La Biblia y la profecía

La gran mayoría asociamos la profecía con alguien que predice el futuro o alguien que siempre está regañando con firmeza a otros, sin embargo esto no es lo que enseña la Biblia. Un profeta está dentro de la iglesia para diagnosticar lo que sucede en nuestra vida o iglesia y hacernos entender las consecuencias que vendrán a nosotros si hacemos o dejamos de hacer aquello que nos está señalando. Dios usa a estas personas para traer orden, enseñanza y sanidad al corazón y espíritu de los creyentes.

El Espíritu Santo: ¿lo conoces?

Cuando su Espíritu entra a nuestras vidas le revela a nuestro espíritu, es decir a aquella parte de nosotros que es nuestra esencia humana, todo lo que antes no éramos capaces de entender de Dios, de pronto su Palabra es fácil de leer, su amor inunda nuestra ser, recibimos nuevas fuerzas para enfrentar los pecados y un hambre por todo lo que pertenece al Reino de los Cielos comienza a despertarse en nuestro interior, esa nueva experiencia o sensación difícil de comprender es el Espíritu Santo morando en nosotros.

Jesús volverá por los Suyos

¿Sabías que de acuerdo a la Biblia en cualquier instante podría volver Jesucristo a la tierra a llevarse en un instante a todos los que han creído en Él para estar a su lado por la eternidad? La Biblia dice que en un cerrar de ojos, en un momento que nadie lo espere, como sucede con un ladrón en la noche, así vendrá Jesús por los suyos. ¿No suena esto impresionante? Por supuesto que nunca en la historia de la humanidad ha existido algo así y, por lo tanto, únicamente puede ser creído si es que consideramos que la Biblia es la verdad absoluta, la Palabra de Dios que nos menciona lo que vendrá en los últimos tiempos. Para quienes creemos que sí es verdad, ¡resulta asombroso el pensar que esto pueda ser posible!

Dios es Poder y no solamente palabras

Sin embargo, la parte de la historia que quiero resaltar es en la actitud que tuvo esta mujer durante toda esta historia. La mujer al enterarse que su hijo estaba muerto tomó una actitud negativa, no entendió el propósito de lo que sucedía y no aceptó la voluntad de Dios, incluso le reclamó a Elías ¡como si fuera su culpa!, pero tan pronto vio el milagro ocurrido en su hijo pudo ver por ella misma el poder de Jehová de los ejércitos, fue entonces cuando la mujer dijo: “ahora conozco que tú eres varón de Dios y que la palabra de Jehová es verdad” (1 Reyes 17:24b).