Dios no tiene prisa

Lectura de Hoy:
1 Samuel 16:14-23 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“No sólo eso, es un guerrero valiente, un hombre de guerra y de buen juicio. También es un joven bien parecido y el Señor está con él.” 1 Samuel 16:18

Dios no tiene prisa
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Hace tiempo escuché a un orador decir durante su mensaje que a la hora de escoger entre estabilidad y velocidad, Dios siempre escoge la estabilidad en nuestro carácter. Si por nosotros fuera, ¡haríamos todo lo más rápido posible! Seamos honestos, la mayoría de nuestras peticiones que hacemos al orar quisiéramos que se resolvieran ¡en este momento! Sin embargo Dios no tiene prisa, ¿y por qué habría de hacerlo si Él dirige los tiempos y tiene control y poder sobre todas las cosas? Regresemos a la lectura del estudio de hoy en el capítulo 16 del primer libro del profeta Samuel, imagina el cuadro: eres David y estás trabajando en el campo lejos de todas las personas y expuesto a peligros cuando de pronto un sirviente de tu padre llega y te dice que el hombre más respetado por toda la nación de quien se tiene la certeza absoluta que habla con Dios y es dirigido por Él ha llegado a tu casa y después de ver a todos tus hermanos pregunta por ti y te manda llamar ¡para verte en persona! Y por si fuera poco, ¡nadie en la casa comerá hasta que llegues tú! ¿Qué podría querer este hombre tan importante en el pequeño pueblo que vives?, ¿a qué fue a tu casa? pero sobre todo ¿por qué quiere verte a ti? ¿Que acaso no tienes otros hermanos soldados, mayores y más preparados a quienes puede pedirles lo que sea que te quiere pedir a ti? ¡Qué gran misterio!

Dios siempre te tiene en mente
Al fin llegas a casa de tu padre y para sorpresa de todos, seguramente los más sorprendidos son tus hermanos, ¡les deja saber a todos que Dios te ha escogido para ser el rey de toda la nación! ¡Increíble!, ¡imposible de prever o imaginar! ¿Qué estarán pensando tus hermanos o tu papá? Detente un par de minutos y considera lo siguiente: ¿será que Dios tenía un favorito en David o acaso es que Él tiene un plan para usarnos a cada uno de nosotros? Las historias de la Biblia no están ahí para que pensemos: “¡qué suerte la de David! o ¡antes Dios si usaba a las personas! o ¿Qué habrá hecho David para que Dios lo quisiera usar?”, sino que están ahí para que sepamos que nuestro Señor quien es el mismo que estuvo con David, ¡está con nosotros el día de hoy! Él te tiene en mente, tiene propósitos y planes que quiere cumplir y una de las herramientas que utilizará ¡eres tú! David no tenía nada de especial, ni preparación ni conocimiento ni popularidad. No se trata de quién eres sino de quién te creó y de lo que hará en ti.

Estabilidad por encima de la velocidad
“Entonces un siervo le dijo a Saúl: —Uno de los hijos de Isaí de Belén tiene mucho talento para tocar el arpa. No sólo eso, es un guerrero valiente, un hombre de guerra y de buen juicio. También es un joven bien parecido y el Señor está con él. Entonces Saúl mandó mensajeros a Isaí para decirle: «Envíame a tu hijo David, el pastor»”
Imagina lo que sintió el corazón de David cuando se enteró que ¡el rey lo estaba mandando a llamar al palacio real! Y no sólo lo mandó llamar para una misión de unas cuantas horas, un par de versículos más adelante el rey le pidió a Isaí que se quedara ¡permanente a su lado porque  le agradaba mucho! La Biblia no dice qué pasaba por la mente o el corazón de David pero yo sin duda hubiera pensado que ¡había llegado al palacio real para ya no irme! Seguramente creería que este era el plan de Dios para que fuera enseñado a ser rey, probablemente Saúl me presentaría con algunos hombres importantes, me llevaría a algunas guerras, me daría un tour por el palacio y hasta me daría mi propia espada, caballo y habitación. Pero ahora que estamos iniciando esta historia de David notarás que Dios no tenía prisa, había un corazón que formar antes de siquiera empezar a platicar de palacios, reinados o coronas. Nunca se imaginó este joven pastor la etapa que estaba por iniciar en su vida.

Conclusiones
Si nos regresamos un poco a escuchar las palabras del siervo de Saúl podemos resaltar de entre todas sus cualidades por las que fue mandado llamar que era notorio para los demás que “el Señor estaba con David”. Todo inicia en una relación personal con Dios. Solemos buscar a Dios para que se haga nuestra voluntad, queremos apresurar los tiempos, nos gusta proponerle maneras, personas, lugares y hasta fechas de cómo podría satisfacer los deseos de nuestro corazón. ¿Crees que en el corazón de un pastor de una pequeña ciudad de un reino que ya tenía rey alguna vez pasó la idea de convertirse en rey? Dios tiene planes para ti ¡mayores a los que alguna vez podrías imaginar! Pero detente un poco en tu emoción, ¡no quiere decir que todos seremos reyes, con riquezas, autoridad y fama! Sí quiere decir que todos tendremos el privilegio de ser parte del cumplimiento del plan perfecto de Dios mientras vivamos aquí en la tierra. Detén un poco tu marcha, regresa tu mirada a tu Señor, esta es la etapa de tu vida en la que todo se trata de tener una relación personal con Él, la etapa de la estabilidad, la escuela del carácter, ¡no corras! Déjalo a él trazar tu futuro y dirigir tu presente.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Dale gracias a Dios por todos los eventos de tu vida, por cada persona que te permite conocer, por cada experiencia y situación en las que te está dirigiendo, dale gracias y reconoce que Él tiene el control y que su voluntad siempre es mejor a la tuya.
2. Analiza tus peticiones recientes ¿cuántas se tratan de que se cumpla tu voluntad y cuántas de que Dios haga la suya? Entrégale tus peticiones y ansiedades para que sucedan en su tiempo, a su manera, en la fecha y con las personas que Él así lo quiera.

1 Comment

  1. Cristina Rivera

    June 9, 2017

    Estos estudios están llenos de la Presencia de Dios! Dios los bendiga!

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios