¿Por qué motivos sigues a Jesús?

Lectura de Hoy:
Gálatas 6:11-18 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“No importa si fuimos o no circuncidados. Lo que importa es que hayamos sido transformados en una creación nueva.” Gálatas 6:15

¿Por qué motivos sigues a Jesús?
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

El capítulo 6 del Evangelio de Juan habla sobre cuando Jesús estaba dando la enseñanza acerca de que Él era el Pan de Vida, en el versículo 51 Jesús dijo: “Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.” Para algunas personas esta enseñanza fue demasiado dura y Jesús los confrontó diciéndoles: “hay algunos de ustedes que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían” y termina mencionando que “desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él“. Lo que Jesús estaba enseñando era uno de los pilares de toda fe, Él les estaba diciendo que era a través de Él que la vida cristiana fluía, al ser un Pan de Vida, nadie podía decir que había comido de ese pan ¡y seguir caminando como si estuviera muerto! Jesús sabía que había gente entre sus discípulos que le seguían pero que no creían en Él ni en sus enseñanzas, la Biblia no revela cuáles eran los motivos del corazón de estas personas que se decían sus seguidores pero en su corazón no lo eran, aunque en otras partes de los evangelios se menciona que había quienes le seguían solamente por los milagros que veían o para que los alimentara sin tener que trabajar pues recordaban el par de veces que Jesús alimentó a varios miles de personas. ¿Por qué sigues a Jesús?, cuando alguien te pregunta si crees en Dios ¿contestas que sí basado en una experiencia o en una tradición religiosa heredada?, cuando dices que sigues a Jesús, ¿tu estilo de vida lo respalda? ¿es Jesucristo el centro de tu fe, el pan de vida que te ha hecho una nueva persona?

Motivos equivocados
“Los que tratan de obligarlos a circuncidarse lo hacen para quedar bien con otros. No quieren ser perseguidos por enseñar que sólo la cruz de Cristo salva.” El apóstol Pablo en la lectura de hoy y a través de toda la carta a los Gálatas habla de un grupo de personas que se consideraban a sí mismos hombres de fe pero que sus creencias estaban basadas sobre tradiciones religiosas que querían imponer. En el último capítulo de esta carta la Biblia nos revela los motivos que tenían estos hombres en su corazón: seguían sus tradiciones para quedar bien con otros y porque tenían miedo de enseñar que solamente a través del sacrificio de Jesús en la cruz había salvación pues al hacerlo sufrirían persecución por parte de una buena parte de la sociedad judía. Nuestra sociedad está llena de personas que domingo a domingo van a sus iglesias por motivos similares: para quedar bien con la sociedad, para cumplir con una tradición, para calmar la conciencia o para ver a los amigos sin embargo su corazón nunca ha tenido la experiencia de una relación personal con Jesucristo. ¡No han probado el pan de vida! No conocen sus Biblias, no viven de acuerdo a la fe que dicen tener pero si los invitas a creer lo primero que hacen es preguntarte ¿a qué religión perteneces? Y si no es a la misma de ellos, ¡defienden a capa y espada una fe que no tienen, basada en un libro que no leen que habla sobre una vida espiritual que nunca han experimentado! Nunca hablan de su fe en público ni de la Biblia no solamente porque no la conozcan sino porque no quieren ser etiquetados por la sociedad como religiosos o espirituales. Su vida de fe ¡es solamente un disfraz que portan los domingos!

