Sosteniéndonos unos a otros

¡Qué bien se siente que alguien llega a ayudarnos cuando más lo necesitamos! No siempre nos es fácil reconocer que necesitamos ayuda pero entre más pronto lo hagamos más rápido tendremos un par de brazos más que nos sostengan y ayuden a resolver el problema que enfrentamos. Dios no espera que enfrentemos en nuestras propias fuerzas todas nuestras batallas. Nos ha hecho parte de un cuerpo para ser amados y ayudados por otros en nuestras debilidades y también para amar y ayudar a otros creyentes en sus luchas personales.

El Yugo desigual: Relaciones Interpersonales

Dios establece claramente en la lectura de hoy que aquellas personas que le conocen y viven para agradarle no pueden entrar en una relación que implique compartir una carga y un rumbo de vida con alguien que no sea creyente. ¿Está haciendo Dios acepción de personas? ¡En ninguna manera! Dios quisiera que todos le conocieran, lo que en realidad está haciendo es cuidar el corazón de las dos personas, pues sabe que una yunta dispareja pueda causar graves consecuencias en las vidas de quienes la llevan.

Perdonados para perdonar

Perdonar es una decisión aunque solemos experimentarlo como una emoción. Cuando alguien nos lastima de manera intencional o accidental nos causa una ofensa de la cual es culpable en nuestra mente y corazón hasta el día que decidamos perdonársela. Muchas de las ofensas que nos hacen que son superficiales solemos perdonarlas o hasta olvidarlas fácilmente, sin embargo hay otras que pueden causar heridas profundas en nosotros si quien las hace es alguien que apreciamos o es alguien en quien confiamos. ¿Cómo podemos perdonar a alguien que nos ha lastimado cuando ni siquiera nos ha pedido perdón o incluso cuando nos lastimó intencionadamente?

Miembros de un mismo Cuerpo

Dios te ha colocado en su cuerpo, te ha diseñado como parte de algo mucho más grande y hasta que no te unas al resto del cuerpo no entenderás el propósito por el cual fuiste diseñado con la combinación perfecta de capacidades, habilidades, fortalezas y debilidades que conforman tu personalidad y carácter. En lugar de compararnos disfrutemos nuestras diferencias y seamos miembros unos de los otros funcionando juntos.

En memoria de Jesús

¿Qué quería Jesucristo que recordáramos de Él cada vez que nos reuniéramos como iglesia a recordar la última cena que tuvo con sus discípulos? Quería que recordáramos dos cosas: su sacrificio y su pacto. Lo primero que hizo fue partir el pan mientras les decía: Tomen, coman; esto es mi cuerpo que por ustedes es partido. En otras palabras les estaba diciendo que así como el pan era partido en sus manos así sería su cuerpo partido por nosotros, Jesús estaba a punto de hacer el sacrificio que cambiaría el rumbo de la humanidad por la eternidad. Quería que lo hiciéramos en memoria de Él.