Nada se compara con conocer a Dios

Tener un encuentro personal con Dios te cambia la vida. Aquellas personas que dicen que creen en Dios y que le conocen pero no tienen ningún evento ni experiencia personal que compartir sobre Él en realidad no le han conocido. ¿Cómo es posible que haya personas que se atrevan a decir que dejaron de ser seguidores de Dios o cristianos porque era aburrido? Se aburrieron de sí mismos y de sus propias ideas porque te aseguro que conocerle es todo menos aburrido.

Desde la Perspectiva de Dios

Su amor no tiene lógica, no tiene sentido que un ser que lo tenía todo haya decidido crearnos para compartir su eternidad con nosotros ¡solamente por amor! Y aunque Dios sí está siempre con nosotros y es nuestro salvador, la vida cristiana no se trata de Él complaciéndonos sino de nosotros siguiéndole y conociéndolo por la eternidad.

Dios ve más allá de lo que nosotros vemos

La primera reacción de Moisés al encontrarse con el Dios de sus antepasados fue que no lo reconoció, además le tuvo miedo y ¡no sabía ni su nombre! ¿Fue esto un impedimento para que el Señor lo escogiera y usara en un plan divino e inmenso? No lo fue. Porque donde Moisés veía a un simple pastor caminando en medio del desierto Dios veía a un libertador de una nación que llegaría a ser uno de sus amigos más cercanos. Dios ve en ti más allá de lo que tú puedes ver.

Dios estableció a las autoridades

¡La autoridad es una idea de Dios! Nuestro Señor mejor que nadie conoce el corazón humano y sabe que el hombre es pecador por naturaleza, ¡cualquier persona que no tenga a Dios es dirigido por motivos y deseos egoístas! Tal vez a algunos se les note más que a otros pero la realidad es que separados de Dios no hay un solo justo, uno solo que haga lo bueno, sin Él cualquiera de nosotros que fuéramos colocados como autoridad terminaríamos siendo corrompidos o seducidos por el poder de una u otra manera. Dios estableció a toda autoridad y solamente Él es quien la debe remover, si nos rebelamos a este principio inevitablemente vendrán consecuencias sobre nuestra vida.

Cuando no entendemos lo que Dios hace

Hay una inmensidad de diferencia entre nuestra sabiduría y la sabiduría de Dios, lo mucho que conozcamos de la vida es insignificante contra lo que conoce quien siempre ha existido por la eternidad, tan solo humanamente hablando lo mucho que el hombre conoce de este mundo es prácticamente nada contra lo que conoce quien recorre cada rincón del universo en un instante. Sus ideas y sus planes siempre son mejores que los míos, sus tiempos para responder mis peticiones son perfectos, aquellas cosas que me ha negado ¡me hubiera hecho mucho daño recibirlas! y aquellas que me ha dado ¡me han bendecido más de lo que pude algún día imaginar! Sus maneras, sus tiempos, sus pensamientos y caminos son perfectos.