¿Está logrando algún pecado controlarnos?

El pecado ya no tiene efecto en nosotros porque ahora hemos resucitado a una nueva vida en Cristo. El apóstol Pablo lo dice claramente en la lectura del día de hoy: "así también ustedes deberían considerarse muertos al poder del pecado y vivos para Dios." ¿Cuál es nuestra parte entonces? Dios hace la "conversión" espiritual mediante nuestra fe y nos renueva, nuestra parte es simple y sencillamente vivir una vida de obediencia. Es nuestra responsabilidad escoger qué amistades frecuentaremos, qué haremos con nuestro cuerpo, qué dejaremos que vean nuestros ojos, a qué lugares iremos, cuánto tiempo invertiremos orando y/o leyendo la Biblia.

El Perdón es un resultado ¡de nuestra Fe!

¿Cómo podemos recibir el perdón por nuestros pecados y lavar nuestra vergüenza y dolor?, ¿haciendo muchos sacrificios?, ¿viviendo varios días sintiéndonos condenados y miserables?, ¿pagando alguna penitencia que nosotros mismos escojamos o alguien más nos sugiera? No somos considerados justos o perdonados por nuestras acciones sino por nuestra FE. ¿Fe en qué? En que la Biblia dice la verdad absoluta de parte Dios cuando menciona que: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

¿Qué tan bueno crees que eres?

Muchas personas han reducido el cristianismo a un conjunto de reglas que se deben cumplir, han reducido la salvación a "tener un porcentaje mayor de obras buenas que de obras malas". En lugar de pagar el precio por conocer a Dios y tener una relación personal con Él han preferido mediante un conjunto de reglas y "buenos comportamientos" calificados como religión crear sus propias maneras de salvarse y de ser "buenos".

Mucho más que Oidores: Hacedores

Solemos excusarnos tras nuestras buenas intenciones pero la verdad es que una intención no es más que un acto que nunca se llevó a cabo. La vida cristiana se construye con decisiones de fe tomadas cada día sin importar el precio que tengamos que pagar. Es nuestra obediencia la que nos hace justos delante de nuestro Dios, conocer la Ley no tiene valor sino la obedecemos, saber que existe Dios no sirve de nada si no decidimos leer su Palabra y pasar tiempo con Él para conocerle.

Nuestras acciones tienen Consecuencias

Ningún argumento es válido para vivir en pecado ni para ser condescendiente con nuestras áreas débiles y nuestros malos hábitos. Todas nuestras acciones tendrán consecuencias, nuestra única esperanza es que nuestro Salvador nos libere y nos perdone para que en el juicio de Dios en lugar de ser declarados culpables seamos declarados redimidos.