Sosteniéndonos unos a otros

¡Qué bien se siente que alguien llega a ayudarnos cuando más lo necesitamos! No siempre nos es fácil reconocer que necesitamos ayuda pero entre más pronto lo hagamos más rápido tendremos un par de brazos más que nos sostengan y ayuden a resolver el problema que enfrentamos. Dios no espera que enfrentemos en nuestras propias fuerzas todas nuestras batallas. Nos ha hecho parte de un cuerpo para ser amados y ayudados por otros en nuestras debilidades y también para amar y ayudar a otros creyentes en sus luchas personales.

Jesucristo quiere darle vida a tu corazón

Así de clara y simple es la fe. ¿Le has pedido a Jesucristo que entre a tu corazón para que sea tu Señor y Salvador? ¡Perfecto! Le has abierto la puerta a la vida de Dios para que entre a tu corazón a comenzar una obra de sanidad, restauración y libertad, pero ¿qué si nunca has dejado que Jesús dirija tu vida y solamente lo sigues de lejos? Su vida no ha entrado en ti por lo que el pecado tiene derecho y poder sobre ti para esclavizarte y mantenerte alejado del amor de Dios.

Solamente en Jesús encontrarás tu Libertad

Queremos tener todo el control, nuestra naturaleza nos empuja a ver por nosotros mismos solamente por lo que considerar la opción de entregarle el control de nuestra vida a Dios ¡es una ofensa contra nuestro egoísmo! Lo que no saben las personas que no se han decidido por entregarse a Jesucristo es que cuando lo hacen literalmente su espíritu dentro de ellos es renovado

¿Por qué motivos sigues a Jesús?

Nuestra sociedad está llena de personas que domingo a domingo van a sus iglesias por motivos similares: para quedar bien con la sociedad, para cumplir con una tradición, para calmar la conciencia o para ver a los amigos sin embargo su corazón nunca ha tenido la experiencia de una relación personal con Jesucristo. ¡No han probado el pan de vida! No conocen sus Biblias, no viven de acuerdo a la fe que dicen tener pero si los invitas a creer lo primero que hacen es preguntarte ¿a qué religión perteneces? Y si no es a la misma de ellos, ¡defienden a capa y espada una fe que no tienen, basada en un libro que no leen que habla sobre una vida espiritual que nunca han experimentado!

Firmes en nuestra Libertad

Somos responsables del cimiento de nuestra fe, si aspiramos a ganar una batalla necesitamos llegar bien preparados y fortalecidos a ella, si queremos vencer de una buena vez las tentaciones que una y otra vez nos derriban necesitamos fortalecernos en Dios y prepararnos llenando nuestra mente de la Palabra de Dios. Pero no se trata de memorizar algunos versículos nada más para recitarlos repetidamente en el día de la prueba sino de establecer una relación de amor con Dios a través la Biblia de modo que cuando la tentación venga no solamente la resistiremos con textos memorizados sino con un corazón enamorado de Dios