Caminando junto con Dios

¿Estamos siguiendo a Dios o le estamos pidiendo que nos siga a nosotros? Más de una vez he escuchado a personas pedirle a Dios que bendiga una decisión que tomaron sin consultarle o una relación que está en contra de lo que Él estableció en su Palabra, ¡Dios no irá contra su propia palabra por ti ni por mí ni por nadie! Él es tan fiel, que nunca cambia, podemos confiar en que sus instrucciones no pasan de moda, no tienen caducidad ni se amoldan a los caprichos de nadie, su Palabra siempre es la verdad que está por encima de la nuestra. Él trazó el camino de nuestra vida, Él sabe los obstáculos que vienen adelante así que Él sabe qué recursos y ayuda necesitaremos ¡y tiene planeado proveernos y pelear a nuestro lado! Nos toca a nosotros permanecer caminando junto a Él.

Una Esperanza Eterna

¡Qué difícil ha de ser vivir sin tener esperanza para más allá de la vida humana! Si esta vida es lo único que tenemos y vivimos experiencias que nos lastiman y esclavizan ¡no hay esperanza para el día de hoy ni menos el de mañana! Pero si creemos que existe un Dios que cuida de nosotros cada día y que nos espera una eternidad "sin tarea ni exámenes" a su lado, podemos vivir con esperanza eterna en el corazón, como lo dijo el apóstol Pablo en la carta a los Romanos: "Lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que él (Dios) nos revelará más adelante."

El Poder de Dios para cada día

El cristianismo verdadero requiere que aprendamos no a acudir a buscar el poder de Dios en las crisis sino a vivir continuamente experimentándolo y dependiendo de él. ¿Por qué esperar a que llegue la necesidad para ponernos de rodillas?, ¿por qué nos esforzamos tanto en cambiar y hacer las cosas bien antes de buscar la intervención de Dios en nuestras debilidades? ¡Su poder está disponible para nosotros en cualquier instante de nuestra vida para todo tipo de decisiones! No quiere decir que Jesucristo está ahí para hacer todo lo que le pidamos sino que quiere decir que si nosotros permanecemos en Él y su Palabra ¡nada nos podrá hacer frente porque Él estará con nosotros!

Donde Dios está hay Libertad

La religiosidad, el legalismo, la incredulidad y el apegarnos a las reglas y las leyes antes que Dios siguen cegando el corazón de las personas hoy en día. Las personas invierten horas de su tiempo haciendo sacrificios, buscando fórmulas y procedimientos humanos que sacien su hambre espiritual, establecen reglas que no pueden cumplir, ponen estándares que no son capaces de seguir y se cubren con apariencias físicas, espirituales y emocionales para que otros crean que son muy espirituales y puros. No hemos entendido que lo único que puede saciar nuestra sed interior es el amor de Dios, solamente Él puede cambiarnos total y permanentemente.

Dios cumple lo que Promete

Todos en algún momento de máxima presión o debilidad somos propensos a fallarle a otros por ver por nuestros propios intereses. Alguien completamente confiable necesitaría ser una persona que nunca bajo ninguna circunstancia cambiara su personalidad, retractara sus palabras o condicionara su lealtad. El único que ha sido siempre el mismo, que hoy sigue siendo el mismo de ayer y seguirá siendo igual toda la eternidad que estemos a su lado es nuestro Padre Eterno, nuestro Dios y, si sabemos que nunca ha cambiado ni cambiará, también sabemos que siempre habla con la verdad por lo cual todo lo que nos promete lo cumplirá.