Dios cumple lo que Promete

¿Qué es lo que nos hace considerar a una persona confiable? Cuando sabemos que una persona cumple con lo que dice crece dentro de nosotros una seguridad interna que nos lleva a poner nuestra esperanza en que con el paso del tiempo no cambiará o permanecerá firme en su manera de ser. Entre mayor crece nuestra relación personal con quien consideramos confiable, más fácil es confiar en esa persona pues vamos juntando más elementos y experiencias que fortalecen nuestra confianza. ¿No puedes confiar en Dios? ¿Cómo está tu relación con Él?

¿Qué tanto confiamos en Dios?

No hay paz en el corazón de alguien que continuamente tiene el miedo de ser defraudado, decepcionado, lastimado o abandonado. ¡No podemos vivir nuestra vida cristiana así! Nuestra falta de paz es un claro reflejo de nuestra falta de fe, pero tenemos que llevar nuestra mirada y seguridad a una verdad mayor que nuestros miedos: ¡Dios es fiel aunque nosotros no lo seamos! Su fidelidad, poder y amor no están sujetas a nosotros ni nuestra perspectiva de la vida. ¡Necesitamos comenzar a confiar en Él! Pero qué difícil es confiar en quien no conocemos ¿no es cierto?

No me avergüenzo de mi Fe

¿Cuánta fe y cuánto de Dios hay en ti cuando te presentas a alguien o le hablas de tu vida a otras personas? ¿Les platicas a otros de la Biblia, de qué aprendiste en la iglesia el Domingo o del por qué no hablas ni vives como ellos?, o ¿es que si hablas y vives como los que no conocen a Dios cuando estás con ellos? Tu vida es un letrero grande y las decisiones que tomas y marcan tu estilo de vida son el mensaje que está escrito en ese letrero.

Que el miedo no apague tu Fe

¿Qué estás contagiando con tu vida?, ¿se te nota tu fe?, ¿te está deteniendo el miedo de hablarles a otros de Jesús?, ¿sabías que los que sí saben de tu fe y te ven actuar están siendo enseñados por tu ejemplo más que por tus palabras? Jesús fue a morir públicamente a la cruz para que todo el mundo supiera el sacrificio de amor que hizo por ti y por mi, ¡lo menos que podemos hacer es corresponderle confesando su nombre y poniéndolo muy en alto donde todos lo puedan ver y conocer!

¿Cómo sabes cuánto vales?

Nos esforzamos tanto en quedar bien delante de las personas, hay quienes pasan horas escogiendo su ropa o arreglándose antes de salir de su casa, otros invierten cantidades importantes de dinero en su forma de vestir y en los accesorios que llevan pero a la hora que les preguntas qué tanto invierten en conocer y agradar a Dios te dicen que no tienen tiempo o que eso no es para ellos. Mientras no hayamos entendido quiénes somos en Dios y cuánto valemos en Él, buscaremos con desesperación y perseverancia la aprobación humana para sentir que valemos.