Orando como Jesús

Lectura de Hoy:
Mateo 6:9-15 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Ora de la siguiente manera: Padre nuestro que estás en el cielo.” Mateo 6:6


Orando como Jesús

(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

¿Cuál es la mejor manera en la que un hijo puede hablar con su padre? Seguramente de la manera más natural y cotidiana posible. Tengo un bebé de 7 meses y medio de edad. Todavía no dice ninguna palabra aunque ya se comunica bastante bien mediante sonrisas, llanto, gritos y otros gestos más que atraen toda mi atención, conforme más crece y más tiempo pasamos juntos más me conoce y más lo conozco yo a él, me identifica bastante bien, le gusta reírse conmigo y reclama cuando me ve salir del cuarto donde él está, me deja saber que le gusta estar conmigo y yo busco todas las maneras posibles de mandarle exactamente el mismo mensaje. Algo tenemos muy en claro los dos: disfrutamos mucho la compañía el uno del otro. No puedo imaginar que un día para que mi hijo se pueda acercar a mí tenga que sacar cita, mandarme mensajes a través de alguien más o memorizar ideas que quisiera expresarme, ¡sería antinatural! y denotaría una marcada decaída en nuestra confianza y relación. Cuando he tenido que ir con mi papá a hablarle de algo o pedirle ayuda ¡basta con que vaya a su casa o le marque por teléfono! Fue precisamente este nivel de amor, confianza y relación el que Jesucristo utilizó durante el Sermón del Monte cuando dio su enseñanza sobre la oración, un poco parafraseado mencionó lo siguiente: “cuando oren, diríjanse a Dios como lo haría un hijo con su padre, pues Él es su padre que está en el Cielo“. Una oración debería ser entonces tan gratificante, sencilla, natural y transparente como lo es una conversación de un hijo que ama a su padre y se siente completamente amado por él. Examinemos un poco más a detalle cada una de las frases que Jesucristo enseñó que debían de ser parte de nuestra oración.

“Que siempre sea Santo tu Nombre…”
¿Qué puedo hacer yo para que el nombre de mi padre siempre sea asociado con algo puro, perfecto, libre de culpa y ejemplar? (www.rae.es) ¿Es suficiente con desear que su nombre sea Santo o con declararlo dentro de una oración? ¡No lo es! Es a través del comportamiento de un hijo que se da a conocer el corazón del Padre que lo ha formado y la autoridad que ha ejercido sobre él. ¡Señor que tu nombre sea puesto en alto a través de mi vida! Que mi manera de comportarme santifique tu nombre en lugar de ensuciarlo o devaluarlo.

Que tu reino venga pronto. Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el Cielo
Cuando leo esta porción de la Biblia me gusta pensar en un poderoso ejército entrando por la puerta de una ciudad con toda su fuerza y comenzando a recorrer todas las casas, calles y callejones imponiendo la nueva autoridad y el nuevo reinado que representan. Es mi anhelo que el Reino de Dios invada todo lo que soy y que sus reglas, leyes y autoridad tomen el control de todo lo que soy para que por encima de mi voluntad sea hecha la suya.

Danos hoy el alimento que necesitamos
Cuando un hijo es todavía muy chico para buscar su propio alimento a generar sus propios recursos para vivir solamente tiene una opción: ir con sus padres a pedirles el alimento que necesita para saciar su hambre. ¡En Dios podemos encontrar todo lo que necesitamos para vivir! Él sabe perfectamente lo que necesitamos ¡y puede y quiere dárnoslo! En cada área de nuestr avida: física, emocional, espiritual, laboral, etc. ¡Pídele lo que necesitas! Pero pide sin olvidar el párrafo anterior: al final Su voluntad prevalecerá sobre la tuya.

Y perdónanos nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros
Esta es una declaración más fuerte y seria de lo que creemos. ¿De verdad estás dispuesto a ser perdonado de la misma manera en la que perdonas? ¿Te imaginas si Dios te guardara rencor, ejecutara su venganza cuando menos lo esperas, le hablara mal de ti a otros, te volteara su rostro para no hablarte ni verte cuando estuviera molesto y te menospreciara cuando no hicieras lo que Él espera de ti? ¡Tenemos mucho que aprender del perdón! Su perdón es total, el capítulo 7 del libro del profeta Miqueas dice lo siguiente: “Sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados”, perdonar como Él lo hace es olvidar el mal que nos han hecho, resistirnos a guardar rencor, hablar bien de quien nos ofendió y se arrepintió y tratar a la persona con el mismo amor y confianza que lo tratábamos antes de su ofensa. Entonces y sólo entonces podremos orar: perdónanos así como nosotros perdonamos. Mientras tanto ¡pidamos tanto perdón de nuestros pecados como ayuda para perdonar como Él lo hace!

