Vive para aquello que fuiste Creado

¿Qué estamos esperando para empezar a vivir de la manera en la que Dios nos ha dicho que vivamos? Porque aunque es cierto que tal vez no sabemos el propósito específico para el que fuimos creados sí hay muchas cosas más que tenemos muy en claro que debemos hacer ¡pero no las hacemos! ¿Qué hay del amor a los enemigos, el ir por todo el mundo a predicar el evangelio y hacer discípulos, qué sobre el perdón, el vencer la tentación y echar fuera de nuestras vidas todo pecado?, ¿qué nos hace falta para empezar a leer, estudiar y meditar en la Palabra de Dios para conocer su corazón?, ¿qué nos detiene de pasar tiempos de oración con Él? ¿Cómo obedeceremos lo que nos pida si no lo conocemos?

¿De qué personas te rodeas?

Fuiste creado para vivir en comunidad, el apóstol Pablo menciona en el capítulo 12 de su carta a los romanos que somos miembros de un mismo cuerpo, somos parte de algo mucho más grande por lo cual necesitamos a otros para ser complementados y somos necesarios para complementar a los demás. En ocasiones te tocará ser la persona que camine a lado de otro para animarlo en las nuevas decisiones que tome y en otros momentos serás el líder que necesita el respaldo, amor y afirmación de amigos genuinos que sacrifiquen parte de su vida por estar a tu lado. Sea cual sea el papel que toque desempeñar: ¡no camines solo! Dios quiere usar tu vida para influenciar en la de los demás.

Transformados por Dios

Una de las cosas que tienen en común todas las personas que leemos en la Biblia que tuvieron un encuentro con Dios o que conocieron a Jesús es que después de esa experiencia: ¡nunca volvieron a ser las mismas personas! Enfermos fueron sanados, esclavos fueron liberados, hombres sin propósito recibieron una razón por la cual vivir, personas con pecado fueron perdonados, marginados de la sociedad fueron restaurados e incluso muertos ¡fueron resucitados! Porque esa debilidad que no puedes vencer, ese hueco en tu interior que nada parece llenar, esa hambre de "algo más" o "algo nuevo" que nada puede saciar y esa carga tan difícil de cargar no son más que una continua invitación a rendirte a tus fuerzas, tus maneras y tus métodos para permitirle a tu Creador tomar el control y renovar y transformar tu vida.

Dios quiere que seas parte de su Planes

Porque debemos saber que cuando nuestro Señor dice que hará algo, ¡Él se encargará de todos los detalles! Dios no solamente ve lo que nosotros vemos, ve también todo lo que no vemos y de todo ello tiene el control. Él sabe quién eres, qué recursos posees, cómo reaccionarás ante ciertas circunstancias, qué decisiones tomas y en qué lugar estarás cada momento de tu vida y con toda esta información traza sus planes para encontrarse contigo y guiarte por su voluntad en maneras, tiempos, días y lugares que ¡nunca te lo hubieras imaginado ni esperado! Tenemos un Dios sorprendente.

¿Quién está gobernando tu vida?

Lo cierto es que Dios no será nuestro rey a la fuerza, no nos obligará a seguirlo, conocerlo ni obedecerlo, lo que sí hará es invitarnos una y otra vez de más maneras de las que nos imaginamos a que nos acerquemos a Él, a que voluntariamente nos comprometamos a buscarlo para entrar en una relación personal, única e irrepetible con Él y todo su amor. Nos invitará a la Biblia para que conozcamos su corazón y a orar para que le platiquemos nuestros sueños, anhelos y necesidades y veamos en la respuesta de nuestras oraciones su poder, misericordia y gracia. Pero al final del día, seremos nosotros quienes decidiremos si "queremos ser como todos los demás" y dejarnos gobernar por los mismos reyes que controlan a la sociedad que nos rodea o bien si escogeremos a Jesucristo como el Rey de nuestro Corazón