¿Realmente Crees que Jesús Resucitó?

Creer que Jesús existió no requiere fe, pues hay pruebas de que existió, tampoco se requiere fe para creer que murió crucificado, lo que requiere fe es creer que al tercer día resucitó y más aún que resucitó porque al ser el Hijo de Dios tenía el control sobre la vida y la muerte y volvió de la muerte venciendo al diablo para darnos salvación y llevarnos un día al Cielo junto a Él. Si crees que tener fe es conocer la parte histórica de la vida de Jesús tienes una definición errónea de fe, pues para conocer esto únicamente requieres un libro de historia, la fe aparece cuando en tu corazón puedes creer que Jesús vive hoy y que es posible tener una relación personal con Él.

La Biblia y la profecía

La gran mayoría asociamos la profecía con alguien que predice el futuro o alguien que siempre está regañando con firmeza a otros, sin embargo esto no es lo que enseña la Biblia. Un profeta está dentro de la iglesia para diagnosticar lo que sucede en nuestra vida o iglesia y hacernos entender las consecuencias que vendrán a nosotros si hacemos o dejamos de hacer aquello que nos está señalando. Dios usa a estas personas para traer orden, enseñanza y sanidad al corazón y espíritu de los creyentes.

Orando con Lenguas Espirituales

Nuestra relación con Dios no es una relación como la que tenemos con nuestros padres o hermanos, puesto que Él es Espíritu, nuestra relación con Él es espiritual. Ciertamente podemos establecer conversaciones y tener experiencias físicas y emocionales con Él pero la mayor cantidad del tiempo la vida cristiana gira en torno a percepciones e impresiones que tenemos directamente de su Espíritu al nuestro. La Biblia nos enseña que cuando Jesús partió al Cielo nos dejó a su Espíritu Santo para que viniera a guiarnos, hablarnos y renovarnos en nuestro espíritu para conocer más a nuestro Señor y entender su plan para nuestra vida, para que esto fuera posible el Espíritu Santo al llenar nuestro espíritu nos dio habilidades y capacidades espirituales.

Todos veremos a Dios Cara a Cara

Todos algún día estaremos delante del trono de poder y majestad de Dios, los que creímos y los que no creyeron, todos seremos llamados a dar cuentas ante el tribunal del Cielo, algunos se toparán con su juez que los condenará a una eternidad sin Él por su incredulidad pero otros tenemos una esperanza y un anhelo en el corazón, al menos por mi parte puedo decir que yo me encontraré con mi Padre Eterno y mi Salvador, el Dios que levantó mi cabeza vez tras vez, mi amigo íntimo, mi más profundo amor, mi redentor. ¿Con quién te encontrarás tú?

El amor de Dios nunca deja de ser

Conforme más conocemos a Dios más nos damos cuenta lo equivocados que estábamos en nuestras maneras de querer agradarle antes de decidirnos a llevar una relación con Él. Miles de personas con una buena intención en su corazón hacen sacrificios físicos muy dolorosos, repiten frases y rezos sin cesar, hacen mandas, acuden a servicios religiosos que no entienden mucho ni mucho menos disfrutan y hacen un sinnúmero más de acciones buscando agradar a Dios y ganarse su favor, creen que las acciones o los sacrificios atraerán su corazón pero no han tendido que ¡desde antes de conocerlo Él ya había decidido amarnos! Las religiones en general quieren decirle al hombre cuál es la manera de acercarse a Dios pero la Biblia se trata de cómo el perfecto e inmenso amor de Dios se acercó a nosotros.