Dios nunca nos deja solos

A pesar de ser parte de una nación que le había dado la espalda al Señor y de estar sufriendo las consecuencias del pecado de otros más ni Daniel había perdido su fe ni Dios lo había olvidado. Porque aunque veamos crisis a nuestro alrededor o estemos pasando por situaciones difícil hay una verdad más grande que lo que alcanzamos a ver y entender: Dios nunca nos deja solos. Jesús lo dijo de esta manera en el capítulo 28 del Evangelio de Mateo: "Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos".

Echa raíces en el Amor de Dios

Dios que quiere HABITAR en ti. ¿Qué lo está deteniendo de llenar todo tu ser? Nuestra falta de confianza en Él. Nos negamos a echar raíces profundas en su amor porque dudamos a veces de su existencia, otras veces de su perdón, otras más de su provisión y muchas otras más de su poder. ¡Necesitas tomar todo tu valor y toda tu fe y arriesgarlo todo por su amor! Nuestra falta de confianza en nuestro Señor nos hace tener raíces débiles que son arrancadas por las pruebas y tribulaciones, no alcanzamos una fe más fuerte porque ésta es el resultado de una firme determinación de confiar en el amor de Jesús sin importar lo que pueda venir y a pesar de que nos ha demostrado su fidelidad una y otra vez nos resistimos a entregarnos a Él.

La Salvación no es un premio, es un Regalo.

La salvación de Dios no es un premio que se nos dio por ser muy buenos, piadosos o rectos, no es algo que nos ganamos por suerte o por ningún tipo de merecimiento, ¡es un regalo que Dios nos dio como anticipo de todo lo que tiene para nosotros! Jesucristo vino a dar su vida para limpiarnos, justificarnos y hacernos aptos de cohabitar con la santidad de nuestro Señor por siempre. Y entonces si la salvación no es algo que te ganaste por méritos, ¿qué te hace pensar que la puedes perder si no vives haciendo continuos, costosos y sufridos sacrificios para agradar a Dios? Él no quiere sacrificios, mandas o golpes físicos, ¡Él quiere tu corazón y tener una relación personal contigo!

Viviendo en Plenitud

Conocer a Jesús inevitablemente transformará todo lo que somos, creemos y sabemos de la vida, la religión y la fe. Cuando entendemos que Cristo está muy por encima de todo, sean gobernantes o autoridades o poderes o dominios o cualquier otra cosa, no solo en este mundo sino también en el mundo que vendrá, empezamos a darnos cuenta que el mejor lugar donde pudimos haber puesto nuestro corazón, nuestra fe y nuestra esperanza ¡fue en sus manos! Porque saber que Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo, y que Jesucristo mismo vino a morir a la cruz para amarnos, rescatarnos y llenarnos de su Espíritu para un día estar con Él en el Cielo por la eternidad ¡irremediablemente nos llenará de paz, seguridad, felicidad y sobre todo plenitud!

Enfrentando la Soledad

Dios tiene un plan para nuestras vidas aquí en la tierra el cual tiene como desenlace el compartir la eternidad a su lado en su reino celestial. No hay situación de la cual no pueda librarnos, no hay tristeza que no pueda consolar ni soledad en la que te vaya a abandonar. Como parte de su plan habrá momentos en que te permitirá caminar sólo, y lo hará para ser Él y su Palabra tus mejores compañeros pues tiene algo específico que enseñarte o tratar en tu vida.