Resistiendo la Tentacion

Dicho de otro modo, el diablo sabe qué de lo que no agrada a Dios es lo que más quisiéramos hacer y nos estimula con personas, conversaciones, eventos, imágenes y de toda manera que se le ocurra para que decidamos pecar dándonos placer a nosotros mismos. Siendo honestos, algo que no nos gusta hacer difícilmente seríamos tentados a hacerlo. Y entonces, ¿por qué sí nos vencen algunas tentaciones? Porque nuestro deseo de pecar es más grande que nuestro deseo de agradar a Dios. Y aunque queremos con todas nuestras fuerzas que instantánea y milagrosamente nos nazcan las ganas de ya no pecar lo que realmente nos hace falta es profundizar en nuestra relación personal con Dios para en la medida que lo conozcamos y amemos más, queramos cada vez menos hacer lo que no le agrada.

Falsos maestros de la Fe

La Biblia dice que habrá personas que tenían la buena intención de seguir la verdad y amar a Dios que serán atraídos por las mentiras de estos falsos maestros a tal grado que dejarán a un lado la verdad para irse detrás de ellos. Esto debe ser una llamada de atención para nosotros, debemos analizarnos y pensar si estamos siguiendo a Dios o a los hombres. Porque si seguimos a nuestro Señor, él nos puede librar de la tentación cuando vengan personas a querer convencer a nuestro corazón de desviarse de la verdad.

¿Quiénes son los Santos?

La santidad comienza con una oración en la que le pedimos a Jesús que sea el Señor de nuestra vida pero no queda allí, sino que es una decisión de cada día, todo el día, todos los días. La santidad se nutre con la Palabra de Dios y se fortalece en los tiempos de oración, es el carácter de Dios impregnándose en el nuestro cuando ponemos en práctica los principios que nos ha revelado Su Palabra

Atrévete a Confiar en el Señor

No hay mayor paz y estabilidad que la que un corazón que confía en el Señor puede tener, un corazón que no conoce "de oídas" a su Señor ni dice que confía solamente de labios hacia afuera, sino que tiene la seguridad de que Dios tiene control de todo porque este corazón ¡no tiene otra opción más que vivir seguro!

Nuestras decisiones tienen consecuencias

Aún en medio de las consecuencias de nuestras malas decisiones, aún allí Dios siempre está con nosotros, su amor no depende de lo que hacemos o dejamos de hacer, todo Él es todo el amor, Él no nos puede dejar de amar porque implicaría que dejara de ser Él mismo, que dejara de existir. ¿Qué tan lejos te han llevado tus malas decisiones de tu relación personal con el Señor?