La Fe requiere Esfuerzo y Valor

Esforzar implica provocar algo que no existe pero se necesita. El esfuerzo es el empuje extra que necesitamos para hacer todo aquello que naturalmente no nos gusta o no estamos acostumbrados a hacer. La vida cristiana requiere mucho esfuerzo continuo porque nuestros deseos físicos, la rutina y el cansancio del cada día nos piden continuamente que nos sentemos en un lugar cómodo a descansar y nos olvidemos de tantos compromisos. El esfuerzo para los cristianos no es una opción, ¡es una obligación!

Seamos un Reflejo de Dios

Fuimos hechos a imagen de Dios, somos el reflejo de su corazón, somos la prueba de su existencia y el objeto del amor de Cristo en la cruz. Llevamos en nosotros su sangre y con ella su autoridad y apellido, por lo cual todo lo que Dios ha vencido lo hemos vencido también, somos amigos de sus amigos y enemigos de sus enemigos, somos herederos de sus riquezas espirituales y ciudadanos eternos de su Reino celestial.

¿Realmente Crees que Jesús Resucitó?

Creer que Jesús existió no requiere fe, pues hay pruebas de que existió, tampoco se requiere fe para creer que murió crucificado, lo que requiere fe es creer que al tercer día resucitó y más aún que resucitó porque al ser el Hijo de Dios tenía el control sobre la vida y la muerte y volvió de la muerte venciendo al diablo para darnos salvación y llevarnos un día al Cielo junto a Él. Si crees que tener fe es conocer la parte histórica de la vida de Jesús tienes una definición errónea de fe, pues para conocer esto únicamente requieres un libro de historia, la fe aparece cuando en tu corazón puedes creer que Jesús vive hoy y que es posible tener una relación personal con Él.

La Biblia y la profecía

La gran mayoría asociamos la profecía con alguien que predice el futuro o alguien que siempre está regañando con firmeza a otros, sin embargo esto no es lo que enseña la Biblia. Un profeta está dentro de la iglesia para diagnosticar lo que sucede en nuestra vida o iglesia y hacernos entender las consecuencias que vendrán a nosotros si hacemos o dejamos de hacer aquello que nos está señalando. Dios usa a estas personas para traer orden, enseñanza y sanidad al corazón y espíritu de los creyentes.

Orando con Lenguas Espirituales

Nuestra relación con Dios no es una relación como la que tenemos con nuestros padres o hermanos, puesto que Él es Espíritu, nuestra relación con Él es espiritual. Ciertamente podemos establecer conversaciones y tener experiencias físicas y emocionales con Él pero la mayor cantidad del tiempo la vida cristiana gira en torno a percepciones e impresiones que tenemos directamente de su Espíritu al nuestro. La Biblia nos enseña que cuando Jesús partió al Cielo nos dejó a su Espíritu Santo para que viniera a guiarnos, hablarnos y renovarnos en nuestro espíritu para conocer más a nuestro Señor y entender su plan para nuestra vida, para que esto fuera posible el Espíritu Santo al llenar nuestro espíritu nos dio habilidades y capacidades espirituales.