¿Vives para servir a Dios o al dinero?

Lectura de Hoy:
Mateo 6:24, Lucas 16:1-13 (Da un clic en los pasajes para leerlos)

Versículo clave:
“Nadie puede servir a dos amos. Pues odiará a uno y amará al otro; será leal a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.” Mateo 6:24


¿Vives para servir a Dios o al dinero?

(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

En un par de ocasiones me ha tocado convivir por un tiempo prolongado con personas que tienen un amor por el dinero más grande del que pareciera que ellos mismos se dan cuenta. He visto como personas que fueron impactados por el amor de Dios terminan desviándose de su fe con tal de mantener un cierto nivel de vida económico, tener el smartphone más nuevo, el auto de moda y la ropa de la marca más reconocida. Quienes viven para satisfacer su necesidad de siempre tener lo más nuevo o ganarse un poco más de dinero ¡terminan gastando su vida tratando de saciar una necesidad insaciable! Hombres y mujeres que fuera de la oficina te hablan del amor de Dios pero dentro de ella están dispuestos a romper las reglas, violar la ley y pasar por encima de otros con tal de no perder su estatus económico. ¡Cuánta razón tiene la Biblia al decir que el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal! (1a Timoteo 6:10) Envidias, codicia, odio, asesinato, corrupción, robo, mentiras, abusos de poder y muchos otros males más toman el control de un corazón que sirve a las riquezas y si algo he notado que tienen en común estas personas dominadas por su amor por el dinero es que son incapaces de ver la condición real de su corazón al grado que aún cuando se lo señalas lo niegan rotundamente. ¿Conoces a alguien así? Siendo honestos ¡todos somos propensos a caer bajo esta misma trampa y este mismo engaño del amor por tener unos centavos más! Necesitamos entender el principio que Jesús señala en nuestra lectura del día de hoy: no podemos servir a Dios y al dinero porque tendremos una continua lucha en el corazón por escoger a quién le seremos leal y a quién pondremos en primer lugar aunque por hacerlo menospreciemos al otro. ¡Dios es un Dios Santo y celoso que no está dispuesto a compartir tu corazón ni el control de tu vida con nada ni nadie! Y mucho menos con algo que tiene el poder de esclavizar y destruir tu vida.

El dinero es un instrumento no un fin
“Aquí está la lección: usen sus recursos mundanos para beneficiar a otros y para hacer amigos”.El capítulo 16 del Evangelio de Lucas nos relata una enseñanza que hizo Jesús sobre el administrador de un hombre rico que fue sorprendido malgastando el dinero de su patrón, antes de ser despedido aprovechó para hacerse amigo de otros hombres ricos en nombre de su patrón al perdonarles algunas deudas y asegurar a sí que en un futuro le dieran trabajo. Al final de la historia Jesús mencionó que las riquezas son un instrumento mediante el cual podemos hacer el bien a otros y hacer amigos, ¡toda puerta abierta al corazón de otra persona es una oportunidad de sembrar la Palabra y hablar del mensaje de la cruz! El dinero es un instrumento mediante el cual Dios mide nuestra fidelidad, Jesús siguió diciendo: “Si son fieles en las cosas pequeñas, serán fieles en las grandes; pero si son deshonestos en las cosas pequeñas, no actuarán con honradez en las responsabilidades más grandes“, ¿cómo esperamos que el Señor nos confíe el corazón de una persona si en las cosas más simples como el manejo de los recursos actuamos con codicia, soberbia y avaricia? Escucha al corazón de Jesús que sigue mencionando: “Entonces, si no son confiables con las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas riquezas del cielo?; y si no son fieles con las cosas de otras personas, ¿por qué se les debería confiar lo que es de ustedes?” ¿Te das cuenta de lo que dijo Jesucristo? Si anhelas recibir aquello que el Señor tiene para ti ¡primero tienes que demostrar tu fidelidad en lo ajeno!, si quieres que Él te confíe las riquezas espirituales ¡primero serás examinado en tu modo de utilizar las riquezas terrenales! Y si se encuentra en ti un corazón que no es leal ni confiable tendrás que ser probado una y otra vez hasta que estés listo.

