Dios no se equivoca

Cuando lo que esperamos de Dios no sale como debía de salir, la frustración y la duda se mezclan con nuestro dolor e impotencia provocando amargura y enojo en nuestro corazón. ¡Es más fácil dudar y molestarse, que respirar profundo y decidir confiar en Dios! Si Dios dijo algo, nada sucede al revés, nada está saliendo fuera de su plan, es simplemente que no entendemos sus maneras de trabajar.

Dios planea hasta los pequeños detalles

¿Te ha pasado así alguna vez? De pronto pareciera que se abren las puertas y todo se alinea para que tomes la decisión correcta, lo que en tu corazón tú sabes que es la voluntad de Dios pero cuando todo está a punto de suceder ¡algo o alguien a tu alrededor aparece para atravesarse en tu camino! ¿Por qué Dios lo permite? Pero no sólo lo permite sino de acuerdo al versículo 21 del capítulo 4 de Éxodo, ¡Él hace que suceda! ¿Está jugando Dios con nosotros?

Hazlo todo a la manera de Dios

Es más fácil hacer las cosas a nuestra manera que sentarnos a orar y buscar la dirección de Dios, es más rápido dejarnos llevar por nuestros impulsos o sentimientos que leer la Biblia o pedir consejo sobre qué decisión tomar, es más cómodo hacer las cosas a nuestra manera que hacerlas a la manera de Dios. Pero los resultados de vivir nuestra vida sin la dirección de Dios siempre son los mismos: terminamos con miedo huyendo de algo o de alguien.

¿Nos estamos Olvidando de Dios?

La rutina, las responsabilidades, el éxito, las ocupaciones y tantas otras cosas suelen ocupar nuestras mentes al grado que si nos descuidamos podemos reemplazar nuestra necesidad de Dios con sentimientos y pensamientos que nos dicen que lo que más necesitamos ahorita es descansar, comer algo, terminar los pendientes o pasar un tiempo con la familia. ¿qué es lo que te ha estado manteniendo sin invertir en tu relación personal con Dios? El pueblo de Israel tuvo que ir de la prosperidad a la esclavitud, de la vida en abundancia a la persecución y dolor para acordarse que necesitaban a Jehová.

Dios estableció a las autoridades

¡La autoridad es una idea de Dios! Nuestro Señor mejor que nadie conoce el corazón humano y sabe que el hombre es pecador por naturaleza, ¡cualquier persona que no tenga a Dios es dirigido por motivos y deseos egoístas! Tal vez a algunos se les note más que a otros pero la realidad es que separados de Dios no hay un solo justo, uno solo que haga lo bueno, sin Él cualquiera de nosotros que fuéramos colocados como autoridad terminaríamos siendo corrompidos o seducidos por el poder de una u otra manera. Dios estableció a toda autoridad y solamente Él es quien la debe remover, si nos rebelamos a este principio inevitablemente vendrán consecuencias sobre nuestra vida.