Dios ve más allá de lo que nosotros vemos

La primera reacción de Moisés al encontrarse con el Dios de sus antepasados fue que no lo reconoció, además le tuvo miedo y ¡no sabía ni su nombre! ¿Fue esto un impedimento para que el Señor lo escogiera y usara en un plan divino e inmenso? No lo fue. Porque donde Moisés veía a un simple pastor caminando en medio del desierto Dios veía a un libertador de una nación que llegaría a ser uno de sus amigos más cercanos. Dios ve en ti más allá de lo que tú puedes ver.

Hazlo todo a la manera de Dios

Es más fácil hacer las cosas a nuestra manera que sentarnos a orar y buscar la dirección de Dios, es más rápido dejarnos llevar por nuestros impulsos o sentimientos que leer la Biblia o pedir consejo sobre qué decisión tomar, es más cómodo hacer las cosas a nuestra manera que hacerlas a la manera de Dios. Pero los resultados de vivir nuestra vida sin la dirección de Dios siempre son los mismos: terminamos con miedo huyendo de algo o de alguien.

Dios dirige nuestra Historia

Dios tiene cuidado de cada etapa de tu vida, nada se escapa de su mano, lo que sucede a tu alrededor no puede alterar el plan que tiene para ti, nadie puede sacarte de su mano ni borrarte de la historia que Él ha escrito para ti. ¿Estás dispuesto a dejarlo escribir tu historia y entregarte por completo a Él?

Trabajando por la Unidad

Hoy en día hay mucha gente dentro de las comunidades cristianas con el corazón lastimado porque las cosas no sucedieron de la manera que ellos querían o como ellos esperaban, ¡como si se tratara de ellos! Porque no solamente los que buscan dinero, fama o autoridad pueden dividir una iglesia, también lo hacen los que no cuidaron su corazón a las ofensas y heridas del enemigo y terminan esparciendo el cáncer de su amargura.

Todos necesitamos ayuda de los demás

¡La vida cristiana no fue diseñada para vivirla solos! Fracasaremos en nuestra lucha contra el pecado, nuestro conocimiento total de Dios y en entender el propósito para el que fuimos creados si vivimos alejados de una comunidad cristiana. Por supuesto que nuestra experiencia con Dios es personal pero sus propósitos para nuestra vida son basados en un cuerpo y no en un miembro. Necesitas ayuda de otros para hacer lo correcto y para edificar varias áreas de tu vida que no podrás levantar ni enderezar tú solo.