Déjate conquistar por Dios

Dios sabe exactamente qué cosas en nuestra vida deben ser expulsadas, sabe bien nuestras debilidades, qué pecados tienen bajo control ciertos pensamientos y hábitos nuestros, conoce quiénes somos cuando nadie nos ve y también quiénes aparentamos ser cuando todos nos ven. ¡Nada se escapa de su vista! El Señor trabajará en nosotros de diferentes maneras para atraernos hacia Él y será persistente hasta que entendamos lo que Jesús declaró en el capítulo 15 del Evangelio de Juan: separados de mí nada pueden hacer. No serán nuestras buenas ideas, nuestro positivismo ni la sabiduría humana lo que nos dará la libertad del pecado que nos esclaviza, ¡solamente en una relación personal con Jesucristo seremos verdaderamente libres!

Enfrenta y conquista todo pecado en ti

"Muchas veces en lugar de pelear con todas nuestra fuerzas contra aquello que Dios nos ha pedido que quitemos de nuestra vida ¡comenzamos a negociar! Disfrazamos nuestro deseo de pecar con una falsa idea de compasión por otros, con razonamientos que justifiquen nuestras decisiones y con excusas muy elaboradas pero que al final ¡son mentiras con las que nos damos permiso de vivir en pecado y tolerando la maldad! ¡Dios no está jugando a la santidad! Él demanda que seamos totalmente santos, que tan pronto detectemos algo que le desagrada en nuestra vida ¡lo cortemos por completo y desde raíz de nuestra vida! Él mayor éxito del pecado es lograr que lo menospreciemos, que creamos que "no es tan malo", y que "nada malo nos sucederá si nadie más sale lastimado"."

Aprendamos a consultar a Dios

La Biblia enseña que este mundo está bajo el poder del diablo y la suma de su astucia, su experiencia y el odio que nos tiene hacia quienes amamos a Dios lo hacen altamente peligroso. El enemigo se valdrá de personas, situaciones, accidentes, pensamientos y todo lo que tenga al alcance para engañarnos y hacer que perdamos todo lo que el Señor tiene para nosotros, la pregunta es ¿qué podemos hacer al respecto? ¡Nuestra única esperanza es esforzarnos más y más en conocer a Dios y aprender a consultarle con mayor frecuencia! Dios sabe lo que nadie más sabe, conoce todos los planes del enemigo, sabe nuestros límites, lo que nos hace pecar, lo que nos fortalece y lo que nos puede hacer caer derrotados así que ningún consejo será más acertado que el que Él nos pueda dar.

Incluye a Dios en todas tus decisiones

Usar todas nuestras emociones, nuestro corazón, nuestro ser, nuestras fuerzas y nuestros pensamientos al amar a Dios ¡nos impedirá amarlo solamente por costumbre o por rutina! Más de una vez me he visto en la iglesia saludando, hablando o participando en la reunión por mera rutina y costumbre siendo que estoy ahí para agradecer a Dios y conocerlo más. ¿Te ha pasado? Vivir la vida en estado "automático" es un gran riesgo pues nos puede llevar a dejar de tomar decisiones importantes o pasar por alto el consejo de Dios.

Peleando nuestras batallas en las maneras de Dios

Cuando estamos peleando contra la maldad en sus diversas formas de corrupción, mentira, y engaño o aún contra los pecados que continuamente tratan de controlarnos y dominarnos necesitamos tener bien claro desde el inicio una gran verdad: ¡la victoria de Dios sobre todo pecado y maldad es segura y ya ha quedado sellada desde que fue a la cruz por nosotros! Sin importar qué tan amuralladas y protegidas se vean las circunstancias que tenemos en frente si Dios está con nosotros ¡se vendrán abajo y tendremos la victoria! Sin embargo debemos saber que las grandes victorias se logran de la mano de Dios con sus fuerzas y haciendo todo como Él lo pide y no con nuestras buenas ideas o estrategias.