Dios no se equivoca

Cuando lo que esperamos de Dios no sale como debía de salir, la frustración y la duda se mezclan con nuestro dolor e impotencia provocando amargura y enojo en nuestro corazón. ¡Es más fácil dudar y molestarse, que respirar profundo y decidir confiar en Dios! Si Dios dijo algo, nada sucede al revés, nada está saliendo fuera de su plan, es simplemente que no entendemos sus maneras de trabajar.

Dios planea hasta los pequeños detalles

¿Te ha pasado así alguna vez? De pronto pareciera que se abren las puertas y todo se alinea para que tomes la decisión correcta, lo que en tu corazón tú sabes que es la voluntad de Dios pero cuando todo está a punto de suceder ¡algo o alguien a tu alrededor aparece para atravesarse en tu camino! ¿Por qué Dios lo permite? Pero no sólo lo permite sino de acuerdo al versículo 21 del capítulo 4 de Éxodo, ¡Él hace que suceda! ¿Está jugando Dios con nosotros?

Dios ve más allá de lo que nosotros vemos

La primera reacción de Moisés al encontrarse con el Dios de sus antepasados fue que no lo reconoció, además le tuvo miedo y ¡no sabía ni su nombre! ¿Fue esto un impedimento para que el Señor lo escogiera y usara en un plan divino e inmenso? No lo fue. Porque donde Moisés veía a un simple pastor caminando en medio del desierto Dios veía a un libertador de una nación que llegaría a ser uno de sus amigos más cercanos. Dios ve en ti más allá de lo que tú puedes ver.

Hazlo todo a la manera de Dios

Es más fácil hacer las cosas a nuestra manera que sentarnos a orar y buscar la dirección de Dios, es más rápido dejarnos llevar por nuestros impulsos o sentimientos que leer la Biblia o pedir consejo sobre qué decisión tomar, es más cómodo hacer las cosas a nuestra manera que hacerlas a la manera de Dios. Pero los resultados de vivir nuestra vida sin la dirección de Dios siempre son los mismos: terminamos con miedo huyendo de algo o de alguien.

¿Nos estamos Olvidando de Dios?

La rutina, las responsabilidades, el éxito, las ocupaciones y tantas otras cosas suelen ocupar nuestras mentes al grado que si nos descuidamos podemos reemplazar nuestra necesidad de Dios con sentimientos y pensamientos que nos dicen que lo que más necesitamos ahorita es descansar, comer algo, terminar los pendientes o pasar un tiempo con la familia. ¿qué es lo que te ha estado manteniendo sin invertir en tu relación personal con Dios? El pueblo de Israel tuvo que ir de la prosperidad a la esclavitud, de la vida en abundancia a la persecución y dolor para acordarse que necesitaban a Jehová.