Dios está buscando tu Corazón

Ese es el corazón de nuestro Salvador cuando estamos en medio de nuestras pruebas y tentaciones, Él se para frente a tu dolor, tu tristeza, tu agonía, tus hábitos que te tienen esclavizado y levantando su voz los hace retumbar diciéndoles: ¡Él me pertenece!, ¡Ella es mi hija!, ¡Ellos son míos! Pero esto no sucederá hasta que primero haya seducido tu corazón con su gracia, su misericordia y su perdón.

Aférrate a tu libertad en Dios

Piénsalo un poco, cuando finalmente nos decidimos a enfrentar el pecado que nos tiene dominados pareciera que inicia una negociación: "no necesitas quitar todo lo malo, ¿qué tanto es un poco de pecado?, pensamientos como estos nos empiezan a inundar la mente para que ¡no cortemos por completo el pecado! ¡No negocies con el diablo ni con tu pecado! Si Dios dijo que no: ¡corta de tajo desde la raíz! Si dejas un poquito de pecado será suficiente para que vuelva a crecer una hortaliza entera de maldad en tu interior.

Tus decisiones reflejan quién dirige tu vida

¿Quién determina de quién eres esclavo? Lo determina a quién obedeces con tu manera de vivir. O decides obedecer tus ganas de odiar, mentir, engañar, de ver pornografía, de tener sexo fuera del matrimonio, de codiciar, de envidiar, etc. O por otra parte, decides obedecer a Dios amando, hablando la verdad, perdonando, siendo honesto, diciendo no a la lujuria, estando contento con lo que tienes en lugar de codiciar y agradecido por las bendiciones que Dios da a otros en lugar de envidiar, entre muchos otros ejemplos. ¡Así de sencillo es! Si analizas el resultado de tus decisiones de cada día, ¿a quién estás decidiendo obedecer?

¿Está logrando algún pecado controlarnos?

El pecado ya no tiene efecto en nosotros porque ahora hemos resucitado a una nueva vida en Cristo. El apóstol Pablo lo dice claramente en la lectura del día de hoy: "así también ustedes deberían considerarse muertos al poder del pecado y vivos para Dios." ¿Cuál es nuestra parte entonces? Dios hace la "conversión" espiritual mediante nuestra fe y nos renueva, nuestra parte es simple y sencillamente vivir una vida de obediencia. Es nuestra responsabilidad escoger qué amistades frecuentaremos, qué haremos con nuestro cuerpo, qué dejaremos que vean nuestros ojos, a qué lugares iremos, cuánto tiempo invertiremos orando y/o leyendo la Biblia.

El Perdón es un resultado ¡de nuestra Fe!

¿Cómo podemos recibir el perdón por nuestros pecados y lavar nuestra vergüenza y dolor?, ¿haciendo muchos sacrificios?, ¿viviendo varios días sintiéndonos condenados y miserables?, ¿pagando alguna penitencia que nosotros mismos escojamos o alguien más nos sugiera? No somos considerados justos o perdonados por nuestras acciones sino por nuestra FE. ¿Fe en qué? En que la Biblia dice la verdad absoluta de parte Dios cuando menciona que: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.