Nuestras decisiones tienen consecuencias

Lectura de Hoy:
1 Samuel 30 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“David ahora se encontraba en gran peligro, porque todos sus hombres estaban muy resentidos por haber perdido a sus hijos e hijas, y comenzaron a hablar acerca de apedrearlo. Pero David encontró fuerzas en el Señor su Dios.” 1 Samuel 30:6

Nuestras decisiones tienen consecuencias
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Tres días después, cuando David y sus hombres llegaron a su casa en la ciudad de Siclag, encontraron que los amalecitas habían asaltado el Neguev y Siclag; habían destruido Siclag y la quemaron hasta reducirla a cenizas. Se habían llevado a las mujeres y a los niños y a todos los demás“. Todas nuestras acciones tienen consecuencias, incluso cuando cometemos errores y somos perdonados, las consecuencias no desaparecen con el perdón porque nuestras decisiones y nuestro testimonio de vida es visto por más personas de las que creemos, sin embargo no todas las consecuencias son malas y aquellas que sí lo son pueden ser utilizadas por Dios para formarnos y a la larga hacernos un bien. En la lectura del día de hoy nos encontramos a David y a sus hombres regresando del campo de batalla donde se enfrentarían los filisteos y los israelitas y David tenía planeado ¡pelear del lado de los filisteos! Dios en su misericordia causó que los filisteos desconfiaran de David y lo mandaran de regreso para evitar un evento que hubiera sido devastador para él sin embargo la decisión de David tuvo consecuencias, cuando regresó a casa encontraron sus casas destruidas y reducidas a cenizas. Porque en el día que vino el enemigo contra los suyos y David debió estar allí, no lo estaba.

Retomando el enfoque
“David ahora se encontraba en gran peligro, porque todos sus hombres estaban muy resentidos por haber perdido a sus hijos e hijas, y comenzaron a hablar acerca de apedrearlo. Pero David encontró fuerzas en el Señor su Dios.” Muchas veces es necesario que tropecemos y caigamos para que volvamos a poner nuestra atención en lo que realmente importa. Hacía tiempo que David no se enfrentaba a un peligro real, tras casi un año y medio de paz, tranquilidad y prosperidad aquellos días de persecución en el desierto comenzaban a ser historia del pasado. ¿Qué había pasado con aquella promesa del Señor de que sería rey de Israel? Nadie lo sabía, pero tampoco era un tema al que David le diera importancia ya. Fue entonces que David decidió reordenar sus prioridades y de pronto defender a los israelitas y a Saúl había quedado en segundo plano. Dios permitió un evento que sacudió por completo la vida de David y sus hombres para que su atención volviera a estar en lo que realmente importaba. Lo más importante no era quedar bien con el rey Aquis ni mucho menos aprender a vivir entre sus enemigos para así tener paz y estabilidad, ¡Dios tenía un plan David y él necesitaba retomar su enfoque correcto! Fue hasta que el dolor de una posible pérdida y el peligro de ser apedreado por sus hombres resentidos surgieron que David recordó que su fuerza siempre había venido de un sólo lugar: Jehová.

Dios está de nuestro lado
Por más corajes, sustos y desesperaciones que un hijo cause, ¿qué padre que ama a su hijo lo sentaría un día frente a él para decirle: dame el apellido que te di, a partir de hoy oficialmente ya no eres mi hijo? ¡Ninguno! Y si nosotros siendo personas imperfectas hemos decidido amar a nuestros hijos más allá de todo, ¿cuánto más no nos amará el Señor a pesar de nuestros pecados, nuestras malas decisiones y nuestro corazón terco? David regresó a los pies de su Señor quien ya lo esperaba con amor para acompañarlo a perseguir a sus enemigos hasta derrotarlos y recuperar todo lo que le habían quitado. Porque aún en medio de las consecuencias de nuestras malas decisiones, aún allí Dios siempre está con nosotros, su amor no depende de lo que hacemos o dejamos de hacer, todo Él es todo el amor, Él no nos puede dejar de amar porque implicaría que dejara de ser Él mismo, que dejara de existir. ¿Qué tan lejos te han llevado tus malas decisiones de tu relación personal con el Señor?, ¿qué tanto te han alejado de su Palabra?, ¿qué mentiras te han hecho creer que Él ha olvidado las promesas que te hizo?, ¿qué necesitas para que tu atención vuelva a estar en Él?

Conclusiones
“Que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.” (Isaías 45:6-7) Dios puede permitir la adversidad y los malos tiempos cuando tiene un propósito mayor en mente. Como todo padre, Dios disciplina a sus hijos para formar su corazón y alejarlos del mal que los quiere destruir. ¿Qué sucedió con el corazón de David tras esta dolorosa y difícil experiencia? Se detuvo de caminar en la dirección equivocada y regresó a buscar sus fuerzas en el Señor. David recuperó todo lo que le robaron y ninguno de sus hijos ni mujeres fueron lastimados o muertos. El fin del Señor no era atormentar a su hijo, era formarlo y atraerlo de regreso. ¿Es que Dios quiere que siempre estemos con Él? ¡Por supuesto que sí! Piensa un poco, si no estamos con Él, ¿cuál es nuestra otra y única alternativa? ¡Estar a disposición de que el diablo venga contra nosotros para robarnos, matarnos y destruirnos! Dios es un padre de amor que cuidará de ti cuando te des cuenta y cuando no, cuando lo estés buscando o cuando estés caminando lejos de Él, cuando estés disfrutando de las bendiciones de tus buenas decisiones y cuando estés enfrentando las consecuencias de tus malas acciones, en todo momento Dios estará siempre allí junto a ti.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. ¿Estás pasando por alguna etapa difícil en tu casa, en tu trabajo, en tus relaciones con otros, en tu iglesia o en tu corazón como consecuencia de una o más decisiones que tomaste? ¡Dios está ahí contigo! Vuelve tu atención a lo que más importa, a tu relación personal con Él. Tómate un tiempo para ponerte de rodillas y confesarle tus malas decisiones al Señor, pídele perdón, pídele fuerzas para enfrentar las consecuencias y coraje para con tu oración y tu testimonio enfrentar al enemigo y recuperar lo que te ha robado: tu paz, tu integridad, tu relación personal con Dios.

1 Comment

  1. javier

    June 8, 2014

    Excelente maravilloso, el acercamiento con “DIOS” es algo único el mejor bálsamo que todo ser humano puede recibir amen.

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