Cuando no entendemos lo que Dios hace

Muchos quisieran ver las señales y los milagros de Dios para creer o confiar en Él pero ¿qué hay detrás de estos eventos?, ¿no es el corazón de Dios llamando nuestra atención para que nos acerquemos a Él? Y es aquí donde el corazón de José se hace sumamente admirable, hasta este momento de su vida no había visto ninguna señal ni prodigio, no tenía evidencia visible del poder de Dios a su favor y sin embargo nada lo movía ni lo hacía titubear, no cedía a la tentación ni maldecía al cielo ni a su Dios sino que por sobre todas las cosas seguía escogiendo una y otra vez agradarle a Él.

Dios esta a nuestro lado en las crisis

Hay una verdad mayor a cualquier crisis que nosotros podemos enfrentar y que brilla más fuerte que nuestros días más obscuros: Dios siempre tiene el control de lo que pasa en tu vida. Esta verdad va de la mano con una igual de cierta y firme: Dios te ama profundamente.

Atrévete a Confiar en el Señor

No hay mayor paz y estabilidad que la que un corazón que confía en el Señor puede tener, un corazón que no conoce "de oídas" a su Señor ni dice que confía solamente de labios hacia afuera, sino que tiene la seguridad de que Dios tiene control de todo porque este corazón ¡no tiene otra opción más que vivir seguro!

Manteniendo un corazón sano

Las heridas en el corazón son inevitables, pero la amargura, rencor y odio que guardamos como consecuencia de esas heridas son totalmente nuestra responsabilidad, si siguen allí es porque ¡no hemos ido a dejar nuestras situaciones en manos del Señor! Hemos querido ser los jueces de lo que nos sucedió para poder condenar y castigar con dureza a quienes nos hirieron, ¿es que hemos olvidado cómo fue que Jesucristo lidió con nuestras faltas y ofensas?, ¿cuánta dureza y castigo usó contra nosotros? ¡Su respuesta fue amarnos y entregarse por nosotros en una cruz!

Hay un Tiempo para Todo

Solemos comparar nuestras historias con las de las personas que tenemos cerca, si pedimos algo a Dios y tarda "más de lo que tardó en contestarle" a aquella otra persona inmediatamente reaccionamos con celos, envidia, autoconmiseración y muchas otras maneras equivocadas más. Aunque la Biblia dice que Dios no hace acepción de personas, ¡más de una vez hemos creído que sí las hace! Sobre todo en lo relacionado a los tiempos que Dios "tarda" en concedernos algo que le hemos pedido. Hemos olvidado que tenemos un Dios inmensamente creativo que no hace nada igual.