Dios quiere que seas parte de su Planes

Porque debemos saber que cuando nuestro Señor dice que hará algo, ¡Él se encargará de todos los detalles! Dios no solamente ve lo que nosotros vemos, ve también todo lo que no vemos y de todo ello tiene el control. Él sabe quién eres, qué recursos posees, cómo reaccionarás ante ciertas circunstancias, qué decisiones tomas y en qué lugar estarás cada momento de tu vida y con toda esta información traza sus planes para encontrarse contigo y guiarte por su voluntad en maneras, tiempos, días y lugares que ¡nunca te lo hubieras imaginado ni esperado! Tenemos un Dios sorprendente.

Cuando estás con Dios, Él pelea tus batallas

El enemigo de tu fe ¡no pierde el tiempo! En el instante que confieses tus pecados y te comprometas a buscar a Dios ¡se levantará en armas contra ti y llegará pronto a tu encuentro! Esto solamente significa una cosa: que sabe que tu compromiso va en serio y sabe también todo lo que lograrás si permaneces cerca de Dios por lo que quiere derribarte y distraerte lo antes posible. Las buenas noticias son que al arrepentirte de tu pecado y comprometerte a tener una relación con Dios será Él mismo quien peleará tus batallas. ¡No estás solo, Dios está contigo!

No hay poder como el de nuestro Dios

¡Nada está fuera del control de nuestro Señor! Nada sucede sin que Él lo permita y todo lo que Él decide hacer nada ni nadie lo puede detener. Fue su poder el que levantó a su hijo Jesucristo de la muerte y el que está disponible hoy en día para todos aquellos que son llenos del Espíritu Santo y viven una vida de santidad y de dependencia total de Él. ¿Puedes creer estas declaraciones? Porque a medida que lo hagas mayores pasos de fe darás, mayores decisiones de entregarte y comprometerte con Él tomarás pero también es cierto que mientras no creas que esto es verdad vivirás atemorizado, controlado por el pecado y esclavo de los enemigos de tu fe.

Dios es más fuerte que tus enemigos

Desde el más pequeño hasta el más grande y temible de los enemigos de nuestro Señor, ¡todos doblan su rodilla y caen ante Él reconociendo su poder! Y como bien mencionó el apóstol Pablo en el capítulo 8 de su carta a los romanos: "Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra?" ¡Nadie puede vencer, conquistar ni mucho menos controlar a nuestro Señor! Él es el dueño y creador de todo lo que existe, ¡nuestro Dios es inconquistable!

Honrar o no a Dios es una decisión personal

La única razón por la que hoy conocemos a Dios y podemos tener una relación personal con Él es porque ¡Él nos escogió! No fuimos nosotros quien en un momento de inspiración divina escogimos si queríamos o no seguirlo y obedecerlo, ¡fue Él quien en su misericordia nos fue a buscar a nuestra vida de pecado en la que vivíamos para darnos esperanza, salvación y perdón! ¿Por qué entonces actuamos como si Él fuera importante a veces y en otras ocasiones no?, ¿por qué escogemos cuándo honrarlo y cuándo ignorar su Palabra para poder satisfacer nuestros deseos? Vivimos como si el poder de decisión estuviera en nosotros, como si fuéramos capaces de salvarnos a nosotros mismos y tuviéramos garantizada la entrada al Cielo cuando la realidad es que el único que tiene poder sobre todo es Él.