Sigues a Jesús: ¿Por Obediencia o por Relación?

Lectura de Hoy:
Mateo 5:17-20 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Entonces, si no hacen caso al más insignificante mandamiento y les enseñan a los demás a hacer lo mismo, serán llamados los más insignificantes en el reino del cielo.” Mateo 5:19


Sigues a Jesús: ¿Por Obediencia o por Relación?

(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

¿Qué es más importante la obediencia o la relación? Llevemos esta pregunta a una relación que tiene un padre con sus hijos, ¿qué prefiere un padre que sus hijos le obedezcan aunque no tengan una buena relación con él o que tengan una gran relación de confianza con él pero que no obedezcan lo que les pide? Piénsalo por unos segundos, ¿qué escogerías tú? Si ya eres padre o madre seguramente llegarás a la conclusión de que ¡quisieras tener las dos! Quisiéramos que nuestros hijos nos obedecieran pero que también tuviera una profunda relación con nosotros, quisiéramos que ellos supieran que lo que les pedimos que hagan es porque los amamos y estamos protegiéndolos y también nos gustaría que el motivo detrás de su obediencia fuera un amor hacia nosotros construido sobre una relación de respeto y confianza. Dios como nuestro Padre desea lo mismo de nosotros. Hoy en día muchos cristianos afirman tener una gran relación con Dios pero la obediencia hacia sus mandatos y principios es escasa en gran parte porque ¡ni siquiera se han tomado el tiempo de conocer lo que Dios les pide!, por otro lado hay otro grupo de cristianos que conocen las Escrituras de inicio a fin, han memorizado más versículos de los que tú y yo juntos lograríamos memorizar y sin embargo, no tienen una relación personal de amor y confianza con Jesucristo. ¿Estás en alguno de estos grupos? Necesitas entender y pronto que una relación personal con Dios está incompleta si no estamos dedicando tiempo a leer la Biblia, meditarla y ponerla en práctica; y que la lectura de la Biblia sin encontrarte con el corazón de Dios para enamorarte de Él y relacionarte con Él con el paso del tiempo te hará sentir incompleto.

Una relación sin fundamentos
“No malinterpreten la razón por la cual he venido. No vine para abolir la ley de Moisés o los escritos de los profetas. Al contrario, vine para cumplir sus propósitos.” Conforme Jesús enseñaba su primer discurso público conocido como el Sermón del Monte fue dirigiendo su mensaje hacia diferentes áreas de la vida cristiana para remover y desarraigar razonamientos equivocados que la gente había desarrollado por años. Al llegar a la porción que corresponde a nuestra lectura de hoy le deja saber a toda la multitud de “cristianos” de su tiempo que Él no había venido a la tierra para sustituir la obediencia que ellos debían tener hacia la Palabra de Dios, ¡al contrario! Jesucristo para demostrarnos que sí se puede vivir en obediencia y sin pecado dentro del cuerpo humano y sujeto a las mismas tentaciones que nosotros estamos sujetos. La diferencia de Jesús era que ¡Él conocía perfectamente el corazón del Padre! Así que no cuestionaba sus mandamientos, no dudaba de su amor, no le reclamaba sus decisiones ni permitía que nada ni nade lo alejara de Él. Jesús vivía en una obediencia perfecta y continua hacia el Señor a la par de mantener una relación de amor y confianza total con Él. ¡No podemos decir que tenemos una relación con el Señor si desconocemos e ignoramos sus mandamientos! Pasar tiempo leyendo la Palabra de Dios es pasar tiempo con Dios mismo, dedicar minutos a meditar en lo que ahí viene es meditar en el Señor, obedecer la Biblia ¡es obedecerlo a Él también! Pero más allá de leer, meditar y obedecer nuestra primera motivación debería de ser: DESCUBRIR el corazón de Dios impreso tras cada porción de las Escrituras que leemos. Una relación con alguien con quien no invertimos tiempo en conocer no tendrá fundamentos firmes y ante la presión o las pruebas se vendrá abajo, querer amar a alguien sin conocerlo ¡quedará solamente en una buena intención! Jesús vino sí para tener una relación con nosotros pero también para enseñarnos a hacer cumplir toda la Palabra de Dios.

