Dios quiere que seas parte de su Planes

Porque debemos saber que cuando nuestro Señor dice que hará algo, ¡Él se encargará de todos los detalles! Dios no solamente ve lo que nosotros vemos, ve también todo lo que no vemos y de todo ello tiene el control. Él sabe quién eres, qué recursos posees, cómo reaccionarás ante ciertas circunstancias, qué decisiones tomas y en qué lugar estarás cada momento de tu vida y con toda esta información traza sus planes para encontrarse contigo y guiarte por su voluntad en maneras, tiempos, días y lugares que ¡nunca te lo hubieras imaginado ni esperado! Tenemos un Dios sorprendente.

¿Quién está gobernando tu vida?

Lo cierto es que Dios no será nuestro rey a la fuerza, no nos obligará a seguirlo, conocerlo ni obedecerlo, lo que sí hará es invitarnos una y otra vez de más maneras de las que nos imaginamos a que nos acerquemos a Él, a que voluntariamente nos comprometamos a buscarlo para entrar en una relación personal, única e irrepetible con Él y todo su amor. Nos invitará a la Biblia para que conozcamos su corazón y a orar para que le platiquemos nuestros sueños, anhelos y necesidades y veamos en la respuesta de nuestras oraciones su poder, misericordia y gracia. Pero al final del día, seremos nosotros quienes decidiremos si "queremos ser como todos los demás" y dejarnos gobernar por los mismos reyes que controlan a la sociedad que nos rodea o bien si escogeremos a Jesucristo como el Rey de nuestro Corazón

Escoge a Dios como tu único Señor

¡Si alguien ha de dirigir nuestra vida nadie lo puede hacer mejor que nuestro Señor!, ¡Él tiene todo el amor, poder, sabiduría y recursos que necesitamos! ¡Por qué habríamos de ir a buscar nuestro propósito e identidad en la sociedad, la moda, el mundo u otra relación personal! Querer ser como los demás o darle el control de parte de nuestra vida a alguien más, ¿no es romper el pacto que hicimos al decirle a Jesucristo que fuera el Señor de nuestra vida? Porque si Él es el Señor deberíamos anhelar ser sola y únicamente lo que Él quiere que seamos y dejarlo a Él y a nadie más dirigir el rumbo de nuestra vida. Ser más como la gente que no ama ni conoce a Dios es querer ser menos como Él, si hemos de parecernos a alguien, que sea a nuestro Salvador

Cuando estás con Dios, Él pelea tus batallas

El enemigo de tu fe ¡no pierde el tiempo! En el instante que confieses tus pecados y te comprometas a buscar a Dios ¡se levantará en armas contra ti y llegará pronto a tu encuentro! Esto solamente significa una cosa: que sabe que tu compromiso va en serio y sabe también todo lo que lograrás si permaneces cerca de Dios por lo que quiere derribarte y distraerte lo antes posible. Las buenas noticias son que al arrepentirte de tu pecado y comprometerte a tener una relación con Dios será Él mismo quien peleará tus batallas. ¡No estás solo, Dios está contigo!

Volviendo a los caminos de Dios

Ser cristiano no se trata de algo externo que aprendes a hacer (comportamientos, palabras, eventos), tampoco es algo que se viva con tus propias fuerzas con positivismo ni mucho menos es una rutina o conjunto de órdenes y mandamientos que debes seguir para no ser castigado. ¡Mucha gente se ha alejado de su fe por creer estas ideas! Ser cristiano es decidirse a bajar la guardia y la actitud defensiva ante Dios para aceptar tener una relación personal con Él, se trata de dejarlo ser el Señor de tu vida y darle una oportunidad de mostrarte cuánto te ama, de mostrarte lo poco que le importan tus errores y malas decisiones en comparación con la gracia y compasión inmensa que tiene preparada para perdonarte, restaurarte y transformarte, tiene todo que ver con permitir a Dios guiarte por sus caminos y llevarte de regreso a vivir en los propósitos para los que fuiste diseñado y creado tal cual eres. Dale una oportunidad a Dios, dale un voto de confianza, ¡no te arrepentirás!