UN CAMBIO DE CORAZON VERDADERO

Un cambio verdadero siempre lo inicia Dios y lo hace desde adentro de nuestro corazón, en la raíz de quienes somos, en lo más profundo de nuestro ser, justo allí donde hemos guardado nuestros dolores, miedos y vergüenzas del pasado. Donde más densa es nuestra oscuridad es donde su luz comienza a brillar. Dios quiere tu corazón para sanarlo, restaurarlo y ¡resucitarlo! a una nueva esperanza. Conforme tu corazón vaya conociendo su amor irá siendo libre y un cambio genuino avanzará sobre tu vida y como consecuencia natural también sobre la de todos los que te rodean.

Dios termina lo que empieza

¡Dios no había olvidado ningún detalle! Así es nuestro Señor conoce lo más profundo de nuestro corazón, los sueños que hemos olvidado ¡Él no lo ha hecho! Lo que nos ha prometido ¡sucederá! Él no miente ni cambia de parecer de manera egoísta y unilateral como lo haríamos nosotros. Una vez más José estaba experimentando de primera mano la fidelidad de su Señor, estaba cosechando nuevos frutos de su fe, viviendo los resultados de no rendirse ni volverse atrás.

Dios puede hacerte olvidar tus angustias

Mientras estemos aquí Jesús lo mencionó en Juan 16:33: "Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo." Dios muchas veces permitirá etapas de prueba en nuestra vida para atraer nuestra atención a áreas de nuestro corazón que necesitan ser sanadas, restauradas o moldeadas antes de que hagan de nuestro corazón un músculo frío e incrédulo que se aparte de Él por completo. Pero no hay dolor por más grande y profundo que nos parezca que Dios no pueda hacernos olvidar.

DIOS HARA LA DIFERENCIA EN TU VIDA

Cuando los tiempos de Dios se cumplen lo inesperado puede suceder, los milagros aparecen, las puerta se abren y nada ni nadie detiene su perfecta voluntad. ¡Dios hizo la diferencia en la vida de José! Y vaya que fue una ¡gran diferencia! El puesto reservado para alguien que para empezar ¡fuera egipcio! y tuviera mucho más preparación y mejor reputación Dios decidió dárselo a su hijo leal y fiel.

Dios sabe donde encontrarte

Dios sabe dónde encontrarte, tiene tu teléfono, tu correo electrónico, se sabe tu dirección, conoce tus horarios, dónde trabajas, por qué camino te vas cada día, tiene tu currículum, sabe tu experiencia, limitaciones y capacidades. ¡Sabe todo de ti! Y sabe cuándo, cómo, dónde y a través de quién te mandará llamara para que seas parte de sus planes y propósitos.