicio de la relación entre Dios y el profeta Samuel, la primera vez que siendo un niño escuchó la voz de Dios y ante su falta de experiencia no reconoció quién era quien le hablaba. Es importante remarcar lo que se menciona al inicio de este tercer capítulo que estamos estudiando: “Ahora bien, en esos días los mensajes del Señor eran muy escasos y las visiones eran poco comunes”. ¿Qué había en este niño que siendo una época en la que había pocos mensajes del Señor, fue Él mismo quien lo fue a despertar de su sueño para platicar con darle un mensaje?, ¿sería que Dios no quería hablar con nadie más o que nadie más contestaba a su llamado? La Biblia no lo dice con exactitud pero lo que sí menciona es que Dios tenía un mensaje para Samuel y lo llamó las veces que fueron necesarias hasta que respondió al llamado de Su voz. Cuando Dios habla encontramos al menos dos posibilidades: que no reconozcamos su voz porque no lo conocemos o que reconociéndolo no lo queramos escuchar. ¿Cuándo fue la última vez que Dios te habló?, ¿qué tan frecuentemente pasas tiempo buscándolo y platicando con Él? ¡Dios quiere platicar contigo! Te ha dejado su Palabra para que lo conozcas y entiendas los caminos por los que Él quiere que andes, para que vivas en la santidad y con la pureza de corazón necesaria para verlo y entrar en su Presencia. Dios nos habla a todos de la manera que Él quiere, ¡no tiene una relación estándar y predecible para todo el mundo! Lo que quiere hacer contigo, ¡es solamente contigo! Así que más que añorar las maneras en que el Señor les habla a otros debemos callar toda voz, todo pecado y toda distracción del día con día para escuchar el llamado de Dios y el mensaje que tiene para cada uno de nosotros.

Sin comunicación no hay relación
“Samuel todavía no conocía al Señor, porque nunca antes había recibido un mensaje de él”. Hoy en día hay mucha gente que se dice creyente y cristiana pero que cuándo les preguntas si conocen lo que Dios quiere para ellos o tienen una relación con Él te contestan que no. Muchos de ellos la quisieran tener, varios admiten que deberían orar más y leer su Biblia pero solamente muy pocos deciden abrir un canal de comunicación con su Creador. Porque oramos no para cumplir con una tarea religiosa, para pedir algo o para calmar nuestra conciencia, lo hacemos ¡para responder a su invitación de platicar con Él! Aunque Dios ya sabe todo de ti, ¡quiere pasar tiempo contigo! Disfruta de su tiempo a tu lado, le gusta escuchar el sonido de tu voz, ver cómo te mueves, observar tus gestos, expresiones y caras que haces al hablar, disfruta el olor particular que tienes y la sonrisa única que Él personalmente diseñó para ti. Quiere consolarte con su amor, sembrar semillas de sabiduría en medio de tus confusiones y hacer brotar en tu interior sueños y proyectos que quiere que realicen juntos. Él es capaz de enfocar tu mirada y tus pensamientos por sus caminos, de ordenar el mar de dudas en el que sientes que navegas y de declarar paz en medio de tus pruebas y preocupaciones, Él sabe a qué suenan tus risas y carcajadas y le encanta provocarlas, ¡conoce todo de ti! Aun lo que tú has olvidado, ¡Él lo recuerda! ¡Por eso es que debemos orar! Para disfrutar junto a Él de la relación tan llena de amor, pasión e interés que quiere tener con nosotros. Dios sabía quién era Samuel, dónde encontrarlo, cómo llamar su atención y cuántas veces tendría que llamarlo. Le hizo entender a Elí lo que sucedía y se quedó allí en su habitación esperando a que volviera a acostarse ¡para volverle a hablar! Y tan pronto Samuel entendió lo que sucedía recibió un mensaje y comenzó una relación que cambiaría el rumbo total de su vida.

Conclusiones
El mensaje que recibió Samuel no era sencillo, eran palabras de juicio contra los hijos de Elí quien era el tutor que cuidaba de él pero cuando Elí le pidió que le dijera lo que Dios le había dicho la Biblia dice que: “Samuel contó todo a Elí; no le ocultó nada”. ¡Dios había encontrado en Samuel un corazón fiel que daría todo mensaje que Él le pidiera por más difícil o incómodo que pudiera ser! ¡Había encontrado en medio de una generación que no lo buscaba a un hombre dispuesta a pasar tiempo con Él, serle fiel y hacer todo lo que le pidiera! Con razón sigue diciendo la Biblia en nuestra lectura de hoy que: “el Señor estaba con Samuel mientras crecía, y todo lo que Samuel decía se cumplía”, toda la nación “supo que Samuel había sido confirmado como profeta del Señor”, ¡a pesar de que era tan solo un niño cuando comenzó su relación con Dios! Nuestro Señor sigue buscando en cada generación hombres y mujeres dispuestos a detener todo con tal de escucharlo, comprometidos con su Palabra aunque ésta llegue a ser incómoda o confronte el pecado en los demás. Dios está contigo y quiere que todos lo sepan porque entre más lo pueda ver a Él a través de ti más querrán conocerle y entrar en una relación con Él, Él sabe todo de ti, lo bueno, lo malo y lo peor, Él te diseñó, sabe todo tu pasado y lo que estás enfrentando hoy pero también sabe el hombre o la mujer que llegarás a ser si te mantienes tomado de su mano y si te decides a buscarlo y conocerlo con fidelidad y perseverancia. ¡Dios te ha traído hasta esta porción de este estudio para recordarte una vez más que te está llamando!, ¡Él quiere platicar contigo! Responde a su llamado, abre tu corazón, ve más allá de una religión y decídete a establecer una relación de amor, confianza, respeto y compromiso con tu Salvador.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Haz de tu oración de hoy una conversación con el Señor como la que tendrías con tu mejor amigo, ríete, desahógate, platícale a Dios tus sueños, dile qué sientes en tu corazón, cómo te sientes con respecto a tu familia, tu iglesia, tu escuela o trabajo y tus relaciones con los demás. Disfruta de tu oración e inicia una relación de amistad con Él.

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