El Corazón de un Hombre de Dios

Lectura de Hoy:
Romanos 15:14-33 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Sin embargo, no me atrevo a jactarme de nada, salvo de lo que Cristo ha hecho por medio de mí.” Romanos 15:18

El Corazón de un Hombre de Dios
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

En el penúltimo capítulo de la carta del apóstol Pablo a los Romanos, justo antes de entrar en los saludos finales Dios permite que parte del corazón de este admirable apóstol sea expuesto en la Biblia, el libro que será el fundamento de la fe de todos los cristianos hasta el día que la vida termine en la tierra como la conocemos. ¿Por qué Dios permitiría esto en su Palabra? Porque lo que había en el corazón de Pablo al escribirlo era exactamente lo que había en el corazón de nuestro Señor, ¡qué impresionante! Literalmente el apóstol era un libro abierto donde Dios podía escribir y llevar su mensaje. Detengámonos un poco en estos versículos del día de hoy y tratemos de encontrar algunas cualidades de este hombre que Dios dejó impresas, conforme las vayas leyendo considera lo siguiente: ¿no será que están ahí para que las imitemos y desarrollemos en nuestra vida cristiana?

1. Un corazón sano. “Mis amados hermanos, estoy plenamente convencido de que ustedes están llenos de bondad. Conocen estas cosas tan bien que pueden enseñárselas unos a otros”. Uno pensaría que después de tantos años de maltratos, amenazas, golpes y sufrimientos el apóstol ya estaría cansado y un tanto harto de lidiar con la gente. ¿Cuántas personas hoy en día no creen que ya conocen bien a los humanos que fallan y están desilusionados de la humanidad? Pablo no era así, él seguía viendo la bondad en la gente, la capacidad de enseñar a otros y de amarse. Pablo había aprendido a ver más allá de lo externo, veía el corazón.

2. Un propósito definido. “Por la gracia de Dios, soy un mensajero especial de Cristo Jesús enviado a ustedes… les transmito la Buena Noticia para presentarlos como una ofrenda aceptable a Dios, hecha santa por el Espíritu Santo.” Pablo tenía en claro que su propósito en la vida era ser la herramienta para iniciar la fe y el cristianismo entre quienes no eran judíos (los gentiles) pero no lo veía como una carga o un trabajo, lo veía como una oportunidad nueva cada día de llevar una ofrenda aceptable delante de Dios, para él edificar una iglesia era permitir que el Espíritu Santo santificara a las personas para que tuvieran una relación personal con Dios.

3. Se dejaba usar por Dios. “Así que tengo razón de estar entusiasmado por todo lo que Cristo Jesús ha hecho por medio de mí al servir a Dios.” ¡Qué alegría saber que Dios te está usando! Por supuesto esto ¡no era nada fácil! Pablo enfrentó innumerables peligros, dolores y opresiones, pero el saber que Dios estaba con él era el entusiasmo que necesitaba para levantarse una vez más cada mañana y seguir su carrera tratando de alcanzar el propósito para el cual él había sido alcanzado primero.

4. Un corazón humilde. “Sin embargo, no me atrevo a jactarme de nada, salvo de lo que Cristo ha hecho por medio de mí al llevar a los gentiles a Dios a través de mi mensaje y de la manera en que he trabajado entre ellos”. Sin duda alguna el apóstol fue uno de los más grandes evangelistas de la historia, tal vez en ese momento no dimensionaba lo que estaba haciendo pero lo que sí era claro era que Dios estaba con Él y lo apoyaba. Ninguno de sus éxitos ni el saber que era una herramienta en las manos de Dios le permitió alabarse a sí mismo (jactarse) o creerse más que otros, tenía claro que todo se trataba de “lo que Cristo hacía por medio de él”.

5. Respetaba el trabajo de los demás. “Mi gran aspiración siempre ha sido predicar la Buena Noticia donde nunca antes se ha oído el nombre de Cristo, y no donde otro ya ha comenzado una iglesia.” Pablo tenía claro dónde iniciaba y dónde terminaba su trabajo, no iba por las ciudades diciendo que “su Evangelio era mejor”, que “su iglesia sí salvaba” o que con Él “si estaba Dios y el Espíritu Santo”, tampoco comparaba doctrinas ni entraba en discusiones sobre quién era mejor predicador o quien tenía mejor apariencia cristiana. Su vida era llevar el Evangelio de Dios hasta el fin del mundo respetando el trabajo de otros y dejándose guiar por el Señor.

Conclusiones
“Los que nunca se enteraron de él verán, y los que nunca oyeron de él entenderán”. ¿Cuántas de estas características Dios podría decir el día de hoy que tienes en tu corazón y que están funcionando tal como Él lo desea? ¡Qué hombre tan admirable era el apóstol Pablo! Pero no fue el resultado de “una experiencia sobrenatural instantánea”, si Pablo viviera hoy entre nosotros más de uno correría a decirle: “ora por mí para que Dios me de un corazón como el tuyo”, ¡pero así no funciona! El corazón de Pablo fue el resultado de un compromiso inamovible de conocer y amar a su Señor sin importar lo que le sucediera, fue el resultado de muchos años al lado del Señor y no de una emoción momentánea o una oración instantánea. ¡Busca a Dios con todo tu corazón! Solamente mediante una relación personal con Él tendrás el corazón debe tener todo Hombre de Dios.

1 Comment

  1. monikiut

    November 27, 2013

    🙂 que bendicion!! 😀 justo estamos batallando con el punto numero 5, pero… Dios nos dara la victoria sobre las falsas doctrinas!

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