¿Qué puedo hacer para no apartarme de Dios?

¿Quién querría apartarse intencionalmente del amor y la misericordia de Cristo? Si le preguntáramos esto a cada persona que cree en Dios todos te dirían que nadie, sin embargo mucha gente lo hacía en los tiempos de Pablo y lo sigue haciendo hoy en día. ¿Cómo es que esto sucede?, ¿cómo podemos estar seguros que nosotros no nos apartaremos? Si la estrategia del enemigo es sembrar mentiras y confusión en nuestra mente y corazón para diluir la Palabra de Dios, ¡nuestra única alternativa es empaparnos de la verdad de la Palabra de Dios para que nada nos aparte de Él!

El Celo de Dios

¿Qué es el celo de Dios? Es el interés extremo y activo que siente Dios por nosotros porque nos ama y desea cuidar de nosotros. Dios nos creó a los seres humanos para desarrollar una relación de amor personal e individual con cada uno de nosotros, Él anhela que le correspondamos y mostremos por Él el mismo interés y determinación por amarlo que Él ha mostrado por nosotros. ¿Cuál es tu reacción ante el interés que Dios mostró por ti al enviar a su único hijo a la cruz para salvarte? ¿fe?, ¿indiferencia?, ¿entrega?

¿Cómo sabes cuánto vales?

Nos esforzamos tanto en quedar bien delante de las personas, hay quienes pasan horas escogiendo su ropa o arreglándose antes de salir de su casa, otros invierten cantidades importantes de dinero en su forma de vestir y en los accesorios que llevan pero a la hora que les preguntas qué tanto invierten en conocer y agradar a Dios te dicen que no tienen tiempo o que eso no es para ellos. Mientras no hayamos entendido quiénes somos en Dios y cuánto valemos en Él, buscaremos con desesperación y perseverancia la aprobación humana para sentir que valemos.

Cambiando nuestra manera de Pensar

Una de las principales áreas en las que la Biblia causará cambios radicales será en tu manera de pensar. Estamos llenos de razonamientos y argumentos bien definidos, durante años hemos formado ciertas ideas y rechazado otras, tenemos conceptos claros de cierto tipo de personas, pensamientos y acciones, pero cuando nos topamos con la Palabra de Dios descubrimos que nuestros conceptos no son los mismos que los de nuestro Creador por lo que necesitamos hacer ajustes. Algunos de estos ajustes ni siquiera tendrás tiempo de planearlos, al ir conociendo a Dios la misma vida que crecerá dentro de ti generará cambios automáticos que te llenarán de vida y plenitud.

Dios escucha todas tus oraciones

¡Dios siempre nos escucha! Cuando queremos y cuando no, se acuerda de lo que hemos pedido aunque nosotros lo hayamos olvidado, estuvo allí cuando dijimos nuestra primera palabra y estará cuando digamos la última, y ¡aún hay más! conoce también ¡todo lo que no decimos! Sabe nuestros pensamientos, aún los más ocultos e íntimos de nuestro corazón, escucha nuestro clamor, atiende nuestras peticiones, presta atención a nuestras oraciones y lo que es mejor... ¡ las contesta! Sin embargo no siempre lo escuchamos, porque a veces la fe que juntamos para pedirle algo a nuestro Salvador no nos alcanza para creer que contestará.