Resistiendo al enemigo con la Armadura de Dios

Fuimos creados para depender de Dios y para mediante la llenura de su Espíritu Santo recibir su poder para enfrentar toda tentación y ser capaces de vivir en santidad. ¡Separados de Dios no tenemos esperanza de derrotar al diablo ni de evitar ser envueltos en sus estrategias! Nuestra batalla no es contra las personas sino contra un mundo espiritual que intenta a toda costa desconectarnos de nuestra relación con Dios, ¿qué tanto terreno ha ganado en tu corazón el enemigo?, ¿qué tan lejos te mantiene del Señor y de la Biblia?, ¿cuál de sus estrategias está funcionando para enfriar tu amor por Jesús?

La Promesa de Dios: Su Espíritu

Jesucristo quiere conectarse con nosotros a nivel espíritu, quiere renovar nuestro interior para que seamos capaces de entender su voluntad, su poder y para que podamos conectarnos con el Cielo y escuchar así las palabras que Dios el Padre nos quiere decir, ¿cómo podemos lograr esto? Solamente si hemos invitado al Espíritu de Dios a habitar dentro de nosotros. El apóstol Pablo en el primer capítulo de su carta a los Efesios que es nuestra lectura de hoy menciona que su Espíritu es la promesa con la cual Dios identificará a los suyos. ¿Has recibido la promesa e identificación que Dios tiene para ti?

Dios Conoce a los que son Suyos

Dios nos amó a todos por igual al darnos la misma oportunidad a cada ser humano de permitirle ser el Señor de nuestra vida, envió a su Hijo Jesús a morir en la cruz derramando toda su sangre por cada uno de nosotros, no hizo acepción de personas, no murió por algunos cuantos ni restringió la entrada a su Presencia a ciertas personas que fueran “más buenas” o “más piadosas”, a todos nos amó por igual. Sin embargo, no todos los le dimos la oportunidad de dirigir nuestra vida, hubo quienes aceptamos su salvación y señorío y quienes lo rechazaron apartándose de Él. Dios sabe perfectamente quienes son suyos y quienes viven sin esperanza ni salvación.

Poder, Amor y Dominio Propio

Capacidad, determinación y amor; cuando se alinean estas tres en nuestra vida solemos dar lo mejor de nosotros llevándonos a nuestros límites con tal de alcanzar aquello que perseguimos. Si agregamos fe y nos tomamos de la mano de nuestro Señor, ¡podemos lograr cualquier cosa que Él nos pida hacer! Avivar nuestra pasión por Dios es tarea de nosotros, mantener la llama de su amor nos da el poder y el dominio propio que necesitamos para vivir la vida cristiana y alcanzar todo lo que tiene para nosotros.

La Batalla de la Fe

¿Sobre cuál fundamento puedes construir tu vida con la seguridad de que siempre te sostendrá y que nunca se vendrá abajo? Algunos tienen su esperanza en sus riquezas, pero una mala inversión, una crisis económica o incluso algún tipo de fraude podrían tambalear y derribar por completo estos cimientos; ni qué decir de quienes ponen su esperanza en una relación de amor o en el carácter de una persona. ¡Somos imperfectos viviendo en un mundo imperfecto! Si queremos permanecer firmes en la fe mientras vivimos en un mundo que se tambalea necesitamos abrazarnos a alguien que nunca cambie ni sea afectado por lo que sucede en el mundo. La buena noticia es que la Biblia nos enseña que Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por siempre.