No olvides lo que Dios ha hecho en ti

Todo lo bueno que hemos logrado y todo el bien que hemos recibido ¡ha sido solamente por la misericordia y la gracia de nuestro Señor! Fue por su amor por el que decidió unilateralmente ir a una cruz para salvarnos de una eternidad lejos de Él, ¡no tuvimos nada que ver nosotros! Simplemente fuimos el objeto de su inmerecido e inexplicable amor. Entiendo lo anterior pregúntate: ¿qué es lo que quiero que los recordatorios traigan a mi mente?, ¿lo bueno que soy, las buenas decisiones que tomé o lo que Dios hizo en mí a pesar de mí?

Todos sabrán lo que Dios ha hecho en ti

Decidir seguir a Jesús y agradarle con nuestras decisiones y estilo de vida cada día es una decisión impopular. Ser un verdadero cristiano causa que los planes de corrupción, las mentiras, chismes y el mal en general que quiere avanzar sea detenido de golpe al toparse con nosotros. Cuando rechazamos ser parte de las maquinaciones de quienes buscan hacer algo indebido, ¡nos convertimos en el blanco de las críticas! Sin embargo si permaneces firme en tu fe y vives de acuerdo a su voluntad tarde o temprano los demás verán la mano de Dios sobre tu vida y reconocerán que algo diferente hay en ti.

Reflejemos a Dios con nuestra manera de vivir

La mejor manera de dar un ejemplo a seguir es con nuestra propia manera de vivir. Lo que cambió la historia de la humanidad no fue lo que la gente decía de Jesús sino fue Jesús mismo viviendo entre nosotros. Sus palabras, sus decisiones, la manera de reflejar a Dios el Padre de maneras tan claras y sorprendentes fueron lo que hicieron de su vida un hito en la historia de la humanidad. Es a través de nuestras palabras, acciones y modo de vivir que podemos hacer el cambio más significativo en quienes nos rodean.

Lo que Dios requiere de un Líder

¡Esta es la esencia de un líder guiado por Dios! Una persona enviada a proclamar fe y no proclamarse a sí mismo para enseñar a los demás a conocer la verdad y mostrarles con su ejemplo cómo vivir haciendo todo para agradar a Dios antes que a nadie. Pablo le da a su discípulo y amito Tito requisitos para el liderazgo que Dios decidió plasmar en su Palabra como requisitos para todo líder que vendría después. Revisemos este listado para corregir aquellas áreas de nuestra vida en las que estamos incompletos o que las realizamos de manera defectuosa provocando que nuestro liderazgo se debilite.

La vida con Dios es incomparable

La vida cristiana ¡es incomparable!, la vivimos porque le da un sentido a nuestra vida, nos llena de paz y plenitud el corazón, nos hace libres de tantas ataduras y vergüenzas del pasado que antes controlaban nuestras emociones y sacudían nuestras mentes, nos hace sentir amados y aceptados tal cual somos, nos da sanidad para el pasado, esperanza para el futuro y un presente seguro en las manos de nuestro Salvador. Por más feroz que sea la tormenta cuando la cruzamos en la barca junto a Jesucristo, ¡no hay ningún peligro! La vida con Dios es ¡única! Nada de lo que esta sociedad o este mundo pueda ofrecer es comparable a lo que el Creador del Universo ha diseñado, si no la estás viviendo ¡te estás perdiendo lo mejor de tu vida!