Una relación personal con Dios te cambia la vida

Si decimos que tenemos fe pero nuestra vida no ha cambiado, ¿dónde está nuestra fe?, si decimos que creemos en Dios pero no hacemos nada por conocerlo ni vivir de acuerdo a su voluntad, ¿de qué nos sirve creer en Dios? si decimos que nos hemos encontrado con el Señor y que somos cristianos pero no tenemos una relación personal con Él ¿no estamos engañándonos a nosotros mismos? Alguien que considera su fe algo trivial, aburrido o tradicional ¡claramente no ha tenido un encuentro real con el amor del Señor!

¿Qué puedo hacer para no apartarme de Dios?

¿Quién querría apartarse intencionalmente del amor y la misericordia de Cristo? Si le preguntáramos esto a cada persona que cree en Dios todos te dirían que nadie, sin embargo mucha gente lo hacía en los tiempos de Pablo y lo sigue haciendo hoy en día. ¿Cómo es que esto sucede?, ¿cómo podemos estar seguros que nosotros no nos apartaremos? Si la estrategia del enemigo es sembrar mentiras y confusión en nuestra mente y corazón para diluir la Palabra de Dios, ¡nuestra única alternativa es empaparnos de la verdad de la Palabra de Dios para que nada nos aparte de Él!

El Poder de Dios para cada día

El cristianismo verdadero requiere que aprendamos no a acudir a buscar el poder de Dios en las crisis sino a vivir continuamente experimentándolo y dependiendo de él. ¿Por qué esperar a que llegue la necesidad para ponernos de rodillas?, ¿por qué nos esforzamos tanto en cambiar y hacer las cosas bien antes de buscar la intervención de Dios en nuestras debilidades? ¡Su poder está disponible para nosotros en cualquier instante de nuestra vida para todo tipo de decisiones! No quiere decir que Jesucristo está ahí para hacer todo lo que le pidamos sino que quiere decir que si nosotros permanecemos en Él y su Palabra ¡nada nos podrá hacer frente porque Él estará con nosotros!

El Celo de Dios

¿Qué es el celo de Dios? Es el interés extremo y activo que siente Dios por nosotros porque nos ama y desea cuidar de nosotros. Dios nos creó a los seres humanos para desarrollar una relación de amor personal e individual con cada uno de nosotros, Él anhela que le correspondamos y mostremos por Él el mismo interés y determinación por amarlo que Él ha mostrado por nosotros. ¿Cuál es tu reacción ante el interés que Dios mostró por ti al enviar a su único hijo a la cruz para salvarte? ¿fe?, ¿indiferencia?, ¿entrega?

¿Cómo sabes cuánto vales?

Nos esforzamos tanto en quedar bien delante de las personas, hay quienes pasan horas escogiendo su ropa o arreglándose antes de salir de su casa, otros invierten cantidades importantes de dinero en su forma de vestir y en los accesorios que llevan pero a la hora que les preguntas qué tanto invierten en conocer y agradar a Dios te dicen que no tienen tiempo o que eso no es para ellos. Mientras no hayamos entendido quiénes somos en Dios y cuánto valemos en Él, buscaremos con desesperación y perseverancia la aprobación humana para sentir que valemos.