La Autoridad de la Biblia

La obediencia es una decisión, es un acto de la voluntad. La obediencia existe cuando reconocemos la autoridad de alguien sobre nosotros y decidimos cumplir su voluntad en nuestras vidas. Si reconocemos la autoridad de las señales de tránsito decidimos detener la marcha del auto cuando la luz está en rojo; si reconocemos la autoridad de un profesor decidimos guardar silencio cuando entra al salón; si aceptamos la autoridad del jefe de la empresa donde laboramos decidimos entregar los reportes que nos solicite y cumplir de manera puntual con los horarios requeridos. ¿Lo notas? Cuando entendemos que nuestra vida es dirigida por ciertas autoridades, decidimos voluntariamente obedecer las reglas y lineamientos que estas autoridades han establecido. ¡Así de sencillo! La Biblia es la Palabra de Dios, Dios es nuestra autoridad máxima por lo que las Escrituras tienen total autoridad sobre nuestras vidas. ¿Reconoces a la Biblia como tu autoridad?

Conociendo más del Hijo de Dios

Cuando el Hijo de Dios viene a vivir en nuestro corazón, su esencia y sus cualidades invaden nuestra vida. Con Jesucristo en nuestras vidas, recibimos eternidad, pues al morir somos llamados al Reino de los Cielos a su lado; al dirigir Él nuestra vida sabemos que es un Rey Justo que no cambia; al conocer que está a la diestra del Padre sabemos que lo tenemos como abogado a nuestro favor, lavando nuestros pecados y permitiéndonos acceso al trono de Dios; finalmente, cuando el Hijo de Dios toma el control de nuestra vida, pone a nuestros enemigos por debajo de nuestros pies.

¿Cómo puedo ser Amigo de Dios?

¿Quieres ser amigo de Dios o de este mundo que está bajo el poder y control del reino de las tinieblas? Para hacer amistad con el reino de las tinieblas solamente necesitas no invertir tiempo con Dios, ¡así de fácil! El mundo se encargará del resto, te presentará personas que satisfagan tus deseos carnales, te llenará la mente con pensamientos egoístas, te abrazará con hábitos y adicciones, te robará el corazón con falsas historias de amor, te enseñará riquezas que puedas codiciar y envidiar y dirigirá toda la fuerza de la corriente del mundo en tu dirección para que no tengas que esforzarte mucho en ser "como todos los demás", cuando menos te des cuenta el reino de las tinieblas dirigirá tu vida ahogando tu deseo de conocer a Dios.

Enfrentando nuestras Pruebas y Tentaciones

Las pruebas tienen un período de duración, un principio y un final. ¡No durarán para siempre! Y además de tener un tiempo tienen un propósito, hay una parte de tu fe que será llevada hasta el punto donde puedas comprobar si estás listo para creerle a Dios o no. Sabiendo esto, necesitas tener paciencia. En medio de las pruebas es fácil que nos desanimemos y desesperemos tanto que comencemos a dudar de Dios ¡No dejes que aquello que no puedes comprender o explicar haga que tu fe y tu paz se tambaleen y se vengan abajo!

Dios escucha todas tus oraciones

¡Dios siempre nos escucha! Cuando queremos y cuando no, se acuerda de lo que hemos pedido aunque nosotros lo hayamos olvidado, estuvo allí cuando dijimos nuestra primera palabra y estará cuando digamos la última, y ¡aún hay más! conoce también ¡todo lo que no decimos! Sabe nuestros pensamientos, aún los más ocultos e íntimos de nuestro corazón, escucha nuestro clamor, atiende nuestras peticiones, presta atención a nuestras oraciones y lo que es mejor... ¡ las contesta! Sin embargo no siempre lo escuchamos, porque a veces la fe que juntamos para pedirle algo a nuestro Salvador no nos alcanza para creer que contestará.