No permitas que cedamos ante la tentación
Es inevitable ser tentados, este mundo en el que vivimos está ideando y fabricando continuamente nuevas maneras de practicar el pecado y de ponerlo al alcance de todos, el problema no es la tentación sino qué harás al respecto. El pecado nace mucho antes de que tomemos la decisión de pecar, para cuando llegamos ahí es porque ya cedimos en nuestra mente, corazón y emociones al deseo de hacer lo malo, ya callamos nuestra conciencia y logramos justificar lo que estamos por hacer. ¡No cedamos al inicio de la tentación! Y entonces no cometeremos el pecado.

Mas líbranos del mal
Robos, difamaciones, burlas, violencia, menosprecio y muchas otras formas de maldad son las que el enemigo tiene preparadas para los que bajan la guardia en su relación personal con Dios, incluso la misma enfermedad puede ser usada por el enemigo en nuestra contra o la de nuestra familia. ¡Mantengámonos firmes en nuestra fe y de pie en el centro de la voluntad de Dios! Porque allí ningún mal nos puede tocar.

Conclusiones
¿Puedes poner todas estas frases en una conversación sencilla y natural con tu Padre Celestial? Trátalo las veces que sea necesario hasta que aprendas a orar de la manera en que Jesús enseñó pero siempre evitando caer en una monotonía, repetición vana, obligación o ritual religioso. Si pones toda tu atención y corazón ¡lo lograrás! Hagamos un intento: “Señor, padre, gracias por este día, gracias porque puedo acercarme a ti con la confianza de que me amas, me escuchas y estás al pendiente de mis oraciones. Padre, enséñame a ser más como tú, a ver la vida desde tu perspectiva para reflejarte en cada decisión que tome el día de hoy, que por encima de mi voluntad sea echa la tuya aún en aquellos planes que tengo o en aquellas situaciones que no entiendo del todo y quisiera que ya terminaran, te cedo el control de cada situación que estoy enfrentando, ¡tú eres el Rey! Y yo quiero ser parte de tu reino, dirige mi vida y ayúdame a ordenar mis pensamientos y honrarte con mis decisiones. Señor tú sabes lo que mi familia y yo necesitamos, ayúdame a tener un trabajo donde pueda proveer a mi esposa e hijo para lo que necesitan, dame gracia con mis superiores; dame de tu sabiduría para amar a mi esposa como lo necesita y dirigir a mi familia por tu camino, lléname de tu Espíritu Santo para saciar mi necesidad de tu Palabra, tu amor y tu afirmación. Padre, soy un hombre frágil y fácilmente atraído por el pecado, ayúdame con las áreas de mi vida en las que una parte de mí quiere ceder un poco y abrirle la puerta al pecado ¡dame el coraje y la determinación para frenar todo pecado y escoger tu santidad! Perdóname por aquellas áreas en las que cedí y pequé, hoy decido tomar mejores decisiones para evitar volver a ir por el camino del pecado, muéstrame si en mi corazón aún no he perdonado a algunas personas de la manera que tú lo has hecho conmigo, enséñame a perdonar y a amar como lo haces tú. Señor finalmente te pido que pongas tu mano de protección y poder sobre mi vida, la de mi familia, mis padres, mis hermanos, mi esposa y mi hijo, ¡guárdanos de todo mal y de todo plan que el diablo tenga contra nosotros! Tú eres mi Dios, mi confianza y esperanza está en ti, gracias por escucharme y amarme. Amén”

Ideas para tu Oración de Hoy
Muy bien, ahora te toca a ti, vuelve a leer con atención las frases que Jesús usó como guías para nuestra oración con nuestro Padre Celestial, quita cualquier palabra “dominguera” de tu mente, proponte evitar repeticiones o muletillas al hablar, no ores por obligación ni de mala gana. Sé natural, abre tu corazón y platica con tu padre, Él te ha estado esperando y quiere escuchar todo lo que tienes que decir.

1 Comment

  1. Diego Guachichulca

    November 9, 2014

    Realmente estoy sorprendido del amor de Dios a nosotros es una bendición esta página estado siendo ineficáz en la oración con mi Padre ahora se que entrare con acción de gracia a sus atrios .. Que el Señor Jesucristo les siga usando para su gloria para seguirnos alimentando de su palabra que es vida ..

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