Dios está con nosotros en nuestros errores

Lectura de Hoy:
1 Samuel 25 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Alabado sea el Señor, que vengó el insulto que recibí de Nabal y me impidió que tomara venganza por mí mismo. Nabal recibió el castigo por su pecado»” 1 Samuel 25:39

Dios está con nosotros en nuestros errores
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

¿Quién podrá entender sus propios errores?, ¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón? Límpiame de estas faltas ocultas. ¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente! No permitas que estos pecados me controlen“. (Salmos 19:11-13) Todos cometemos errores, todos nos equivocamos y la gravedad de nuestros errores dependerá de quien los juzgue y de las consecuencias que generen. ¿Es pecado equivocarse? La respuesta a esta pregunta está en la verdad central que hemos estado mencionando en los últimos estudios basados en la historia del rey David desde que fue escogido por Dios para ser rey hasta el día que finalmente fue coronado: “Dios ve nuestro corazón”, según la motivación detrás de las acciones que nos llevaron a cometer el error sabremos si fuimos guiados por deseos contrarios a la Palabra de Dios o no. Y ¿cómo reacciona Dios ante nuestros errores? No solamente los que cometimos de manera ingenua o inocente sino también aquellos que fueron consecuencia de un corazón enojado, orgulloso o vengativo. ¿Se aparta Dios de nosotros mientras aprendemos de nuestro error y vuelve hasta que aprendamos la lección y nos arrepintamos? El Salmista decía en el capítulo 19: ¿Quién es capaz de entender todos sus errores y de conocer todos sus pecados ocultos? La Biblia dice que el corazón es capaz de engañarnos ¡y lo hace! ¿Qué pasa cuando no detecto mi error, a dónde se va Dios?

Es de humanos equivocarse
¿Quién es ese tipo David? … ¿Quién se cree que es este hijo de Isaí? En estos días hay muchos siervos que se escapan de sus amos. ¿Debo tomar mi pan, mi agua y la carne… y dárselos a un grupo de bandidos que viene de quién sabe dónde?” Esta fue la respuesta de Nabal, un hombre rico a cuyos pastores había cuidado David durante su estancia en el desierto y a quien ahora le pedía algo de comida para seguir su camino. Nabal no solamente se negó a darle comida sino que también lo menospreció a él y a todos sus hombres llamándolos bandidos y considerándolo un siervo más que huía de su señor. ¡Qué falta de gratitud de este hombre! No solamente por el cuidado de sus pastores sino porque David había peleado batallas importantes para defender a Israel y a todas las familias y sus posesiones incluyendo la de Nabal. No sabemos cuánto tiempo tenían sin comer David y sus hombres ni qué tan cansados estaban de huir y deambular por el desierto pero lo que sí sabemos es que la habitual paciencia de David se agotó en un instante: “«¡Tomen sus espadas!», respondió David mientras se ceñía la suya.” David iba en camino a matar a Nabal y seguramente a muchos de sus siervos que pelearían para defenderlo, ¿qué hubiera pasado si esto sucedía?, ¿qué noticias hubieran llegado a Saúl y a todo Israel?, ¿David se había vuelto en un asesino que mataba por algo de comida? ¡Las consecuencias podrían ser muy graves!

Dios interviene en nuestros errores
¿Si un buen amigo estuviera a punto de cometer un error grave que le fuera a hacer mucho daño se lo permitirías o te interpondrías en su camino? ¡Dios se interpuso en el camino de David! Porque si algo hemos aprendido en estos estudios de la vida de David es que él había desarrollado una relación personal con el Señor, había aprendido a dejar las cosas en sus manos, a dejar que fuera Él quien juzgara y decidiera sobre su vida, su presente y su futuro. David tenía claro que la venganza le pertenecía al Señor pues aún teniendo frente a Él a Saúl en momentos vulnerables decidió perdonarle la vida. ¿Qué estaba pasando entonces en el corazón de David? Simplemente estaba siendo humano, en un momento probablemente de cansancio o desesperación reaccionó como algunos dirían “viceralmente”, es decir con el estómago y no con la mente ni menos con su fe. Sin embargo Dios honró la relación de amistad que tenía con David y se interpuso en su camino para evitar que cometiera un error: “Entre tanto, uno de los siervos de Nabal fue a decirle a Abigail: «David envió mensajeros desde el desierto para saludar a nuestro amo, pero él les respondió con insultos…“. El Señor movilizó a un siervo de Nabal y a su esposa Abigail para que se encontraran con David en el camino a matar a Nabal y reconsiderara sus acciones, ¡y funcionó!

Conclusiones
Cuando el Señor haya hecho todo lo que prometió y lo haya hecho líder de Israel, que ésta no sea una sombra en su historial. Entonces su conciencia no tendrá que llevar la pesada carga de derramamiento de sangre y venganza innecesarios.” Contrario a lo que algunos creen, Dios no es un ogro sentado en el cielo con un bate en la mano esperando ver quién se equivoca o peca para golpearlo y castigarlo. Nuestro Señor es un padre de amor que nos conoce bien, sabe las motivaciones detrás de nuestras acciones, sabe las limitaciones de nuestro carácter, nuestras fuerzas y nuestras debilidades. Dios sabía exactamente qué ayuda necesitaba David, cómo detenerlo de cometer un error ¡y le envió la ayuda requerida! Veamos más allá de la historia para ver el corazón de Dios, si fuéramos muy sinceros ¡David se merecía las consecuencias de su error! Si él había decidido en su corazón pecar vengándose y asesinando a Nabal, ¿por qué un Dios santo habría de detenerlo? ¡Porque lo amaba! Es cierto que Dios está totalmente en contra del pecado pero también es cierto que está totalmente de nuestro lado, somos sus hijos por quién dio la vida de Jesucristo para salvarnos, perdonarnos y amarnos. Dios ve nuestro corazón, más de una vez nos dejará lidiar con las consecuencias de nuestras malas acciones y permitirá eventos que nos dolerán para formarnos pero ¡nunca se irá de nuestro lado! Él cuida de nosotros en nuestros errores, nos atrae con su amor, suaviza nuestro duro corazón para que recapacitemos y volvamos a Él, nos revela nuestro corazón para que dependamos otra vez de su gracia y misericordia. Cuando estés en medio de un error, ¡no endurezcas tu corazón a la ayuda que Dios te manda! Un corazón en continua búsqueda de Dios y su Palabra es un corazón que es fácil de moldear, es un corazón que en medio de su quiebre emocional alcanza a percibir la voluntad del Señor y cambia de dirección. “¡Alabado sea el Señor, Dios de Israel, quien hoy te ha enviado a mi encuentro!

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Si hay algún error que hayas cometido en el pasado que es una carga en tu espalda el día de hoy déjalo en manos de Dios. Cree que Dios no se ha apartado de ti y que sigue a tu lado porque esto ¡es la verdad! Pídele perdón por guardar este error en tu corazón tantos años, pídele que te ayude a perdonarte y comenzar una vida nueva más “ligera”.
2. Analiza tu corazón, ¿cómo reacciones ante tus errores o los de otros? ¿Con misericordia y amor como lo hizo Dios con David o con molestia y dureza? Pídele al Señor que te enseñe a enfrentar tus errores y los de otros como lo haría Él, pídele que te ayude a ser una persona misericordiosa, comprensiva y llena de gracia para ser así como Él lo ha sido contigo.

1 Comment

  1. josue

    September 18, 2019

    Hola, buen estudio me ayudo mucho, hacen un excelente trabajo.

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.