¿Qué tanto conoces a Dios?

¿Qué tiene que ver el pecado con el conocimiento de Dios? Así de claro contesta el apóstol Juan a esta pregunta: Y en esto sabemos que le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice que le conoce y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él. Quien dice conocer y creer en Dios y hasta asiste a una iglesia pero no conoce sus mandamientos, ¡miente! Tal vez no miente intencionalmente, pero si no se ha dado cuenta que miente es porque se ha engañado a así mismo. Es interesante que el conocimiento de Dios de acuerdo a este pasaje está relacionado directamente con si guardamos sus mandamientos o no. Guardar, es mucho más que conocer, es tener mucho cuidado en observar y cumplir.

Confíale tu vida a Dios

Todo lo que sucede en nuestra vida no depende de nada ni de nadie sino solamente de la misericordia de nuestro Señor. Otros podrán tener otras intenciones para nosotros, el enemigo creerá que ganó algunas batallas en nuestra vida y en la fila para ser usados por el Señor a nuestra manera de ver habrá otros "más capaces y más cristianos" antes que nosotros pero al final ¡no depende de nada ni de nadie más lo que pase en nuestras vidas sino solamente de la inmensa e infinita misericordia de nuestro Salvador! Él nos irá a sacar de cualquier línea de espera, consolará nuestras tristezas, vendará nuestras heridas, ¡volverá a darnos vida! No nos dejará tirados junto al camino, cada oración que hemos dicho ¡Él la conoce y la recuerda! Nuestras palabras no se han perdido en el aire ni nuestras causas han sido olvidadas, ¡Él está trazando y cumpliendo un plan perfecto en nuestra vida y nos sorprenderá una vez más!

Poniendo en alto el nombre de Dios

Dios nos quiere bendecir para que seamos de bendición, para que otros sepan que Él sigue interesado en relacionarse con las personas, para que los demás sean atraídos por la plenitud de nuestras vidas y puedan ser guiados a los pies de nuestro Salvador. ¡No somos engrandecidos para poner nuestro nombre en alto o para que otros vean "lo buenos que somos"! Sino para que la gente al conocerte y ver tu manera de vivir sean atraídos al amor de nuestro Señor.

Nuestra vida está en las manos de Dios

Tal vez hasta hace poco todo iban bien y ahora una serie de eventos "injustos" han sacudido tu corazón; tal vez estás en una etapa donde pareciera que las pruebas llegan una tras otra a tu vida; tal vez estás pasando por un abandono inmerecido o has sido acusado injustamente por algo que no hiciste; o tal vez un día de estos te levantarás creyendo que es un día más pero alguien te mandará llamar para que realices la tarea de tu vida, para que tomes la responsabilidad que te cambiará por completo de rumbo. La realidad es que Dios está desarrollando su plan en tu vida, la pregunta más importante que debemos hacernos hoy es: ¿llegará mi corazón sano, lleno de fe y preparado al día en que me manden llamar para cumplir con los propósitos para los que Dios me creó?

¿Esperas de Dios lo mejor o lo peor?

Es inevitable el dolor y no puedo ni siquiera imaginar lo que se sentirá experimentar la pérdida de un hijo, en ninguna manera había sido sencillo para Jacob su experiencia sin embargo parecía que había olvidado que tenía otros 11 hijos que necesitaban de él y que el amor de Dios estaba de su lado y listo para rescatarlo. Algo se había roto en el corazón de Jacob aquel día que su hijo José desapareció, y cuando más necesitaba la sanidad, restauración y compañía de su Señor le cerró la puerta y se encerró a lamentarse y a cuidar de su dolor para mantenerlo vivo y palpitante por años.