El Poder de Dios en nuestras debilidades

Nos es fácil olvidarnos de la gracia de Dios cuando todo nos va bien, solemos poner nuestra mirada en nuestro esfuerzo y "buen" carácter y olvidamos que todo lo que somos y tenemos es gracias a nuestro Salvador. De modo que las debilidades están ahí para ubicarnos cuando olvidamos darle a Dios un lugar en nuestra vida así como para recordarnos siempre que somos imperfectos y que necesitamos la intervención de Dios.

La infiltración de la falsa tolerancia

El mal uso del significado de la palabra tolerancia se ha infiltrado fuertemente en la vida de los creyentes de modo que muchos la usan como excusa para pecar, para darse permisos de cometer actos ilícitos delante de Dios tratando de justificarse, la tolerancia nos ha hecho pensar que nosotros podemos decidir cuándo hacer las cosas bien y cuándo no, qué está bien y qué está mal. Dios es intolerante al pecado, no lo aprueba en ninguna manera ni existe argumento o justificación que valgan, Él es un Dios de absolutos, un Dios de verdad y de compromiso total. ¿Cuánto se ha infiltrado la tolerancia en tu vida cristiana?

El Yugo desigual: Relaciones Interpersonales

Dios establece claramente en la lectura de hoy que aquellas personas que le conocen y viven para agradarle no pueden entrar en una relación que implique compartir una carga y un rumbo de vida con alguien que no sea creyente. ¿Está haciendo Dios acepción de personas? ¡En ninguna manera! Dios quisiera que todos le conocieran, lo que en realidad está haciendo es cuidar el corazón de las dos personas, pues sabe que una yunta dispareja pueda causar graves consecuencias en las vidas de quienes la llevan.

Resistiendo las Tentaciones

Todos los seres humanos hemos nacido con áreas débiles, con atracciones que hacen que nuestro carácter se venga abajo, ya sea por orgullo, por aceptación o por alguna otra razón, existen emociones y deseos que ante el menor de los descuidos invaden nuestra mente y corazón y por unos instantes parecieran que toman control de nosotros. Estas áreas existen para que conozcamos el poder de Dios así como su perdón, su amor y su restauración, están ahí para fortalecer nuestro carácter en el proceso de madurez pero aún más que todo esto, existen para que no olvidemos lo mucho que necesitamos de un Salvador.

¿Qué está deteniendo tu compromiso con Dios?

¿Cuántos de nosotros hubiéramos sobrevivido al desierto junto con el pueblo de Israel?, ¿cuántos nos hubiéramos dejado influenciar por otros o nos hubiéramos unido a las demandas colectivas contra Moisés para recibir más cosas? ¡Es tan fácil perder el enfoque en nuestra vida cristiana cuando no tenemos una relación personal con Él! No hay nada más triste que ver a un cristiano dejándose llevar por la vida, por la influencia de otros, quejándose y viviendo de manera desordenada, ¿dónde está su fe?, ¿dónde quedó su amor por Dios y su agradecimiento por la salvación tan grande que ha recibido?