Dios estableció a las autoridades

¡La autoridad es una idea de Dios! Nuestro Señor mejor que nadie conoce el corazón humano y sabe que el hombre es pecador por naturaleza, ¡cualquier persona que no tenga a Dios es dirigido por motivos y deseos egoístas! Tal vez a algunos se les note más que a otros pero la realidad es que separados de Dios no hay un solo justo, uno solo que haga lo bueno, sin Él cualquiera de nosotros que fuéramos colocados como autoridad terminaríamos siendo corrompidos o seducidos por el poder de una u otra manera. Dios estableció a toda autoridad y solamente Él es quien la debe remover, si nos rebelamos a este principio inevitablemente vendrán consecuencias sobre nuestra vida.

Venciendo con el bien al mal

Alégrate con los que están alegres y llora con los que lloran. Vive en armonía con otros. No seas tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no pienses que lo sabes todo! Dios te ha amado para que ames a los demás, te ha alcanzado para a través de ti alcanzar a quienes te rodean pero ¿cómo lo hará si solamente vives para tus intereses y por tu justicia?

Entendiendo nuestras diferencias

Dios nos diseñó diferentes no porque unos seamos mejores que otros ni porque nos ame más a unos que a otros ¡esto es una mentira que el diablo quiere que creas! La Biblia es clara al mencionar que Dios no hace acepción de personas, ¿entonces por qué somos diferentes? Porque somos miembros diferentes de un mismo cuerpo, somos piezas de un mismo rompecabezas de modo que es en mi "diferencia" donde puedo encajar en la vida de los demás, porque donde yo soy débil Dios usará a otros para darme fuerzas, donde soy rico puedo proveer en la pobreza de otros, aquello que no sé puedo aprenderlo de lo que Dios le ha permitido aprender a alguien más.

Transformados en nuevas personas

Si realmente queremos se transformados en nuevas personas y queremos que nuestra forma de vivir cambie para agradar a Dios y vivir en libertad tenemos que empezar por dejar de imitar las conductas y costumbres de aquellos que no aman a Dios. Incluso en más de una ocasión tendrás que terminar relaciones con personas que te dañan y arrastran a vivir de maneras que no agradan a Dios. Aunque el cambio interior en nuestro espíritu lo hace Dios solamente, las decisiones del día a día en nuestra nueva vida las tomamos nosotros siendo guiados y ayudados por Él.

Cuando no entendemos lo que Dios hace

Hay una inmensidad de diferencia entre nuestra sabiduría y la sabiduría de Dios, lo mucho que conozcamos de la vida es insignificante contra lo que conoce quien siempre ha existido por la eternidad, tan solo humanamente hablando lo mucho que el hombre conoce de este mundo es prácticamente nada contra lo que conoce quien recorre cada rincón del universo en un instante. Sus ideas y sus planes siempre son mejores que los míos, sus tiempos para responder mis peticiones son perfectos, aquellas cosas que me ha negado ¡me hubiera hecho mucho daño recibirlas! y aquellas que me ha dado ¡me han bendecido más de lo que pude algún día imaginar! Sus maneras, sus tiempos, sus pensamientos y caminos son perfectos.