La Batalla de la Fe

1a Timoteo 6:11-21 (Da un click en el pasaje para leerlo)

Versículo para memorizar:
“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.” 1a Timoteo 6:12

La Batalla de la Fe
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Alguien dijo alguna vez que vivir la vida cristiana no es fácil, de hecho lo único más difícil que vivir la vida cristiana es atreverse a vivir sin Dios. La vida de fe pareciera ser cada vez menos común, poco a poco se ha ido desvaneciendo entre la rutina, la tolerancia y los cada vez más bajos estándares morales y éticos de la sociedad, por lo cual vivir de acuerdo a como Dios lo ha establecido en su Palabra se ha convertido en un reto. Personas, asociaciones y hasta líderes sociales se han levantado contra la Palabra de Dios enseñando principios contrarios y exaltando decisiones completamente opuestas a la santidad que nuestro Señor demanda de nosotros. ¿Qué estamos dispuestos a hacer al respecto aquellos que amamos a Dios con todo nuestro corazón para que la Fe se afirme y atraiga a muchos más a los pies de nuestro Señor? Armémonos de valor, compromiso y determinación para defender nuestra fe contra todo lo que se le oponga y la quiera destruir.

Siguiendo solamente a Dios
Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Seguir solamente a Dios implica dejar de seguir a todo lo demás. Nuestra fe crecerá en la misma medida en que conozcamos a Dios y nuestro conocimiento de Él dependerá de las decisiones e inversión de tiempo que hagamos en torno a buscarlo y acercarnos a Él a través de la oración y la lectura de la Palabra de Dios. Muchas personas se consideran seguidores de algunos equipos deportivos, de algunos partidos políticos, de algunos hombres famosos o asociaciones, etc., incluso podemos ser seguidores de nuestros propios sueños y deseos. Sin embargo, debemos permitir que quien tenga la primera y la última palabra en nuestra vida sea siempre nuestro Dios. Nuestras decisiones deben ir acompañadas de fe y dependencia de nuestro Señor, nuestro carácter debe ser moldeado conforme a los principios que están en la Biblia, nuestra manera de vivir debe reflejar a Dios en todo momento. Sigamos la justicia, la fe, el amor, sigamos a Jesús.

Pongamos nuestra Esperanza en Dios
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. ¿Sobre cuál fundamento puedes construir tu vida con la seguridad de que siempre te sostendrá y que nunca se vendrá abajo? Algunos tienen su esperanza en sus riquezas, pero una mala inversión, una crisis económica o incluso algún tipo de fraude podrían tambalear y derribar por completo estos cimientos; ni qué decir de quienes ponen su esperanza en una relación de amor o en el carácter de una persona. ¡Somos imperfectos viviendo en un mundo imperfecto! Si queremos permanecer firmes en la fe mientras vivimos en un mundo que se tambalea necesitamos abrazarnos a alguien que nunca cambie ni sea afectado por lo que sucede en el mundo. Únicamente en Dios podemos encontrar esta estabilidad y constancia que buscamos el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio que durará por siempre. El autor del libro de Hebreos en su capítulo 13 versículo 8 declara que: Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos. ¡Dios no es afectado por las crisis, la inseguridad, las guerras ni las epidemias! Él tiene el mundo en sus manos, Él es el mismo siempre, podemos confiar en su Palabra, descansar en su verdad y construir nuestra vida sobre sus enseñanzas con la plena certidumbre de que aunque este mundo se venga abajo, sus palabras permanecerán y en su mano estaremos seguros.

Conclusiones
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado. Una pelea no se gana únicamente con determinación y fuerza, también se gana con perseverancia y valor. Que tu vida cristiana sea más que una buena intención y un esfuerzo esporádico, sé perseverante, llénate de valor para que la sociedad y comunidad en la que vives vean que los principios de nuestro Dios permanecen vigentes y firmes. ¡Pelea la batalla de tu fe! Sacrifica tu vida por tu Señor, verás que nunca te dejará sólo, que no perderás ninguna guerra y que será grande su galardón para quienes vencieren con Él hasta el final.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Comprométete con Dios a pelear la batalla de tu fe con perseverancia, valor, compromiso y entrega. ¡Refuerza tu relación con Él!
2. Pon tu esperanza en Dios y síguelo antes que a tus amigos, tu pareja, tus sueños o tus temores. Permítele ser el único Señor te tu vida, síguelo, confía en Él, Jesucristo nunca te quedará mal ni te abandonará.

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