Siguiendo la Paz con los demás

Dios nos hizo a todos diferentes, en muchas maneras somos semejantes pero la suma de experiencias, vivencias, y decisiones de cada uno nos hacen únicos en ciertos rasgos de nuestra personalidad. Lo que para unos es importante para otros es trivial, lo que para otros es causa de enojo, tristeza o desilusión unos cuantos más apenas si perciben que sucedió; tantas diferencias suelen convertirse en impedimentos para que las relaciones interpersonales se desarrollen de maneras sanas y saludables. Sin embargo, después de amar a Dios con todo lo que somos, el siguiente y grande mandamiento que Jesús enseñó en su Palabra es que amemos a los demás como a nosotros mismos, que antepongamos los intereses de otros sobre los nuestros y que hagamos con otros como nos gustaría que hicieran con nosotros.

La Familia es Prioridad

Dios a través del apóstol Pablo dejó en claro que antes que pensar en la iglesia nuestra prioridad es nuestra familia, es ahí donde lo mejor de nosotros debe invertirse primeramente, donde debemos desarrollar relaciones sanas y estables, donde debemos reflejar el carácter de Cristo y ser ejemplo e influencia para que otros le conozcan. Si no tenemos en orden las relaciones personales con quien mejor nos conocen, ¿cómo aspiramos a dirigir y servir a quienes no nos conocen?

Sirviendo a los Hombres de Dios

Necesitamos dejar de pensar que al servir a otros les estamos haciendo un favor, ¡esto no es así! Servimos porque Dios nos ha dado el privilegio de conocerle y ser parte de su cuerpo, lo hacemos porque es lo que nuestro Señor nos pide y para recibir de Él y no de los hombres bendiciones, pero aún si no recibiéramos nada a cambio, lo hacemos por amor y gratitud. Vístete con humildad y sirve a Dios y los hombres que ha puesto como tus líderes o autoridades.

Requisitos para el Servicio a Dios

El puesto de obispo hace referencia a una persona que está a cargo del cuidado espiritual, la dirección y el gobierno de cierto grupo de creyentes. Todos en algún momento de nuestra vida ocuparemos la posición de obispos ya sea de nuestro hogar, nuestros hijos, en algún equipo de servicio en la iglesia, etc. Pero más que hablar de una posición el apóstol Pablo en esta porción del tercer capítulo de su primera carta a Timoteo quiere que entendamos el corazón, la actitud y el carácter que debe mostrar todo aquel que aspira a ser un ejemplo y un guía espiritual para que otros conozcan a Jesucristo.

Dios quiere que seas parte de su Planes

Porque debemos saber que cuando nuestro Señor dice que hará algo, ¡Él se encargará de todos los detalles! Dios no solamente ve lo que nosotros vemos, ve también todo lo que no vemos y de todo ello tiene el control. Él sabe quién eres, qué recursos posees, cómo reaccionarás ante ciertas circunstancias, qué decisiones tomas y en qué lugar estarás cada momento de tu vida y con toda esta información traza sus planes para encontrarse contigo y guiarte por su voluntad en maneras, tiempos, días y lugares que ¡nunca te lo hubieras imaginado ni esperado! Tenemos un Dios sorprendente.