Amar al dinero te puede llevar a odiar tu fe
“Nadie puede servir a dos amos. Pues odiará a uno y amará al otro; será leal a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero”. Más de una vez en la vida te darás cuenta que el diablo tratará de sembrar esta mentira en tu mente: si tuvieras un poco menos de fe, santidad o integridad podrías tener más dinero. Me ha tocado tener frente a mí a personas con poder  y recursos que me ofrecieron negocios donde cito textualmente: “ganaran ellos, ganara yo y ganáramos todos”, ¿qué querían decir con esto? Que si alterábamos un poco las facturas o las cuentas podíamos todos robar un poco de dinero para que todos ganáramos algo. ¡Lo que en verdad nos íbamos a ganar todos si yo aceptaba ese trato era una mancha de corrupción y pecado en el corazón y una vida controlada por las mentiras y la avaricia! Jesús fue claro al decirlo: servir a dos amos te causará amar a uno y odiar al otro, entre más ames el dinero menos querrás vivir en santidad y en integridad, entre más te sumerjas en la corrupción ¡más alejarás de ti la verdad y la luz de Jesús! El apóstol Pablo en el capítulo 6 de la primera carta que le envió a Timoteo se lo dijo claramente: “El amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas”.

Conclusiones
“Ahora bien, la verdadera sumisión a Dios es una gran riqueza en sí misma cuando uno está contento con lo que tiene”. ¿Cuál es la alternativa con la que podemos enfrentar la codicia y el intenso deseo por el dinero? El contentamiento. Mucha gente confunde esta palabra con “conformismo”, no quiere decir que no aspiremos a un mejor nivel de vida o a una vida con mejores ingresos económicos pero sí quiere decir que entendamos que la situación que tenemos el día de hoy es la que Dios quiere que tengamos y que aprendamos a estar contentos y agradecidos con Él mientras nos mantenga en el nivel que estamos. Uno de mis hermanos muy sabiamente me dijo una vez: “David, nunca tendrás un peso más ni un peso menos de los que Dios quiera que tengas”, ¡esa es una verdad absoluta en la que podemos descansar! Que nuestro Señor sabe de qué tenemos necesidades y ha prometido ser nuestro proveedor. ¿Y qué pasa si no estamos de acuerdo con el nivel económico con el que nuestro Señor quiere que vivamos? Tendremos que tomar una decisión, ¿cómo sé si ya estoy ahí? Analiza tus deudas y tus créditos, ¿vives para pagar un estilo de vida que no estabas listo para sostener? ¡Te has dejado llevar por el amor a las riquezas! Pero no solamente a través de las deudas lo podemos ver también lo notamos cuando aún teniendo recursos decidimos no dar nuestros diezmos a la iglesia ni invertir en el Reino de Dios, ¡esta es una señal clara de a quién amamos más en nuestro corazón! Permíteme compartirte un poco más de lo que el apóstol Pablo guiado por Dios le dijo a Timoteo: “La verdadera sumisión a Dios es una gran riqueza en sí misma cuando uno está contento con lo que tiene.  Después de todo, no trajimos nada cuando vinimos a este mundo ni tampoco podremos llevarnos nada cuando lo dejemos. Así que, si tenemos suficiente alimento y ropa, estemos contentos. Pero los que viven con la ambición de hacerse ricos caen en tentación y quedan atrapados por muchos deseos necios y dañinos que los hunden en la ruina y la destrucción“. Tienes dos alternativas frente a ti: vivir contento y agradecido con lo que Dios te ha dado y confiar en que sea que te prospere más o no con Él vivirás pleno y feliz o bien escoger vivir para hacerte rico “terrenalmente” aunque al hacerlo tu vida espiritual caiga en una ruina y pobreza total. ¡Dios y las riquezas no están en contra! Al contrario el Señor declara en su palabra que Él es el dueño de todo el oro y toda la plata, (Hageo 2:8) mientras tengamos en claro que nuestro Señor es Dios y que las riquezas son un instrumento para expandir su Reino estaremos en el canal correcto, ¡cuida que estos papeles nunca se inviertan!

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Tómate unos minutos para analizar cómo gastas tu dinero y cuántas deudas tienes al día de hoy. ¿Reflejas amor por Dios y contentamiento con lo que te ha dado en tu manera de gastar? Si te das cuenta que tu corazón ha caído en la trampa de anhelar más de lo que el Señor te ha dado pídele perdón al Señor, renuncia a la codicia y la avaricia y toma decisiones para pagar tus deudas y darle el control de tu paz, tu sueño, tu mente y tu corazón una vez más a Jesús.

2 Comments

  1. Todos los devocionales son de gran ayuda para mi vida. Comencé a estudiar Aprendiendo a tener un devocional, pero no encuentro la lectura bíblica de cada día, si me dieran ayuda con eso seria grandioso. Bendiciones!

  2. jessica

    April 5, 2017

    Muy edificante,Grandioso para meditar y hacer cambios de vida para honrrar a Dios.

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