Obediencia sin relación
“Les advierto: a menos que su justicia supere a la de los maestros de la ley religiosa y a la de los fariseos, nunca entrarán en el reino del cielo”. En los tiempos de Jesús había un grupo de religiosos que tenían la autoridad sobre muchos de los asuntos de la vida de los israelitas. Estos hombres conocían bien la ley de Moisés (las Escrituras), las recitaban y memorizaban y sin embargo no fueron capaces de reconocer a su Salvador cuando lo tuvieron enfrente, no entendieron que todo lo que leían ¡se trataba de Él! Todo apuntaba hacia la venida del Mesías que tenían ante sus ojos ¡pero no pudieron reconocerlo! Estos hombres habían hecho de la lectura de la Biblia un mero ritual y trámite pero cuando se dieron cuenta que al saber de ella podían usarla para juzgar, condenar y controlar a otros ¡su corazón se envaneció y usaron la Palabra para sus propios beneficios y fines egoístas! ¿De qué nos sirve conocer tanta Palabra si el pecado sigue reinando en nuestra mente, nuestros cuerpos y nuestro corazón? ¿Para qué queremos aprender tantos versículos si del corazón de nuestro Señor sabemos lo mismo que sabíamos antes de empezar a leer la Biblia? ¡Leer la Biblia con un enfoque puesto en nosotros mismos y sin anhelar conocer a nuestro Dios no dará resultado! Los principales detractores del Hijo de Dios fueron los que más conocían de la ley pero también los que menos conocían al Señor. ¡Qué triste situación!

Conclusiones
“Entonces, si no hacen caso al más insignificante mandamiento y les enseñan a los demás a hacer lo mismo, serán llamados los más insignificantes en el reino del cielo; pero el que obedece las leyes de Dios y las enseña será llamado grande en el reino del cielo”. Si alguien nos conoce perfectamente bien es nuestro Creador, Él sabe no solamente lo que necesitamos sino la mejor manera y el tiempo perfecto en que lo necesitaremos, de la misma manera sabe cuál es la mejor manera en que podemos tener una relación personal con Él y dentro de lo que Él diseñó estuvo el dejarnos una porción de sus principios y su propio corazón impresa en la Biblia. Si Dios nos dejó su Palabra ¡es porque sabe que es la manera en que podemos conocerlo! Si Él la escribió y somos sus hijos y aspiramos a ser sus discípulos ¡necesitamos leerla! Pero no descuides las palabras de Jesús: ni la ley sustituye una relación ni el conocerlo sustituye a los mandamientos del Señor. ¡Es algo que debemos hacer en conjunto! A veces pareciera que es más fácil asistir a la iglesia, disfrutar algunos cantos cristianos mientras lo adoramos, incluso ponernos de rodillas y derramar lágrimas de amor, agradecimiento o clamor ante Él. Porque a diferencia de esto el sentarnos a leer, conocer y entender su Palabra es algo que mayormente sucede en privado, lejos de los reflectores, los aplausos y el reconocimiento, ¡pero recuerda que en ese momento estás ante la audiencia más importante de todas! Estás ante el trono de tu Señor y Salvador que ha estado esperando el momento en que te decidas a conocerle para revelarte su Corazón y también lo que hay oculto en el tuyo y que quiere transformar, sanar y restaurar. ¡Las Escrituras nos revelan a Jesús! ¡Nos dejan a descubierto el corazón de Dios y nos muestran lo que hay de nosotros que debe de ajustarse para vivir en obediencia! No menosprecies los mandamientos del Señor, por pequeños que te parezcan, no hagas menos la Palabra ni el pasar tiempo en ella, porque obedecerla, enseñarla y honrarla aunque aquí en la tierra te atraiga críticas o menosprecio de acuerdo a las palabras de Jesús te harán grande en el Reino del Cielo.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Pídele a Dios que te llene de su Espíritu Santo, pídele que abra tus ojos para entender la Biblia al leerla y que dirija tu atención y tu mirada a las porciones que te permitan conocerle y causar un cambio genuino en tu mente, tu corazón y tu fe.
2. Pídele perdón a Dios si has vivido en una justicia sin relación o en una relación sin fundamentos en la Palabra, comienza a invertir en aquella área que has dejado a un lado para que tengas una relación completa con Él.

No Comments

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.