Dios no quiere apariencias, quiere tu Corazón

Lectura de Hoy:
1 Samuel 17:12-30 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo para memorizar:
“¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?” 1 Samuel 17:26

Dios no quiere apariencias, quiere tu Corazón
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Tras ser ungido como rey un poco tiempo atrás y ser llamado a vivir en el palacio real al servicio de Saúl el rey actual, ¡todo parecía estarse alineando para que David llegara a ser el rey de Israel! Sin embargo, Dios no tenía prisa con David, había mucho que trabajar en él antes de que llegara el anhelado día en que tomara el reinado de la nación. Seguramente el primer evento no esperado para David fue cuando al prepararse todos los israelitas para la guerra con su mayor enemigo los filisteos, ¡fue enviado de regreso a casa de su padre a pastorear ovejas! ¿Qué no habían notado sus hermanos y sus padres que él había sido ungido para ser rey? ¿Quién manda a un “ungido” de nuevo a cuidar las ovejas cuando debería estarse preparando para la guerra y para tomar decisiones importantes? Dios lo hace. Toda la historia del rey David está construida sobre la declaración que le hizo Jehová al profeta Samuel cuando lo fue a escoger: “No mires a sui parecer, ni a lo grande de su estatura… porque yo no veo lo que ve el hombre, yo veo el corazón.” Dios ve mucho más allá de lo que los demás ven en ti, su mirada no se detiene en tus habilidades, carencias, errores ni triunfos, Él está viendo qué atesoras en tu corazón, cuales son los motivos y motivaciones detrás de quién eres día a día.

Dios ve nuestro corazón
Isaí mandó a llamar a David, el menor de sus hijos y lo mandó a llevarle comida a sus tres hermanos mayores que estaban preparándose para la guerra, aunque la intención de su padre era únicamente que viera que sus hijos estaban sanos, ¡para David era una oportunidad de estar en la guerra! Sabiendo que Dios no deja nada al azar sino que tiene cuidado de cada detalle es interesante leer en la lectura de hoy lo siguiente: “Entonces David dejó su carga en mando del que guardaba el bagaje, y corrió al ejército; y cuando llegó, preguntó por sus hermanos, si estaban bien. Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín… Goliat, salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David”. Alguien dijo una vez, esas no son coincidencias, ¡son Dioincidencias!

Todos tienen una opinión
Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas para David, “Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: “¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido”. ¡Qué fuertes declaraciones de Eliab! Ante sus ojos David tenía un interés oculto, era irresponsable, había descuidado las “pocas” ovejas que tenían y estaba lleno de soberbia y malicia. Me llama la atención la acusación de la soberbia, la Real Academia Española define soberbia como: “Altivez y deseo desordenado de ser preferido, envanecimiento (arrogancia, presunción)”. Mi pregunta es ¿qué tenía David para presumir?, ¿de qué podía jactarse si no era más que el hermano menor que se le pasaba cuidando unas cuantas ovejas alejado de la guerra y de todo asunto importante? ¿Sería que Eliab estaba resentido por no ser ungido Rey? ¿sería que David de vez en cuando le recordaba a sus hermanos que él había sido elegido y no ellos? La Biblia no lo dice pero sí deja ver que la relación entre ellos estaba tensa. ¡Todos tienen una opinión de quién eres y de lo que Dios te ha prometido!  En su corazón ya han decidido si lo mereces o no, si podrás hacerlo o no. Pero el único que en su totalidad tiene la opinión correcta de ti es tu Señor.

Conclusiones
“¿Qué recibirá el hombre que mate al filisteo y ponga fin a su desafío contra Israel?” David no tenía puesta su mirada en el tamaño de Goliat ni en el peso de su armadura o lo impresionante de su armamento. Él sabía que Jehová peleaba a favor de su pueblo y solamente quería ¡matar a ese gigante y quedarse con la recompensa antes de que alguien más se la ganara! Dios a través del apóstol Pablo mencionó en la carta a los Colosenses en el capítulo 3: “Pongan la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”. Pon tu mirada en Dios, pon tu fe y tu esperanza en tu Salvador. El mismo Dios que ha peleado muchas batallas por ti antes ¡las volverá a pelear esta vez! No había ninguna posibilidad de que el hombre al que Dios había sido elegido muriera en ese campo de batalla, ¿te puedes imaginar leer algo como: y Goliat mató al ungido de Dios en el valle de Ela?” ¡Claro que no! Nadie puede tocar a quienes Dios ha escogido sin su consentimiento, ¡Dios está de tu lado! ¿Por qué entonces suceden eventos que no podemos entender o controlar? Escúchalo, o más bien léelo y recuérdalo siempre porque será un constante en todo tu caminar con Dios: porque Él está viendo tu corazón, por encima de todo está interesado en formarte, moldearte, sanarte, restaurarte y llevarte a ser el hombre o la mujer que Él quiere usar para sus propósitos. ¡Tómate de su mano en esta etapa de tu vida que estás cruzando y enfrenta con fe y perseverancia a tus enemigos! Dios está de tu lado, pon tu mirada en el Autor y Consumador de tu fe.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Usa tu tiempo de oración para hacer declaraciones de confianza. Dale gracias a Dios por tomar el control de tu vida, dale gracias porque dirige cada evento que sucede, porque conoce tus anhelos, tus temores y tus sueños. Agradécele por amarte, por escogerte y por estarte formando constantemente para sus propósitos.
2. Deja tus cargas en manos de Dios. Decide hoy sustituir el tiempo que usar para peticiones por tiempos de alabanza, adoración y exaltación a Dios.

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