El día de salvación se acerca

El evento más grande en el cristianismo no fue Jesús muriendo en la cruz, sino ¡Jesús resucitando de la muerte! Y algunas preguntas obligadas que deberían hacerse todos los que escuchan esta historia es ¿por qué vino?, ¿cuál era su plan?, ¿ya lo cumplió?, ¿cómo lo va a cumplir? Jesucristo murió en la cruz para abrirnos las puertas al padre, nos otorgó perdón de nuestros pecados y nos lavó de nuestra maldad, ¿para qué? Para cumplir sus propósitos aquí en la tierra y para habitar a su lado por la eternidad en el Cielo pero, ¿cómo va a suceder esto último? ¡De una manera inesperada y emocionante!

Gracia Gratuita e Inmerecida

¡No hay manera de que podamos merecer o ganarnos la salvación de Dios! Su amor no depende de nosotros, no se trata de qué tantas "buenas" acciones hagamos ni de qué tan santos parezcamos, su amor está ligado a su personalidad fiel y permanente, hemos sido salvos ¡por su bondad inmerecida! La salvación brota de su corazón, nace de su interior y es para todo aquel que la quiera recibir, ¡nadie la merece! pero está disponible para todos.

La Fe nace de lo que Oyes

La Biblia es la vida que nuestro espíritu necesita, tiene el poder de llenar el vacío de nuestro corazón, de consolar nuestras más profundas tristezas, de revelar lo oculto de nuestro corazón y de enderezar nuestros razonamientos más confusos. La Palabra de Dios es la medicina que anhela nuestra alma, los síntomas de no tenerla son claros: falta de esperanza, confusión, pérdida de sentido de la vida, hipersensibilidad a la tristeza, dolor profundo y soledad.

Todos necesitamos un Salvador

Hoy es el día de salvación, este es el mensaje central de la Biblia: que Jesús el hijo de Dios vino a morir a la cruz por amor tuyo para perdonarte tus pecados de modo que puedas tener una relación personal con Él que inicie aquí en la tierra y se extienda por la eternidad. Si nunca has permitido a tu corazón creer y nunca has hecho una confesión audible de que necesitas un Salvador ¡no pasarás una eternidad en el Cielo con Él no importa qué tan bueno creas que eres!

El que crea en Dios, no será avergonzado

¡La misma piedra que hace tropezar a muchos es la piedra angular sobre la que se construye el proyecto de restauración de una vida! Porque cuando entendemos que detrás de los errores más grandes de nuestra vida está nuestro ser clamando por un Salvador y un amor verdadero es cuando entendemos que Jesucristo no es un estorbo ni un tropezadero sino la vida que tanto hemos anhelado.