Dios tiene un Nuevo Comienzo para ti

¡Dios no había terminado! La última palabra la tiene Él. Lo que antes fue por más "increíble" que creamos que sea Dios lo puede mejorar ¡sin ningún problema! Nada es tan bueno, perfecto o único que el Creador no pueda mejorar y superar con algo ¡mucho mejor! Así es nuestro Dios, Él abre caminos donde no hay, trae vida donde hay muerte, hace nuevos inicios cuando todo ha terminado. Necesitas llenar tu corazón de fe en Él, volver a tomar su mano y ponerte de pie, porque Él tiene algo nuevo para ti.

Dios disfruta llamarte su hijo

Como ya hemos visto en los estudios anteriores, la esclavitud de los hebreos era consecuencia de que ellos se habían alejado de Dios y su incredulidad había sido tan grande como la de cualquier egipcio sin embargo, bastó un clamor del corazón para que Jehová viniera a rescatarlos. ¿Rescatarlos de sus enemigos? ¡No! Rescatarlos de su vida de falta de fe, de sus pecados y su duro corazón. El Faraón ¡no era un reto para el poder de Dios! pero sí era un instrumento por medio del cual quería atraer el corazón de los israelitas.

¡No más condenación!

¡No hay condenación para los que han lavado sus pecados y vergüenza bajo la sangre que Jesús derramó en la cruz! Aquellos qué más invierten en conocer a Dios y su Palabra más descubren su corazón lleno de amor, perdón y restauración y ¡viven con mayor libertad y seguridad! Pero aquellos que no se detienen en conocerlo irremediablemente terminan escuchando la voz del pecado y la condenación que los mantiene derrotados y derribados.

Tenemos dueño

¡Dios no quiere ser un "pedacito" más de nuestra vida!, No quiere ser un nuevo conjunto de reglas ni una religión más, Él quiere ser Señor total de toda tu vida. La única manera de dejar de estar bajo la ley del pecado es pidiéndole a Jesús que entre a vivir en nuestro corazón y nos perdone, una vez que hacemos esto dejamos de estar bajo el poder y señorío del pecado para pasar a estar ¡bajo el poder y señorío de Dios!

Tus decisiones reflejan quién dirige tu vida

¿Quién determina de quién eres esclavo? Lo determina a quién obedeces con tu manera de vivir. O decides obedecer tus ganas de odiar, mentir, engañar, de ver pornografía, de tener sexo fuera del matrimonio, de codiciar, de envidiar, etc. O por otra parte, decides obedecer a Dios amando, hablando la verdad, perdonando, siendo honesto, diciendo no a la lujuria, estando contento con lo que tienes en lugar de codiciar y agradecido por las bendiciones que Dios da a otros en lugar de envidiar, entre muchos otros ejemplos. ¡Así de sencillo es! Si analizas el resultado de tus decisiones de cada día, ¿a quién estás decidiendo obedecer?