No seas tropiezo para otros

Lectura de Hoy:
Romanos 14:11-23 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Así que dejemos de juzgarnos unos a otros. Por el contrario, propónganse vivir de tal manera que no causen tropiezo ni caída a otro creyente.” Romanos 14:13

No seas tropiezo para otros
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Somos responsables no solamente de lo que decimos sino también de lo que causamos en el corazón y las decisiones de otros como consecuencia de nuestras palabras o acciones. ¡Por supuesto que no podemos darle gusto a todo el mundo ni vivir para agradarles! Sería una tarea frustrante e interminable que agotaría nuestras fuerzas, sin embargo, debemos tener presente que como hijos de Dios somos su reflejo, llevamos su nombre a todo lugar y nuestras palabras pueden causar vida o destruirla si las usamos a la ligera. En el estudio anterior sobre los primeros versículos del capítulo 14 de la carta del apóstol Pablo a los romanos leíamos sobre cuidar a aquellos creyentes que son débiles en su fe, en la segunda parte de este capítulo al que hace referencia la lectura del día de hoy nuestro Señor a través de las palabras del apóstol nos pide que dejemos de juzgarnos y en lugar de esto vivamos para sostener y ayudar a otros cristianos a caminar en su fe de cada día. ¿Qué pasa cuando juzgamos o criticamos a otros creyentes? Nos convertimos en tropiezo no solamente para ellos por las heridas que les causemos sino también para todos los no creyentes que al vernos y escucharnos deciden apartarse de Dios y su Palabra.

Sé una buena influencia
“No permitas que lo que tú comes destruya a alguien por quien Cristo murió”. El apóstol Pablo nos explica en la lectura de hoy un caso que sucedía entre algunos creyentes en Roma. Algunos creían que comer ciertos alimentos era algo que desagradaba a Dios y por lo tanto era pecado, sin embargo otros cristianos con mayor madurez y conocimiento de Dios sabían “que ningún alimento en sí mismo está mal“, el problema era que los cristianos más nuevos en el Evangelio eran afectados de manera negativa al ver a los más maduros comer estos alimentos y entonces el apóstol le hace a los cristianos maduros un importante señalamiento: “si otro creyente se angustia por lo que tú comes, entonces no actúas con amor si lo comes“, ¿por qué no actuaban con amor si lo comían? Porque al hacerlo podían provocar a los más nuevos a pecar en su corazón a tal grado que se separaran de Dios, y si esto sucedía ¡los cristianos maduros serían responsables! Así de claro lo dejó Dios en la Biblia: “No permitas que lo que tú comes destruya a alguien por quien Cristo murió.

No provoques los tropiezos de otros
“Propónganse vivir de tal manera que no causen tropiezo ni caída a otro creyente”. Es verdad que cada uno daremos cuentas por nuestras propias acciones, pero más allá de nuestras acciones lo que Dios ve siempre es nuestro corazón. En muchos lugares diferentes de la Biblia el Señor deja claro que nuestros motivos e intenciones son más importantes que nuestras palabras y acciones. Si escogemos hacer algo que afecte la fe de otros ¡nuestro corazón está equivocado y no tiene amor! Si intencionalmente usamos palabras, modos de vestir, discutimos, juzgamos, criticamos o hacemos pecar a otros de cualquier manera ¡nosotros mismos estamos pecando! De un corazón que ama a Dios no puede fluir la división, la provocación, la crítica ni la burla. Escucha con atención lo que Jesús mismo dijo sobre un cristiano que con sus acciones hace pecar a otro más inexperto o con una fe más débil: “Pero si hacen que uno de estos pequeños que confía en mí caiga en pecado, sería mejor para ustedes que se aten una gran piedra de molino alrededor del -cuello y se ahoguen en las profundidades del mar… ¡qué aflicción le espera al que provoca la tentación!” (Mateo 18:6-7 NTV)

Conclusiones
“Tal vez crees que no hay nada malo en lo que haces, pero mantenlo entre tú y Dios. Benditos son los que no se sienten culpables por hacer algo que han decidido que es correcto”. ¡Qué fuertes declaraciones hace Jesús en la porción que recién hemos leído! Pero necesitamos saber que si haces pecar y extraviarse a otro cristiano por una necedad tuya ¡estás deshaciendo con tus acciones la obra que Jesús hizo en la cruz! ¡No quiero nunca con mi vida interponerme entre un creyente y el Salvador del mundo! Bien lo dice el apóstol Pablo, tal vez creas que no hay nada malo en lo que haces, haz lo que tú quieras cuando estés a solas con Dios, será entre ustedes dos, pero si lo que haces sucede frente a otros creyentes y afecta su fe ¡detente en ese momento! “Es mejor no comer carne ni beber vino ni hacer ninguna otra cosa que pudiera causar tropiezo a otro creyente“.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. ¿Cómo estás en tu relación con cristianos más nuevos en su fe o con creyentes con los que no estás de acuerdo con sus ideas y/u opiniones? Pídele perdón a Dios si has sido causa de división o has sido tropiezo para otros, pídele que te enseñe a amar como Él ama y a construir donde antes has derrumbado. Sé un agente de unidad y cambio en el cuerpo de Cristo.

2 Comments

  1. Ana

    June 8, 2018

    iExcelente, muchas gracias!

  2. cesar orozco galindo

    March 16, 2017

    muy hermoso , grqcias

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