Libres para estar delante de Dios

Día con día el ser humano se ha esforzado por simplificarse la vida y acelerar las tareas que tenemos que hacer para alcanzar a hacer más cosas más rápido. El hombre sigue inventando carros más veloces, computadoras más potentes, edificios más altos, máquinas que hagan las tareas pesadas, etc. Pero, aunque en muchas áreas procuramos hacerlo todo más simple y accesible, en lo que respecta a la fe en Dios pareciera que nos gusta complicarnos. Cuando al fin aceptamos que necesitamos un salvador y permitimos que Dios entre a habitar en nuestro corazón para dirigir nuestra vida, en lugar de hacer lo que Él nos pide nos gusta hacer las cosas a nuestra manera.

Fe, Perseverancia y Paciencia

Es bien sabido por todos que el agua que no puede fluir se estanca y, al estancarse comienza a perder la capacidad de albergar vida en ella hasta que llega un punto en que el agua está tan sucia que ya no es útil. La carta de los Hebreos comienza el capítulo de la lectura del día de hoy diciéndonos que es tiempo de avanzar hacia la perfección en Dios, debemos dejar ya de vivir en los inicios de la vida cristiana, es tiempo de avanzar en nuestra obediencia y compromiso con Dios. Una falta de compromiso y obediencia total al Señor nos van a llevar a estancarnos en nuestro crecimiento.

Tras la Obediencia llega la Madurez

El manejo de los recursos, la responsabilidad, el cuidado personal y algunas otras partes del carácter se desarrollan poco a poco conforme vamos madurando. Nuestra vida espiritual es muy similar, hay recompensas que Dios no nos puede dar hasta que aprendamos a valorarlas, hay bendiciones que no puede poner en nuestras manos hasta que aprendamos a usarlas sin dañarnos a nosotros o a quienes nos rodean. La madurez espiritual trae más confianza de Dios en nosotros, nos acerca a cumplir su plan para nosotros y a conocerle tal cual es. Pero la madurez es una consecuencia de la obediencia. Sin obediencia nos quedaremos estancados como niños espirituales.

Esperando la venida de Dios

El decir que "el Señor ya viene" es una verdad porque lo dice la Biblia. ¡Él puede llegar en cualquier momento! Incluso mientras lees este estudio. ¿Estamos con nuestro modo de vivir demostrándole que estamos ansiosos por verlo manteniendo todo limpio y en orden en nuestra vida para cuando Él llegue? ¿o estamos viviendo como si en verdad nunca fuera a volver? Si pudieras saber hoy que el Señor viene mañana a medio día por nosotros ¿qué harías diferente?

Enfrentando nuestras Pruebas y Tentaciones

Las pruebas tienen un período de duración, un principio y un final. ¡No durarán para siempre! Y además de tener un tiempo tienen un propósito, hay una parte de tu fe que será llevada hasta el punto donde puedas comprobar si estás listo para creerle a Dios o no. Sabiendo esto, necesitas tener paciencia. En medio de las pruebas es fácil que nos desanimemos y desesperemos tanto que comencemos a dudar de Dios ¡No dejes que aquello que no puedes comprender o explicar haga que tu fe y tu paz se tambaleen y se vengan abajo!