Sin transformación no hay vida
“Lo que importa es que hayamos sido transformados en una creación nueva.” Parafraseando las palabras de Jesús podríamos concluir que: si el pan de fe que comes no te ha traído una nueva vida una de dos: o te mintieron y no es pan lo que te están dando sino meras doctrinas y tradiciones humanas o el pan de fe que comes ¡no es Jesús! Y si no es Jesús ¡Necesitas urgentemente saber a quién estás siguiendo! Porque sin Jesucristo no hay transformación, resurrección, salvación, perdón de pecados ni mucho menos una vida eterna en el Cielo. Si a tu vida de fe le hace falta una relación personal con Jesucristo, ¡le hace falta todo! Lo que tienes no es una vida de fe sino una mera religión ¡que no te está llevando a ningún lado ni tendrá impacto eterno en tu vida!. La vida cristiana debe ser una vida de transformación respecto a la vida que teníamos antes de conocer a Jesús. El apóstol Pablo lo menciona en la lectura de hoy: “debido a esa cruz (la obra de Jesús), mi interés por este mundo fue crucificado y el interés del mundo por mí también ha muerto“. Si pudiéramos fusionar a toda la sociedad en una sola persona, ¡lo más seguro es que sería una persona atea! Porque este mundo solamente nos enseña a ver por nosotros mismos, satisfacer nuestros placeres, ignorar la fe, quedar bien con los demás, perseguir el éxito a cualquier precio (corrupción, mentiras, abusos, etc.), tolerar el mal de otros para no juzgar ni sentirnos culpables por nuestros propios males y un sinnúmero de enseñanzas egoístas  más. Si vivimos de acuerdo a lo que este mundo dice pero creemos que tenemos fe porque asistimos a una iglesia y a esto le sumamos que no leemos la Biblia para conocer a Dios ni le hemos pedido a Jesús que entre a vivir a nuestro corazón para tener una relación personal con Él necesitamos abrir los ojos y entender que no somos cristianos, solamente tenemos una fe basada en motivos equivocados.

Conclusiones
“En cuanto a mí, que nunca me jacte de otra cosa que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo.” Hace unos días un compañero de trabajo me preguntaba que si era posible que Jesús no hubiera resucitado a lo que le contesté: Sin resurrección no hay cristianismo, si Jesucristo no venció a la muerte en la cruz toda nuestra fe es una mentira y no tendría sentido vivir de acuerdo a ella. Se quedó asombrado con la respuesta porque está acostumbrado a ver “personas de fe” que dicen que creen en Dios pero como pasaba con algunos discípulos de Jesús en realidad no lo conocen ni están interesados genuinamente en creer en Él y seguirle. A los cristianos a quienes se dirigió la carta de los Gálatas les había sucedido que ante una falta de relación personal con Jesús las enseñanzas religiosas se habían infiltrado entre ellos causándoles que se alejaran de Dios incluso ¡que hasta dudaran de la obra de la cruz! Si eres cristiano y hace tiempo que no pasas tiempo con Él ni lees la Biblia buscando conocer su personalidad y carácter ¡ten cuidado! Te estás exponiendo a que tradiciones religiosas entren a tu corazón y enfríen tu amor y pasión por el Señor. Si te consideras una persona de fe pero nunca le has pedido a Jesucristo que entre a vivir a tu corazón para que sea tu Señor y Salvador, ¡necesitas dar un paso de fe mucho más grande! Hoy es el día en que puedes comenzar a tener una relación personal con Jesús, pídele que abra tus ojos para conocerle, pídele que entre a vivir a tu corazón, dile que quieres que sea tu Señor y Salvador, ora para que te revele su corazón mientras lees la Biblia. La vida cristiana es una vida de transformación gradual en la que la paz, la libertad, el amor y el perdón día con día van llenando tu corazón conforme te enamoras del amor de Dios y la cruz de Jesús.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. ¿Cómo está tu relación personal con Jesús? Utiliza tu oración de hoy para darle gracias nuevamente por su obra en la cruz, por su Salvación, por su amor. Pídele que te llene de su vida, que abra tus ojos para conocerle al leer la Biblia, que te ayude a vivir un cristianismo genuino basado en una relación personal con Él y que te enseñe cualquier área de tu vida que esté dirigida por una tradición o religión y no basada en tu experiencia personal con Él.
2. Si nunca le has entregado tu vida y tu corazón a Jesús pídeselo hoy haciendo la siguiente oración a solas y en voz audible: Señor Jesús, quiero conocerte, quiero tener una experiencia personal contigo, te pido que entres a vivir a mi corazón, te entrego el control de mi vida, ven a ser mi Señor y mi Salvador personal, yo creo que viniste a morir a la cruz por mis pecados y que resucitaste. Perdona lo malo que he hecho y dame de tu pan de vida para vivir una vida de transformación.

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