¡No vivas preocupado! Pon tu confianza en Dios

¡Preocuparse nos lleva a perder el enfoque en el poder y la provisión de Dios y ponerlo en nuestras carencias, temores y debilidades! ¿Sirve de algo preocuparse? ¡Por supuesto que no! Jesús lo dijo claramente, preocuparnos no nos ayudará a añadir un momento más a la vida, no adelantará el futuro, cambiará el pasado ni producirá una solución milagrosa a nuestra situación, ¡pero todo eso sí puede hacerlo nuestro Señor! Él puede restaurar nuestro pasado, cuidar de nuestro futuro, darnos paz en el presente para disfrutar más nuestra vida y ¡hacer un milagro para resolver aquello que está fuera de nuestras fuerzas pero dentro de su Voluntad! ¿Qué podemos hacer entonces cuándo la ansiedad y el temor toquen a nuestra puerta? Seguir el consejo del Hijo de Dios: "Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten"

¿Vives para servir a Dios o al dinero?

El dinero es un instrumento mediante el cual Dios mide nuestra fidelidad, Jesús dijo: "Si son fieles en las cosas pequeñas, serán fieles en las grandes; pero si son deshonestos en las cosas pequeñas, no actuarán con honradez en las responsabilidades más grandes", ¿cómo esperamos que el Señor nos confíe el corazón de una persona si en las cosas más simples como el manejo de los recursos actuamos con codicia, soberbia y avaricia? Escucha al corazón de Jesús que sigue mencionando: "Entonces, si no son confiables con las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas riquezas del cielo?; y si no son fieles con las cosas de otras personas, ¿por qué se les debería confiar lo que es de ustedes?"

Cuida en dónde pones tu mirada

¿Si tuviéramos un monitor en nuestra frente que proyectara todo lo que vemos cuidaríamos más hacia dónde dirigimos nuestra mirada? ¡Por supuesto que sí! ¿Por qué? Porque nos daría vergüenza lo que los demás descubrieran de nosotros. La realidad es que Dios siempre sabe lo que estamos viendo y si eso no nos importa o nos hace pensar dos veces en dónde estamos poniendo nuestra mirada es porque nuestro temor de Él se ha enfriado y nos hemos desviado del camino de la santidad e integridad. ¿Cuánta luz u obscuridad entran por tus ojos?

No hay mayor Tesoro que conocer a Dios

¿Quieres presumir de algo?, ¿quieres tener el tesoro más valioso?, ¿quieres algo por lo que verdaderamente valga la pena ser famoso y reconocido? ¡Que sea porque entiendes y conoces al Señor! ¡Eso sí que es digno de admirarse! Porque no hay personas más felices y ricas sobre la faz de la tierra que aquellas que saben cuál es el propósito para el que fueron creadas ¡y lo cumplen con libertad y plenitud cada día! La paz interior, la estabilidad del corazón, la seguridad del alma y la certeza de una salvación eterna que solamente Jesús te puede dar ¡no hay dinero ni tesoros que los puedan comprar! ¡Nada se compara a sabernos amados por Jesucristo!

Buscando a Dios a través del ayuno

¡No ayunamos para obligar a Dios a hacer lo que queramos! ¡Tampoco lo hacemos para que "vea" que sí estamos interesados en Él! ¡Él sabe bien dónde está nuestro corazón y el nivel de relación que tenemos con Él! ¡No podemos engañarlo, impresionarlo ni mucho menos manipularlo! Porque si ayunas para que "ahora sí" conteste Dios o "ya resuelva" cierto problema tienes un problema de corazón, de amor y de relación personal con Él. Dejamos el tiempo de los alimentos para que nuestra atención esté puesta en nuestra relación con el Señor pues al hacerlo conoceremos más de su corazón y tendremos en claro qué es lo que quiere que hagamos y qué espera de nosotros. ¡Esta es la verdadera recompensa que deberíamos anhelar!