Regresa tu corazón a las manos de Dios

¿De quién podemos decir que tiene una percepción correcta de algo? De quien sabe lo que hay más allá de lo que otros vemos a simple vista, ¿quién tiene el entendimiento y la sabiduría más alta? Quien ha estudiado, meditado, probado, caminado y palpado la verdad de modo que ahora la conoce, la practica y vive en ella. ¿Qué te está deteniendo el día de hoy de comprometerte más con Dios?, ¿de buscarlo más, de leer y meditar más en su Palabra y de doblar tu rodilla en oración?, ¿qué problemas o pecados te están causando una percepción borrosa y distorsionada del amor del Señor? Haz tuyo el consejo del profeta Isaías, cambia tus caminos, aleja de ti todo pensamiento de maldad por mínimo que sea y vuélvete al Señor.

Ya es tiempo de volver a los caminos del Señor

Porque ¿no es verdad que es cuando bajamos nuestra mirada del Cielo y la ponemos en nuestras circunstancias que nuestro corazón se empieza a enfriar al llenarse de duda, envidia, comparación y orgullo?, ¿no fue un evento no comprendido en tu vida, un mal trato de alguien más o un deseo de satisfacer tus ojos o tu cuerpo lo que te alejó de Dios la última vez que estuviste varios días sin orar, sin leer la Biblia y sin buscarlo? ¡Regresa tu mirada al Cielo! Dale al Señor el reconocimiento que merece, dobla tu rodilla una vez más ante Jesucristo y déjalo tomar el control de tu vida una vez más.

Dios nunca nos deja solos

A pesar de ser parte de una nación que le había dado la espalda al Señor y de estar sufriendo las consecuencias del pecado de otros más ni Daniel había perdido su fe ni Dios lo había olvidado. Porque aunque veamos crisis a nuestro alrededor o estemos pasando por situaciones difícil hay una verdad más grande que lo que alcanzamos a ver y entender: Dios nunca nos deja solos. Jesús lo dijo de esta manera en el capítulo 28 del Evangelio de Mateo: "Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos".

Dios nos quiere unidos

El diablo ha logrado que en la escala de prioridades de los creyentes y las iglesias la unidad no esté en los primeros lugares y en cambio sí aparecen doctrinas no sustentadas 100% en la Biblia, ideas humanas, prejuicios y mucho juicio, crítica y condenación. ¡Cómo serán atraídos a Jesús quienes no le conocen si la iglesia vive peleándose, comparándose y criticándose a sí misma y a las demás! Jesucristo fue claro al decirnos en el capítulo 13 del Evangelio de Juan que: el amor que tengan (los cristianos) unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos. Este versículo también significa lo siguiente: si no somos capaces de amarnos los unos a otros esta es la prueba ante el mundo de que no somos discípulos de Jesús.

Dios nos escogió para Amarnos

Así de grande es el amor del Creador del Universo que decidió aparecer en medio de nuestra esclavitud para comprar nuestra libertad pagando con el precio más alto: la sangre de su Hijo; ¡pero no se detuvo allí! A pesar de que sabía que el motivo por el cual estábamos esclavos de nuestros pecados era por nuestras malas decisiones y nuestros errores ¡escogió perdonarnos y darnos una nueva oportunidad! Nuestro Dios, tan rico en sabiduría y poder decidió venir a nuestro encuentro para desbordar su bondad, su perdón y su amor solamente ¡porque así lo quiso!