Resistiendo al enemigo con la Armadura de Dios

Fuimos creados para depender de Dios y para mediante la llenura de su Espíritu Santo recibir su poder para enfrentar toda tentación y ser capaces de vivir en santidad. ¡Separados de Dios no tenemos esperanza de derrotar al diablo ni de evitar ser envueltos en sus estrategias! Nuestra batalla no es contra las personas sino contra un mundo espiritual que intenta a toda costa desconectarnos de nuestra relación con Dios, ¿qué tanto terreno ha ganado en tu corazón el enemigo?, ¿qué tan lejos te mantiene del Señor y de la Biblia?, ¿cuál de sus estrategias está funcionando para enfriar tu amor por Jesús?

¿Qué tan cerca o lejos está Dios de nosotros?

¿No será que no hemos aprendido a hablar el mismo lenguaje espiritual de nuestro Señor porque pasamos muy poco tiempo leyendo y meditando en su manual (la Biblia) que nos dejó?, ¿no habrá algunos más que a pesar de estar de frente a su Señor han puesto un intermediario que hable por ellos creando así división e impidiendo una conversación fluida y personal? ¿Y qué de aquellos que intentan reducir la fe a un "sentimiento" y entonces cuando no sienten lo que quisieran, cómo quisieran y cuándo quisieran dudan de la existencia de Dios? Las únicas personas que tendrían razón de vivir sin esperanza son aquellos que no tienen a Cristo Jesús ni le conocen, pero todos aquellos que nos llamamos cristianos y reconocemos a Jesucristo como nuestro salvador, ¡deberíamos sentirnos siempre cerca de Dios y tener la certeza de que Él siempre está con nosotros!

La Salvación no es un premio, es un Regalo.

La salvación de Dios no es un premio que se nos dio por ser muy buenos, piadosos o rectos, no es algo que nos ganamos por suerte o por ningún tipo de merecimiento, ¡es un regalo que Dios nos dio como anticipo de todo lo que tiene para nosotros! Jesucristo vino a dar su vida para limpiarnos, justificarnos y hacernos aptos de cohabitar con la santidad de nuestro Señor por siempre. Y entonces si la salvación no es algo que te ganaste por méritos, ¿qué te hace pensar que la puedes perder si no vives haciendo continuos, costosos y sufridos sacrificios para agradar a Dios? Él no quiere sacrificios, mandas o golpes físicos, ¡Él quiere tu corazón y tener una relación personal contigo!

Enfrentando la Soledad

Dios tiene un plan para nuestras vidas aquí en la tierra el cual tiene como desenlace el compartir la eternidad a su lado en su reino celestial. No hay situación de la cual no pueda librarnos, no hay tristeza que no pueda consolar ni soledad en la que te vaya a abandonar. Como parte de su plan habrá momentos en que te permitirá caminar sólo, y lo hará para ser Él y su Palabra tus mejores compañeros pues tiene algo específico que enseñarte o tratar en tu vida.

Persistiendo en Tiempos Peligrosos

La única respuesta ante el avance de la maldad es el poder de Dios. La Biblia está llena de declaraciones de fe y poder capaces de cambiar la mentalidad de la sociedad y renovar su espíritu a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, solamente aquellos que se dejen guiar por los principios de las Escrituras y la atesoren en su corazón permanecerán firmes y en paz en su fe