Las personas que Dios usa

La Palabra de Dios nos enseña que es Él quien escoge a los líderes de acuerdo a sus criterios, conocimiento y sabiduría, ¡no nos toca a nosotros escogerlos! De hecho no se nos da el derecho siquiera de ser nosotros mismos ministros por decisión propia, solamente puede serlo alguien cuando el Señor el día, el momento y de la manera que Él quiere escoge a quien Él quiere para hacer lo que Él ya preparó de antemano. Honrar a tus autoridades es ¡honrar y estar de acuerdo con las decisiones del Señor! Y obedecer el llamado de Dios a servirle es aceptar el enorme privilegio de ser escogido por Él para ser usado para cumplir su voluntad.

Jesús: Nuestro Hermano Mayor

Sabiendo que todos somos hijos de un mismo Dios, Jesús derramó todo su amor sobre nosotros. A pesar de nuestros errores y constantes fallas no se avergüenza de llamarnos hermanos, ¡al contrario! Vino a vivir en carne y hueso participando de las mismas tentaciones y angustias de la vida humana para darnos libertad. De modo que cuando el día de nuestra muerte venga, en lugar de tener miedo, tengamos confianza y esperanza de que vamos al Reino de los Cielos a disfrutar una eternidad a lado de nuestro Padre y nuestro hermano mayor.

La Sorprendente Voluntad de Dios

No nos toca entender o razonar todo lo que Él nos pida, ¡sería absurdo esperar comprender todo lo que el Creador mismo de toda Sabiduría piensa y razona! Lo que nos toca a nosotros es pasar tiempo a su lado para Escuchar su voluntad, después Creer que si Él lo dijo es porque así será y finalmente Obedecerlo para ver sus palabras y promesas hacerse realidad. ¡Dios no miente ni deja nada a medias! Si Él lo dijo, lo hará; si lo empezó lo terminará; si te envió irá contigo; si le entregas tu vida te usará.

Regresa tu corazón a las manos de Dios

¿De quién podemos decir que tiene una percepción correcta de algo? De quien sabe lo que hay más allá de lo que otros vemos a simple vista, ¿quién tiene el entendimiento y la sabiduría más alta? Quien ha estudiado, meditado, probado, caminado y palpado la verdad de modo que ahora la conoce, la practica y vive en ella. ¿Qué te está deteniendo el día de hoy de comprometerte más con Dios?, ¿de buscarlo más, de leer y meditar más en su Palabra y de doblar tu rodilla en oración?, ¿qué problemas o pecados te están causando una percepción borrosa y distorsionada del amor del Señor? Haz tuyo el consejo del profeta Isaías, cambia tus caminos, aleja de ti todo pensamiento de maldad por mínimo que sea y vuélvete al Señor.

Ya es tiempo de volver a los caminos del Señor

Porque ¿no es verdad que es cuando bajamos nuestra mirada del Cielo y la ponemos en nuestras circunstancias que nuestro corazón se empieza a enfriar al llenarse de duda, envidia, comparación y orgullo?, ¿no fue un evento no comprendido en tu vida, un mal trato de alguien más o un deseo de satisfacer tus ojos o tu cuerpo lo que te alejó de Dios la última vez que estuviste varios días sin orar, sin leer la Biblia y sin buscarlo? ¡Regresa tu mirada al Cielo! Dale al Señor el reconocimiento que merece, dobla tu rodilla una vez más ante Jesucristo y déjalo tomar el control de tu vida una vez más.