Poder, Amor y Dominio Propio

Capacidad, determinación y amor; cuando se alinean estas tres en nuestra vida solemos dar lo mejor de nosotros llevándonos a nuestros límites con tal de alcanzar aquello que perseguimos. Si agregamos fe y nos tomamos de la mano de nuestro Señor, ¡podemos lograr cualquier cosa que Él nos pida hacer! Avivar nuestra pasión por Dios es tarea de nosotros, mantener la llama de su amor nos da el poder y el dominio propio que necesitamos para vivir la vida cristiana y alcanzar todo lo que tiene para nosotros.

La Batalla de la Fe

¿Sobre cuál fundamento puedes construir tu vida con la seguridad de que siempre te sostendrá y que nunca se vendrá abajo? Algunos tienen su esperanza en sus riquezas, pero una mala inversión, una crisis económica o incluso algún tipo de fraude podrían tambalear y derribar por completo estos cimientos; ni qué decir de quienes ponen su esperanza en una relación de amor o en el carácter de una persona. ¡Somos imperfectos viviendo en un mundo imperfecto! Si queremos permanecer firmes en la fe mientras vivimos en un mundo que se tambalea necesitamos abrazarnos a alguien que nunca cambie ni sea afectado por lo que sucede en el mundo. La buena noticia es que la Biblia nos enseña que Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por siempre.

Dios y las Riquezas

Las riquezas en sí no son algo que vaya en contra de Dios y su Palabra, pero darles el primer lugar de nuestra vida de modo que vivamos para incrementarlas por encima de cualquier otra responsabilidad o relación personal abre la puerta a una gran cantidad de acciones y decisiones incorrectas. Pecados como la corrupción, el robo, la codicia y la avaricia son consecuencias de hombres y mujeres que viven únicamente para tener más recursos. El apóstol Pablo le dice a Timoteo en el último capítulo de esta su primera carta que recuerde que : raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores

La Familia es Prioridad

Dios a través del apóstol Pablo dejó en claro que antes que pensar en la iglesia nuestra prioridad es nuestra familia, es ahí donde lo mejor de nosotros debe invertirse primeramente, donde debemos desarrollar relaciones sanas y estables, donde debemos reflejar el carácter de Cristo y ser ejemplo e influencia para que otros le conozcan. Si no tenemos en orden las relaciones personales con quien mejor nos conocen, ¿cómo aspiramos a dirigir y servir a quienes no nos conocen?

Viviendo de Manera Ejemplar

Muchas personas pueden decir que tiene fe en Dios pero no todos reflejan en su estilo de vida que es verdad. Jesús enseñó que la manera en que uno podría identificar a los creyentes genuinos era a través de los frutos que daban con su vida sin embargo, algunos creyentes han confundido los frutos con las flores. ¿Por qué nos acercamos a un árbol que tiene frutos? Porque queremos tomar de sus frutos y alimentarnos, de eso se trata la vida cristiana, de que otros al ver en nosotros frutos de amor, paz, paciencia, bondad, fe, etc., se acerquen a saciar sus necesidades. Vivir de una manera ejemplar no se trata de cómo nos vemos sino de qué hacemos y cuánto influenciamos con nuestra fe a quienes nos rodean.