Sólo en Dios encontrarás tu Libertad

La libertad es el resultado natural de conocer a Jesucristo mediante una relación. Si no tienes a Jesús en tu corazón lamento decirte que la Biblia dice que nunca serás verdaderamente libre, y lo subrayo porque este mundo te quiere hacer creer que eres libre, te ofrece una falsa libertad que se construye sobre la idea de que si "todos lo hacen está bien", lo que en realidad te dice tras esta frase es: "todos somos igual de esclavos e infelices que tú, tratemos de ignorarlo juntos". ¡Pero la tristeza y depresión colectiva nunca te hará verdaderamente libre ni mucho menos feliz!

Dios siempre se está moviendo

Los escuchas seguir los mismos pasos vez tras vez, hacer y repetir las mismas oraciones o rezos, defienden sus rituales y separan celosamente las fechas de sus eventos pero su corazón está estancado y desierto, hace mucho tiempo que no tienen una experiencia personal con Dios, hace mucho que no tienen una conversación con Él, que no escuchan su dirección clara, pareciera que en ellos el Señor nunca se mueve, ¡y Dios sin embargo siempre se está moviendo!

Dios está buscando tu Corazón

Ese es el corazón de nuestro Salvador cuando estamos en medio de nuestras pruebas y tentaciones, Él se para frente a tu dolor, tu tristeza, tu agonía, tus hábitos que te tienen esclavizado y levantando su voz los hace retumbar diciéndoles: ¡Él me pertenece!, ¡Ella es mi hija!, ¡Ellos son míos! Pero esto no sucederá hasta que primero haya seducido tu corazón con su gracia, su misericordia y su perdón.

Aférrate a tu libertad en Dios

Piénsalo un poco, cuando finalmente nos decidimos a enfrentar el pecado que nos tiene dominados pareciera que inicia una negociación: "no necesitas quitar todo lo malo, ¿qué tanto es un poco de pecado?, pensamientos como estos nos empiezan a inundar la mente para que ¡no cortemos por completo el pecado! ¡No negocies con el diablo ni con tu pecado! Si Dios dijo que no: ¡corta de tajo desde la raíz! Si dejas un poquito de pecado será suficiente para que vuelva a crecer una hortaliza entera de maldad en tu interior.

Pon en Dios tu Esperanza

Ahí estaba en escena nuestro Salvador enfrentando a quien nos quería dañar cuando la verdad es que lo merecíamos, ahí estaba nuestro amado Dios dándonos ánimo, dándonos esperanza y protección cuando lo único bueno que habíamos hecho en mucho tiempo tras ignorarlo y olvidarlo era ¡clamar a Él en nuestro dolor! Pero así es nuestro Señor, esta a una oración de distancia, esperando que lo invitemos una vez más a nuestro corazón para inundarnos de su amor y su misericordia.