Dios escucha todas tus oraciones

¡Dios siempre nos escucha! Cuando queremos y cuando no, se acuerda de lo que hemos pedido aunque nosotros lo hayamos olvidado, estuvo allí cuando dijimos nuestra primera palabra y estará cuando digamos la última, y ¡aún hay más! conoce también ¡todo lo que no decimos! Sabe nuestros pensamientos, aún los más ocultos e íntimos de nuestro corazón, escucha nuestro clamor, atiende nuestras peticiones, presta atención a nuestras oraciones y lo que es mejor... ¡ las contesta! Sin embargo no siempre lo escuchamos, porque a veces la fe que juntamos para pedirle algo a nuestro Salvador no nos alcanza para creer que contestará.

El Dominio del Reino de Dios

La Biblia enseña en el primer capítulo de la carta a los Colosenses versículo 13 que nuestro Señor “nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados”. Solamente hay dos posibilidades, dos reinos que pueden dominar tu vida, ¿vives bajo el control del pecado o bajo el amor y libertad de Jesucristo?, ¿cuál de los dos reinos está “viniendo” sobre tu vida y ganando terreno en tu corazón?

Dios está con los íntegros de corazón

¿Cómo puede llegar una persona a desarrollar una vida tan ejemplar? El primer paso se da cuando se decide en el corazón a quién se le será fiel por encima de cualquier cosa, porque mientras no estemos seguros de querer quitar todo pecado en nuestra vida ni nos hayamos comprometido a buscar al Señor y leer su Palabra cada día no lograremos ser constantes, estables ni mucho menos fieles en nuestra relación con Él. Un corazón que no le es fiel en cada área sino sólo en las que le convienen o las que no le cuesta tanto serlo es un corazón que “carece de alguna de sus partes”, es decir, que le hace falta integridad. ¿Tienes un corazón íntegro?

¡Confía en Dios! ¡Él no te dejará solo!

¿Desde cuándo la última palabra o la última oportunidad la tiene el enemigo? ¡Dios es el Rey soberano que tiene poder y control sobre todo! Aferrarnos a nuestra fe y a nuestro compromiso por vivir en rectitud y santidad invariablemente atraerá el poder, la provisión y la respuesta del Señor en medio de nuestra crisis. ¡No le cedas terreno al diablo! ¡No te rindas en tu fe! ¡No permitas al miedo instalarse en tu corazón! Llénate con la verdad de la Palabra de Dios, busca a amigos cristianos, ora con todo tu corazón y ve delante de la presencia de tu Salvador, ¡Él tiene el control de tu situación!

Dios tiene el Poder que nos hace falta

Él no tiene problemas manejando tanta información, no se cansa ni se aburre de nosotros, no se rinde al amarnos y nunca nos deja solos. He descubierto que muchas de mis necesidades en realidad son invitaciones a confiar en Él y a acercarme para pedirle su ayuda e intervención. Porque siempre que yo no he podido más, Él sí ha podido, Él tiene todo lo que me hace falta, Él sabe lo que sigue, lo que necesitaré y el tiempo perfecto en que lo proveerá. Jesús es todo lo que nos hace falta, porque cuando Él está presente todo está bajo control, bajo su control.